David Buttress, consejero delegado de Just Eat

“Sabremos si un cliente tiene hambre antes de que él lo sepa”

“El cambio tecnológico no es una cuestión de edad, sino de saber escuchar al cliente”

Asegura que siguen abiertos a compras de competidores

David Buttress, en las oficinas de Just Eat en Madrid.
David Buttress, en las oficinas de Just Eat en Madrid.

Lidera el día a día de Just Eat en todo el mundo, una web de comida para llevar donde miles de restaurantes están suscritos. La compañía nació en Dinamarca en 2001 y abrió la sede mundial en Londres en 2006, cuando David Buttress (Cardiff, Reino Unido, 1976) se sumó al proyecto para lanzarlo en ese país. En España opera desde 2010, peleando junto a competidores,como La Nevera Roja, por ganar cuota de mercado.

Pregunta. ¿Cuáles son los planes de la compañía a nivel mundial?

respuesta. Nuestro objetivo fundamental es realmente ambicioso porque hemos creado la mayor empresa en el mundo de comida a domicilio online y queremos cambiar el consumo de este tipo de productos. Queremos ser líderes en cada país. Además, somos una empresa tecnológica, ligada a la innovación, por tanto introducimos muchas mejoras tecnológicas. Por ejemplo, vemos cuándo los clientes hacen sus pedidos y qué restaurantes les gustan por sus pautas de pedidos. Así que podemos enviar un mensaje en el momento adecuado que se anticipe a lo que le apetece. En un futuro sabremos que un cliente tiene hambre antes de que él lo sepa.

P. ¿Van a abrir en nuevos mercados?

Estrellas Michelin de ‘take away’

Los clientes de Just Eat son “los profesionales ocupados que viven en grandes ciudades, familias que piden comida para llevar el fin de semana y los jóvenes adictos a las tecnologías que usan el móvil para todo”, explica Buttress.

La compañía quiere ser una marca de gran consumo, por lo que este ejecutivo ve normal que las cadenas de comida rápida se incorporen a su web. “A pesar de eso, queremos que haya todo tipo de restaurantes en nuestra plataforma. Queremos que haya una mayor variedad de cocina, de sushi o de comida tradicional. Igual que en Booking está disponible cualquier hotel, nosotros queremos hacer lo mismo”, añade.

De hecho, algunos chefs de alta cocina se han sumado. “En Copenhague tenemos restaurantes con estrellas Michelin que hacen take away. En Londres disponemos de los mejores de sushi y de comida thai. A veces apetece darse un homenaje en casa”.

r. Operamos en 13 mercados. Nuestro foco está en Europa, EE UU, Canadá y Latinoamérica. En estos países todavía hay muchísimo camino por recorrer. Hablamos de 10.000 millones de libras (12.750 millones de euros) en el mercado de comida para llevar. La expansión a nuevos países vendrá solamente a través de adquisiciones de líderes locales.

P. ¿Comprarán alguna empresa rival en España?

r. Estamos abiertos. En todos los mercados tenemos un competidor fuerte, y en algunos casos ya lo hemos adquirido, aunque la estrategia ahora es dar recursos internos a las 13 filiales para que sigan creciendo. Aquí en España ya adquirimos hace dos años a Sin Delantal y si surge otra oportunidad sería interesante estudiarla.

P. En España cuentan sobre todo con establecimientos de comida rápida y apenas disponen de restaurantes tradicionales. ¿A los dueños no les interesa este tipo de negocio?

r. Tiene que ver con algo cultural, de pasar tiempo en los restaurantes. Pero eso cambia. Los tradicionales también se cuestionan cómo llegan sus platos a los clientes. Hemos trabajado en explicar cómo son los envases y les ofrecemos un socio para llevarles la comida a casa. Pero todo esto lleva un tiempo.

P. ¿Cómo percibe usted el sector del take away online?

r. Es un mercado excitante porque muchos otros sectores, como el turismo, ya han hecho el cambio, pero no en el take away. Cuando vuelvo a Cardiff, veo que los restaurantes siguen utilizando el teléfono y cuadernos para los encargos. Nosotros podemos liderar ese cambio. Queremos ser más relevantes para los clientes, porque el estilo de vida ha cambiado, la gente llega tarde a casa del trabajo, no le apetece cocinar y pedirá la comida que le apetezca. Es muy ilusionante como compañía tecnológica anticipar la transformación en la mente del consumidor y de los negocios.

P. ¿Qué veremos en el comercio electrónico en el futuro próximo?

r. Hay una tendencia hacia lo práctico y asequible y todo lo relacionado con el móvil. Lo que una esos universos tendrá éxito. La entrega a domicilio de cualquier artículo en cualquier momento va a crecer, pero las firmas logísticas no están preparadas. El consumidor lo quiere ya. Hay empresas como Uber [cerrada temporalmente en España] que están rompiendo el mercado porque unen las dos cosas, lo práctico y la movilidad. El ejemplo de Blablacar también es muy impresionante gracias a la economía colaborativa.

P. ¿Cómo debe ser un emprendedor?

r. Creer firmemente en lo que hace y estar convencido del proyecto, ya que va a tener muchas dudas. Cuando abrí Just Eat en Inglaterra, mi padre me dijo que era un error, porque todo el mundo pedía la comida por teléfono. Estoy muy feliz de no haberle escuchado. Lo siguiente es amor y pasión por lo que se está haciendo. Es lo que hace levantarte con energía cada mañana y ser capaz de transmitirlo al equipo y a los clientes.

P. ¿Cómo ve a las empresas más tradicionales y a los directivos veteranos adaptarse al cambio tecnológico?

r. He visto un cambio brutal en 10 años en empresas que han sabido moverse. Por ejemplo, Virgin se ha transformado totalmente. La clave pasa por que las compañías escuchen al consumidor y cambien el negocio. No es una cuestión de edad, sino de saber escuchar al cliente. Aunque sí hay una parte generacional, de jóvenes que saben entender el mercado.