25 madres fueron escogidas para esta iniciativa de Google

En esta clase se admiten bebés

Madrid fue una de las capitales elegidas por Google para su ‘Campus para mamás'

En él se desarrollan ideas de negocio de fondo tecnológico

La iniciativa 'Campus for Moms', de Google
La iniciativa 'Campus for Moms', de Google

Es una clase especial, donde las pausas están pensadas, no para salir a fumar, ni a tomar un café, sino para atender a los hijos, en su mayoría recién nacidos o bebés. Y en las aulas, los bebés y recién nacidos siguen con sus madres, mientras estas intentan poner en pie una idea de negocio que tenga que ver con internet. Es el campus para mamás, “Campus for moms”, que ha inventado Google y que este mes concluyó su segunda edición en Madrid, una de las capitales elegidas por el gigante tecnológico para promover el emprendimiento. No todo va a salir de Silicon Valley.

La idea que la compañía ha traído aquí y que arrancó el verano pasado prendió antes en Tel-Aviv. La pensó Sarig-Avraham, manager de producto de la compañía, al ser madre de su primer hijo, un momento en el que se suele repensar la propia trayectoria profesional. ¿Y por qué no hacerlo con tu hijo?, se preguntó. En Madrid, la segunda edición, que terminó el 15 de diciembre, ha hecho hueco entre colchonetas y biberones a 25 madres. “La novedad de nuestra escuela es que está adaptada a bebés y niños, que están con sus padres durante las clases”, comenta Isabel Salazar, responsable de marketing de producto de Google en España.

Como es lógico, no se trata de escuchar largas clases teóricas, sino de poner en marcha, aunque sea a modo de prueba, la idea que estas personas traen para lanzar un negocio que lleve la tecnología puesta. Ese es el primer requisito para entrar en el curso, gratuito. El segundo es el compromiso de asistir a todas las sesiones, ocho en esta segunda ronda. El último marca ser madre o padre, aunque también se acepta a alumnos sin hijos si sobran plazas. Más de 100 personas se presentaron candidatos a los ocho módulos de esta tanda.

Los profesores que se ponen delante de este particular público saben que deben ser más flexibles para cuando, como sucedió este verano, una de las alumnas abandonara las clases una semana para dar a luz, aunque a la semana siguiente ya estuviera escuchando de nuevo. Los proyectos llegan a estas aulas en fase semilla para madurar poco a poco, ahora que mucha más gente debe pensar nuevos negocios por su cuenta. Es lo que ha dejado la crisis.

En el espacio de emprendimiento y coworking Hub Madrid, donde se imparten las clases, se gestó por ejemplo Didibox, el proyecto de una de estas madres emprendedoras, una web dedicada a la venta de cajas de juegos y productos de cuidado infantil. “La mayoría de los negocios tienen que ver con el comercio electrónico, productos y servicios además dedicados a bebés”. Pero no todas las ideas que llegan aquí se acabarán convirtiendo en una empresa real. “En la segunda edición, una de las participantes quería abrir una tienda online de zapatos para niños. Después de la formación se dio cuenta de que cambiar su idea porque le faltaba madurez y herramientas para llevarla a cabo. Para eso le ha servido”, matiza Salazar.

La idea de Google es seguir con este campus para madres aquí, en el que ya ha participado un padre, con un proyecto para vender un sistema de riego por goteo. Está previsto que el año que viene haya otros cursos, coincidiendo con la apertura de la compañía en Madrid de uno de los seis polos tecnológicos de la empresa. Estará situado cerca del centro Matadero y abrirá en primavera.