En 2009 el porcentaje era del 23%

Sólo el 16% de los españoles ahorra de forma sistemática

Según un estudio de Esade, el 90% de los españoles reconoce la necesidad de ahorrar para la jubilación, pero únicamente el 40% lo hace.

Sólo el 16% de los españoles ahorra de forma sistemática

Mantener la calidad de vida después de la jubilación es una preocupación que se ha incrementado en los últimos en España alimentada por la crisis, el debate sobre la sostenibilidad del Estado del bienestar y las reformas del sistema de pensiones. Aunque la precariedad laboral y la bajada de salarios han reducido nuestra capacidad para ahorrar, lo cierto es que en España la cultura del ahorro ya era escasa antes del estallido de la crisis.

El 90% de los españoles reconoce la necesidad de ahorrar para la jubilación, pero únicamente el 40% lo hace, según un estudio de Esade sobre el comportamiento ciudadano en la planificación de la jubilación. Además, la inestabilidad laboral de los últimos años, especialmente acusada entre los mayores de 45 años, ha provocado que solo el 16% de los ahorradores lo haga de forma sistemática, frente al 23% que lo hacía en 2009. Esto también ha influido en la percepción que tienen de su futura jubilación: una de cada cinco personas menores de 55 años cree que no cobrará pensión pública.

Por debajo de la media

El patrimonio acumulado en España en pensiones privadas apenas si representa el 8% del PIB, según el estudio Pensión at a glance publicado por la OCDE en 2013, frente al 60% de media de los países de la OCDE, algo que refleja el limitado desarrollo de los instrumentos de ahorro privado. Los planes de pensiones son el instrumento de ahorro privado más utilizado para la jubilación, con un 58%.

Con datos del Banco de España, el ahorro financiero a finales de junio 2014 era de 1,9 billones de euros, un aumento del 5,6% en lo que va de año. Casi el 70% del incremento del saldo correspondió a la revalorización de sus carteras, mientras que el 30% se originó por nuevas inversiones- Por tipo de activo, destacó el aumento en el saldo de renta fija a largo plazo, acciones cotizadas y fondos de inversión (24,6%, 15,7% y 15%, respectivamente).

En cuanto al ahorro financiero neto de las familias, por tercer trimestre consecutivo registró un máximo histórico hasta alcanzar 1,1 billones de euros, lo que supone un incremento del 11,6% en el período de enero a junio de 2014. A ello ha contribuido tanto el aumento de valor de los activos como la disminución de 13.196 millones de euros de los pasivos financieros. No obstante, se ha producido una desaceleración en el ritmo de contracción de los mismos: en junio el volumen se situaba en el 81,6% del PIB.

En términos porcentuales sobre el PIB, el ahorro financiero neto de las familias españolas alcanza el 108,4%, frente al 64,4% en 2008 y el 98% de 2006, por lo que el efecto de la crisis en la riqueza financiera de las familias ha sido neutralizado, de acuerdo a la estadística de Inverco. No ocurre lo mismo con la riqueza inmobiliaria de los hogares, que pasó de representar el 590% del PIB en junio 2007 a tan sólo el 402% del PIB en junio 2014.

Actualmente, la aportación máxima a los planes de pensiones está determinada por la edad. Es decir, los menores de 50 años pueden deducir hasta 10.000 euros al año y los de 50 o más años, 12.500 euros; o el 30 % de los rendimientos netos del trabajo y de actividades económicas, para los menores de 50 años, y del 50% a partir de los 50 años cumplidos. La reducción máxima aplicable a la base imponible del IRPF debe ser la menor de las dos cantidades.

Pero, a partir de 2015 habrá cambios. Los partícipes, independientemente de la edad, solo podrán aportar 8.000 euros al año. Por tanto, la desgravación máxima a la hora de hacer la declaración de la renta será de esta misma cantidad. Según ha explicado el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, la aportación media anual de los partícipes en España no alcanza los 4.000 euros y solo el 1% realiza la aportación máxima. La gran mayoría, el 75%, aportan menos de 300 euros. Por eso, Inverco señala que la medida no tendrá un efecto relevante y significativo para el sector.

Por otra parte, para fomentar el ahorro a largo plazo, el Gobierno ha creado un nuevo producto financiero, denominado Ahorro 5, en el que se podrá aportar como máximo 5.000 euros anuales durante cinco años. Al final de ese periodo las plusvalías generadas estarán exentas de tributación. Garantiza el 85 % de lo invertido en ese tiempo. Es decir, que el ahorrador solo puede perder un 15 % como máximo del ahorro que puso en ese plan.