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La Bolsa da el mayor dividendo del mundo

La retribución de las compañías españolas a sus accionistas marcará un récord en 2014,

mientras el Ibex se consolida como el parqué europeo con mayor rentabilidad

Con un retorno por dividendo del 4,7%, el Ibex supera al FTSE británico, al Dax alemán y al Cac francés.
Con un retorno por dividendo del 4,7%, el Ibex supera al FTSE británico, al Dax alemán y al Cac francés.

El presente año supondrá un hito histórico para la Bolsa española en cuanto al pago de dividendos. Solo hasta octubre, las empresas cotizadas han distribuido entre sus accionistas, principalmente en efectivo y acciones, un total de 39.026 millones de euros, un 34% más que en el mismo periodo de 2013.

A este importe se sumarán unos 4.500 millones hasta final de 2014. Así que, en el conjunto del ejercicio, las compañías habrán repartido entre sus socios unos 43.500 millones de euros, casi un 90% más que en el pasado año, según datos de Bolsas y Mercados Españoles (BME).

La distribución periódica entre los accionistas de los beneficios generados por las cotizadas españolas ha sido tradicionalmente muy relevante, especialmente en los últimos años, cuando los dividendos de la Bolsa han aumentado ligados a los periodos de fuertes turbulencias ocasionados por la crisis económica, con una fuerte caída de las cotizaciones.

De 1990 a 2012, los dividendos se han multiplicado por 10,15. Y desde 2008, ese crecimiento se ha acentuado y ha superado por primera vez la rentabilidad de la deuda pública a diez años.

Desde entonces, la distribución agregada total al accionista ha superado los 24.500 millones de euros cada año, frente a los 7.300 millones repartidos en 2000. Pese a que en 2012 y 2013 las cifras totales descendieron, el dinero repartido por las empresas entre sus accionistas hasta octubre de este año ya supera el importe de todo 2009, el máximo de los últimos ejercicios, con 33.800 millones.

A esa cantidad se sumarán las remuneraciones ya realizadas por Grifols, Telefónica y CaixaBank, junto a los próximos pagos de Mapfre, Duro Felguera, Atresmedia, Enagás, Iberdrola, Ebro Foods, Faes, BME y Viscofan.

La crisis ha contraído los balances y las cuentas de resultados de las empresas, que se han visto obligadas a destinar una parte importante de sus beneficios a reducir su dependencia financiera o a reforzar la estructura de su capital.

“Los dividendos son un coste de fácil recorte o eliminación por parte de las cotizadas, que han tenido que hacer frente a una fuerte disminución de los ingresos, a la dotación de grandes provisiones (como en el caso de la banca), a la aparición de fuertes pérdidas (como en el de las constructoras), a priorizar el desapalancamiento –reducción del endeudamiento– y a la disminución del beneficio en casi todos los casos”, apunta Daniel Pingarrón, estratega de mercados de IG Markets.

Máximos de Endesa

Sin embargo, una vez solventadas esas dificultades, 22 compañías han elevado las retribuciones sobre el año pasado y hasta nueve han retomado el dividendo después de suspenderlo en 2013. Entre ellas Endesa, que gracias a sus dos pagos extraordinarios realizados en octubre por 14.606 millones de euros, efectuó el reparto de ganancias más grande de la historia bursátil española. “La reversión paulatina de esos factores negativos propios de la crisis, ha permitido la normalización de la recompensa al accionista”, explica Pingarrón.

Así, la Bolsa española mantiene su hegemonía y se consolida como el parqué europeo con una mayor rentabilidad por dividendo, con un 4,7%, según Bloomberg. Está por encima del FTSE británico (4,6%) y supera ampliamente al Cac francés (3,2%) o al Dax alemán (2,7%), pese a que el resto de los principales mercados viven una situación similar.

