La mayor amenaza para el euro empieza por S

La mayor amenaza para el euro empieza por S

La mayor amenaza para la zona euro empieza por ese. S de Schäuble, el ministro alemán de Finanzas, no ese de Syriza.

Por desgracia para la zona euro, Angela Merkel nombró a Wolfgang Schäuble ministro de Finanzas a finales de 2009, solo unos meses antes de que empezase la crisis de deuda.

Por suerte para Europa, la canciller alemana no ha secundado las ideas más disparatadas de su antiguo ministro de Interior, que pretende gestionar la zona euro como si hubiera sospechosos y culpables a los que vigilar o condenar.

Schäuble (72 años, protestante, casado y con cuatro hijos) todavía sigue convencido de que se puede colocar una puerta giratoria en la zona euro para admitir o expulsar a los países en función de su comportamiento. "Este año has cumplido el objetivo de déficit, adentro; este año se te han descuadrado las cuentas, pues te quedas fuera con una nueva moneda".

La peligrosa teoría de S (que estudió Derecho y Economía en la universidad de Friburgo) va más lejos e incluso considera que la expulsión de algún socio, léase Grecia, reforzará la disciplina del resto y aumentará la confianza de los mercados en la integridad de la Unión Monetaria.

Ningún economista de los que defienden el euro comparten esa idea. Todo lo contrario. Insisten, como ya hicieron en 2012, cuando la salida de Grecia estuvo a punto de hacerse realidad, en que la pérdida de un socio podría suponer el final de la moneda única, porque demostraría que no es irreversible.

La reversibilidad fue lo que provocó el fracaso del Sistema Monetario Europeo, el embrión del euro que estalló en cuanto algunas monedas (lira, libra esterlina) se vieron forzadas a salirse temporalmente para ajustar su tipo de cambio.

Por suerte para la zona euro, Merkel no se creyó en 2012 la teoría de su ministro y la moneda europea sobrevivió con Grecia dentro. La canciller y, mucho menos, su actual número 2, el socialista Sigmar Gabriel, siguen sin secundar la temeraria propuesta del responsable de las finanzas alemanas.

Por desgracia para la zona euro, Schäuble sigue ocupando la cartera de Finanzas. Y su gravísimo error de cálculo vuelve a estar de actualidad como muestra una reciente filtración al semanario alemán Spiegel, en la que se evoca con aparente tranquilidad la salida de Grecia de la Unión monetaria.

Con independencia de quién gane las elecciones del 25-E en Grecia, parece claro que la mayor amenaza para el euro no está en Atenas sino en Berlín. En su ministerio de Finanzas, para más señas.

Foto: Wolfgang Schäuble en una conferencia en la Universidad de Copenhague (B. dM. marzo de 2012).

Comentarios

Buffff. Menudo susto. Al ver el titular pensé: "ya estamos otra vez con los fantasmas de Syriza". Pero me alegra ver de economistas y profesionales artículos sensatos como este
Schauble, levántate y vete, que tú sí puedes hacerlo sin menoscabo del resto.
Lo que sí parece seguro es que Alemania va a continuar intentado imponer su punto de vista a todos los países de la zona euro.
Alemania tiene la ventaja de haber elaborado una teoría sobre su relación con los demás países europeos: el Neuordnung o Orden Nuevo. Esta teoría tiene muchos seguidores en Alemania. Los demás países europeos no tienen ninguna teoría conocida sobre su propia economía y el tipo de relación que deben mantener entre ellos. Por lo tanto se relacionan a salto de mata.El otro país que tiene una teoría ancestral sobre las relaciones con los países europeos es Inglaterra. Su teoría consiste en desbaratar cualquier posible unión europea o la hegemonía de un país en el continente.Teniendo en cuenta las ideas de los alemanes el Gobierno de la CDU-CSU se limita a seguir esas ideas. Por eso los alemanes los siguen votando y es el único país que no ha entrado en una crisis política. La política alemana la dicta el popular Bild. Desde el Gobierno alemán se actúa con la vieja teoría del poli bueno y el poli malo en relación a la crisis del euro. Schäuble hace de poli malo y Merkel de poli bueno. Así todo queda en casa y se limita el papel de la oposición.De momento Berlín no amenaza al euro. La CDU-CSU roza la mayoría absoluta y el partido contrario al euro, el AfD, tiene una intención de voto del 7%. Peligro alemán para el euro ninguno. Pero los países europeos pueden cometer sus errores y creer que Alemania va a cambiar su política europea porque determinados partidos europeos así lo decidan.
¿Ha sacado ya el viejo Schaüble su silla-oruga para arrasar Grecia?
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