En pleno Soho neoyorquino

La calle más ‘groovy’ de Manhattan

La calle más ‘groovy’ de Manhattan

Primera advertencia: no confundir West Broadway con Broadway, la calle más popular de Manhattan. Mucho más corta, recorre el Soho y Tribeca, y se ha convertido en una de las calles con más estilo de Manhattan, repleta de galerías de arte, boutiques de firmas de lujo, restaurantes como Cipriani y con un hotel de boutique lujo de referencia: Soho Grand Hotel (www.sohogrand.com), cuyas habitaciones, con vistas a la ciudad, están decoradas con muebles vintage, cuenta con wifi gratuito, un parque para perros y uno de los lobbies más animados, con el Club Room, el Grand Bar y el Salon, donde se puede disfrutar de un aperitivo a media mañana o de un cóctel after work. Un local para ver y ser visto.

Muy cerca, en el 340 de la calle, un clásico, Felix, un bistró de cocina francesa, que es desde hace años un referente en la zona. En este local se pueden seguir retransmisiones deportivas. Segunda advertencia, por esta calle no conviene ir deprisa.

Terraza de Grand Soho Hotel, convistas sobre Manhattan.
Terraza de Grand Soho Hotel, convistas sobre Manhattan.

A dos pasos, un gran toldo de color amarillo anuncia una pequeña sucursal del mítico restaurante Cipriani, famoso por la pasta y su famoso cóctel Bellini, un combinado creado por Giuseppe Cipriani para el Harry’s Bar de Venecia. A un lado y otro de la calle, se puede admirar la arquitectura de edificios de estética señorial e industrial, cuyas aceras están salpicadas por conocidas firmas de moda, como Dolce & Gabbana, Just Cavalli, Reiis, Eileen Fischer, Emporio Armani, Herve Leger, Donna Karan, Diesel, Missoni, La Perla o Antropologie.

Pero también hay pequeñas galerías de arte contemporáneo, de muebles antiguos; y un repertorio de boutiques de gafas vintage, como Morgenthal Frederics; Badichi, que ofrece cinturones customizados, calcetines de Happy Socks; de libretas como Moleskine;trajes de baño de Villebrequin, o los dulces macarons de la maison de repostería francesa Ladurée...

Si uno se adentra en las calles del Soho se puede perder entre tiendas de lujo, cuyos escaparates, arquitectura y decoración sorprenden. Por una razón, más allá de cuestiones estéticas: aquí se marca tendencia.