El regreso de inversores extranjeros eleva un 28% las inversiones

El capital riesgo presume de dejar atrás la crisis en España

La desinversión en Port Aventura fue una operación destacada del capital riesgo en 2014.
La desinversión en Port Aventura fue una operación destacada del capital riesgo en 2014.

El capital riesgo toma oxígeno en España. El volumen de inversión estimado en 2014 vuelve a alcanzar los niveles habituales en la época pre-crisis, según destacó ayer Javier Ulecia, nuevo presidente de la Asociación Española de Entidades de Capital Riesgo (Ascri). La inversión, precisó, ha alcanzado los 3.023 millones de euros, un 28% más, “aunque varias operaciones en el último trimestre del año –el más intenso, pues en ese periodo se ha producido el 40% del volumen invertido– pueden aún inclinar la balanza hacia un importe algo mayor”.

Esta buena marcha del sector, tras seis años muy difíciles, responde en gran parte al regreso de inversores extranjeros. Así, los fondos internacionales fueron responsables del 78% del volumen invertido con 55 operaciones. En total, hubo 460 operaciones, un 15% menos que en 2013, “la única cifra que cae, porque las operaciones de media son mayores”.

Ulecia explicó que, aunque el 65% de las operaciones fueron transacciones de cuantía inferior al millón de euros de capital (es decir, las receptoras del capital riesgo han sido sobre todo pymes), han vuelto a aparecer las grandes operaciones (superiores a los 100 millones en equity). En 2014 se cerraron nueve operaciones de este tipo frente a las 5 de 2013. Entre ellas, las de IDC-Quirón y Deoleo (por CVC), Desigual (por Eurazeo), Gas Natural Fenosa (por Cinven) y Port Aventura y Telepizza (por KKR).

El middle market, es decir, las operaciones de volumen entre 10 y 100 millones de euros, registró 31 operaciones, el 6,8% del total, con un volumen de 723,4 millones de euros. Entre las más importantes estuvieron las de Nace, Petrocorner, Acciona, OHL Concesiones, Scytil o La Sirena. Por su parte, a lo largo de 2014, las transacciones de capital expansión supusieron el 63,5% del total, con una inversión que rozó los 1.000 millones de euros, en tanto que las de empresas en etapas iniciales supusieron el 30%, con 65 millones de euros.

Inversiones en etapas iniciales

El pasado año también fue relevante el número de operaciones en etapas iniciales (30% del total), aunque solo representó un volumen total de inversión de 65 millones.

Algunas operaciones destacadas fueron las de Ticketbis, Job and Talent, Scytil, CartoDB o Kantox. El crowdfunding, los business angels y las aceleradoras han tomado más protagonismo en inversión semilla, mientras el venture capital sube un poco sus inversiones.

Por sectores, productos de consumo acaparó un 24% de la inversión, hostelería y ocio, un 15%, medicina y salud, un 13%, y comunicaciones y productos y servicios industriales un 9%. Sin embargo, por número de operaciones los sectores más activos fueron el de informática, productos y servicios industriales, productos de consumo y otros, que ha superado en esta ocasión a las transacciones en empresas de biotecnología.

Captación de fondos y financiación bancaria

En cuanto a la captación de nuevos fondos para invertir, en 2014 se captaron 4.287 millones, de los que 2.343 procedían de fondos internacionales, 1.691 millones de operadores nacionales privados y 253 de operadores nacionales públicos. “El fundraising ha sido uno de los grandes problemas vividos por el sector en los años de crisis, y este año se ha dinamizado gracias a Fondico, al retorno del apetito inversor internacional y a las desinversiones”, señaló el presidente de Ascri.

Ulecia anticipó que la buena marcha del sector debería prolongarse en 2015. Y resaltó puntos que lo favorecerán: “Los fondos nacionales están preparados para volver a los niveles previos a la crisis, pues están terminando de levantar nuevos fondos”. Además, "la financiación bancaria, ausente varios años, ha vuelto y permitirá financiar operaciones por esa vía”. El presidente de Ascri insistió en que “en España hay cada vez más y mejores oportunidades de inversión y desinversión. Durante la crisis ha habido muchos ajustes, pero las empresas han salido reforzadas y necesitan capital para la fase que viene ahora de crecimiento y expansión”. Según la asociación, “parece que España está saliendo de la crisis y su imagen está mejorando, por lo que volvemos a estar en el radar de los grandes inversores”.

Los sectores donde Ascri ve más positibilidades para invertir en 2015 son los de la industria auxiliar de la automoción; en alimentación y consumo; en aquellos que tienen que ver con la tercera edad (hospitales, industria farmaceútica...); turismo, y servicios a empresas, dado que "la tasa de outsourcing en Europa es muy baja frente a EE UU". En cuanto al venture capital destacaron las áreas de las ciencias de la vida, las empresas de software y de movilidad, además de otros entornos de la economía digital e internet.

Récord histórico en desinversiones

Si hubo un dato que marcó claramente un cambio de tendencia el pasado año respecto al capital riesgo ese fue el referido a las desinversiones, que en 2014 marcaron un récord histórico, según indicaron desde Ascri. Estas han crecido un 21% en dos años hasta los 4.666 millones de euros. “Hemos alcanzado un volumen de desinversiones jamás visto hasta ahora en el sector, con un total de 277 operaciones, un 19% menos”, dijo el presidente de la asociación, que recordó que el otro máximo histórico se alcanzó en 2011 y fue de 1.800 millones.

El dato se explica por la acusada caída de precios de las compañías durante los años de crisis y también por los procesos de mejora y saneamiento impulsadas por el sector en las sociedades en las que participan. El mecanismo de desinversión más utilizado fue la venta a terceros o venta a un industrial (77%), como las de Ono-Auna o Everis, seguido por la venta a otra entidad de capital riesgo (12%), con operaciones como la del Grupo Quirón, Café y Té y Portaventura. En el sector del venture, destacaron desinversiones como las de El Tenedor, ByHours o Blablacar.

Ascri destacó no solo el volumen de las desinversiones sino también su composición: “Solo el 4% fueron con pérdidas, frente al 20% en 2011 o el 50%en 2009”.