El monarca árabe, intubado por una neumonía

El petróleo, en shock por la delicada salud del rey saudí

El rey saudí Abdullah bin Abdulaziz en una imagen de archivo
El rey saudí Abdullah bin Abdulaziz en una imagen de archivo

Año nuevo, misma tendencia. La llegada de 2015 no ha provocado cambios en la dinámica bajista del precio del petróleo, que sigue sin encontrar suelo. En los seis últimos meses, el precio del crudo ha descendido más de un 50%. El barril de crudo Brent cae hasta los 56,8 dólares, nuevos mínimos desde mayo de 2009. En este contexto, los inversores extreman la atención ante cualquier noticia relacionada con los países productores de petróleo. Hoy se ha conocido que Abdalá bin Abdelaziz, rey de Arabia Saudí de 90 años de edad, sufre neumonía. Su delicado estado de salud desata las especulaciones sobre la sucesión al frente del país.

Nadie discute en el mercado que Arabia Saudí ha sido un actor protagonista en esta caída sin freno del precio del ‘oro negro’. El país es el primer productor mundial de petróleo y por ello lleva la voz cantante en la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP). La decisión del cártel de mantener estable su producción de crudo para el próximo año, postura que defendía Arabia Saudí y el resto de países del Golfo Pérsico frente a la oposición de Irán,Venezuela o Libia, augura un periodo largo de bajos precios de este recurso. Ahora, se desconoce si un hipotético relevo al frente de la Jefatura del Estado en Arabia Saudí podría provocar un cambio en la política energética del país.

Su actual monarca, con un poder absoluto para aprobar leyes o decretar cambios en los ministerios, accedió al trono en 2005. El primero en la línea sucesoria es desde hace tres años su hermanastro Salman bin Abdelaziz, actual viceprimer ministro.

Hasta ahora, la postura mantenida por Arabia Saudí en relación al crudo ha sido clara: no reducir la producción de petróleo y provocar así una caída de su precio. El país persigue con esta actitud un doble objetivo. Primero, debilitar a los nuevos productores de Estados Unidos que emplean el revolucionario sistema del fracking y cuyo negocio precisa para ser rentable de un precio del crudo mayor que el actual. Y segundo, ganar cuota de mercado.

A diferencia de otros países productores de petróleo para los que el desplome del precio del crudo supone un desbarajuste para su presupuesto,Arabia Saudí puede permitirse un periodo de precios bajos, según han insistido en declaraciones públicas distintos mandatarios del país que ahora podría enfrentarse a un proceso sucesorio.

Como explica Peter van der Welle, estratega de Robeco, “Arabia Saudí ha amasado amplias reservas de divisas, alrededor de 750.000 millones de dólares en los últimos diez años, lo que proporcionará un colchón contra la reciente caída del precio del crudo por debajo del nivel de equilibrio fiscal y permite que el país pueda financiar el presupuesto en los próximos años”.

La actitud de Arabia Saudí es una de las causantes del desplome del crudo, que también se debe en parte a los temores a una menor demanda mundial de petróleo por una desaceleración de algunas economías como la europea. De hecho, la Agencia Internacional de la Energía rebajó en diciembre por cuarta vez en cinco meses su previsión de consumo mundial de petróleo para 2015, que crecerá en 900.000 barriles diarios en vez de los 1,13 millones de su anterior pronóstico.

Rusty Brazie, analista especializado en el sector energético de RBC citado por Reuters, indica que “sin recortes de producción en el horizonte y sin previsiones de una demanda significativa, la sobreoferta del petróleo seguirá con nosotros durante mucho tiempo”. En su opinión, el precio del barril de crudo seguirá durante algunos años lejos de los tres dígitos alcanzados en junio de 2014.

En su vertiginoso descenso (de las catorce últimas semanas, el precio del crudo ha cerrado en números rojos trece), el petróleo ha pulverizado las previsiones de los bancos de inversión, que han renovado sus precios objetivos para el ‘oro negro’ vista la negativa de la OPEP a recortar su producción de petróleo. MorganStanley cree que el precio del barril de crudo Brent puede caer hasta los 43 dólares en la primera mitad de este año, lo que sería su nivel más bajo desde 2005. Aun así, la firma estadounidense cree que el Brent cerrará 2015 en los 70 dólares.