Editorial

Abengoa cierra el círculo

El acuerdo anunciado por Abengoa con el fondo estadounidense de infraestructuras EIG para invertir en proyectos de la empresa española en Estados Unidos, México, Chile y Brasil, entre otros, constituye un movimiento estratégico clave dentro de los planes anunciados por la compañía para optimizar su estructura financiera. La operación, que previsiblemente se hará vinculante a finales de enero, supone la creación de una sociedad que aglutinará activos por valor de 8.000 millones de euros, lo que incluye tanto capital como deuda sin recurso. El objetivo de Abengoa es utilizar este instrumento para seguir apostando por proyectos de construcción y otras iniciativas, especialmente en mercados con alto potencial de crecimiento, pero hacerlo con un modelo de negocio “menos intensivo en inversiones de capital”.

La estrategia de Abengoa, que la compañía ­avanzó el pasado diciembre, constituye un ejemplo de la necesidad de diseñar una buena política de reestructuración y optimización financiera como paso previo para acometer nuevos proyectos. El acuerdo de la compañía, que ayer fue muy bien recibido en la Bolsa española, permitirá a la empresa ganar músculo de forma saneada para seguir creciendo.