Este año, las cotizadas en todo el mundo repartirán 959.000 millones de euros, un 12,6% más que en 2013, con Estados Unidos como principal motor del crecimiento, según la gestora de fondos Henderson Global Investors, que prevé además un crecimiento de la retribución del 4,2% en 2015.

El accionista verá este año la retribución en máximos históricos. En total, serán 43.500 millones de euros, un 90% más que en 2013

La alta rentabilidad vía dividendo del mercado nacional ha sido una de sus señas de identidad y una de las razones por las que los inversores internacionales han priorizado las compañías españolas en sus carteras.

“Quizá esta característica tiene que ver con la composición sectorial de la Bolsa, con un fuerte peso de bancos, utilities y telecos. Son sectores que tradicionalmente (no solo en el mercado español) ofrecen un buen dividendo. En nuestro mercado no predominan compañías de fuerte crecimiento, sino todo lo contrario”, expone Fernando Luque, editor de Morningstar en España.

“Tal vez la cultura empresarial o financiera española, menos innovadora y más tradicional, es una de las causas. La fuerte representación de empresas que pagan altos dividendos, como Telefónica, los dos grandes bancos o las eléctricas, también explica este hecho”, apoya Pingarrón.

Con el nivel actual de tipos de interés, históricamente bajo, esa ganancia del 4,7% que presenta el Ibex, invita a pensar que la inversión en Bolsa basada en el dividendo es una estrategia de inversión oportuna. Pero con matices importantes. “Es evidente que es una buena oportunidad, aunque por fuerza tenderá a reducirse en el futuro próximo. El mercado español no será una excepción, aunque se mantendrá por encima de la media europea”, esgrime José Luís Martínez Campuzano, estratega de Citi en España.

No es acertado “utilizar como criterio único de inversión el dividendo. Entrar en una compañía que pague una alta rentabilidad, pero cuyos títulos no se hayan revalorizado, ha sido una mala decisión”, advierte Pingarrón.

La estrategia basada sólo en este factor puede verse afectada a corto plazo por la caída de las acciones de las compañías, pero a largo plazo, y con tipos tan bajos, resulta una opción atractiva. Los inversores que se guíen su por la retribución deben tener en cuenta, además, los fundamentales de las empresas en que van a invertir, que cuenten con un largo historial de reparto ininterrumpido de ganancias y la posibilidad de ir aumentando la cuantía año a año.

Y es que, junto al riesgo de que las compañías suspendan el pago del cupón, los inversores deberán valorar si éstas optan por ofrecer el pago del dividendo en acciones y no en efectivo. Crece esta preferencia de las empresas, la fórmula del scrip dividend, que ya supone hasta un 40% del reparto de dividendos. Los expertos anticipan que la tendencia a elevarlos se mantendrá a lo largo de los próximos ejercicios, conforme se retome la tendencia alcista de las empresas cotizadas.

Próximas salidas inundan el parqué

La mejora del contexto de mercado en España ha permitido que tanto la Bolsa como la deuda hayan ofrecido mucho más atractivo. Para 2015, analistas y gestores señalan que nuestro país será, dentro de la zona euro, uno de los destinos preferidos para invertir -gracias al apoyo explícito que el Banco Central Europeo ha dado a los países de la periferia europea- y anticipan que la economía nacional crecerá en mayor medida que la de sus vecinos.

Los expertos confían, además, en que la Bolsa siga siendo el mejor activo para buscar rentabilidad en un entorno de bajos tipos de interés, si bien la ganancia será menor que en los últimos ejercicios y la volatilidad continuará en aumento.

Dicho escenario ha supuesto un terreno ideal para que las compañías vuelvan a retomar las salidas a Bolsa (OPV), tanto en 2014, que está a punto de concluir, como el próximo año. Este año han destacado las OPV de Lar España, Hispania, eDreams, Merlin Properties, Applus, Logista o Axia, que han levantado más de 4.000 millones de euros.

Aunque la gran operación de 2014, el salto al parqué de Aena, que supondría la mayor OPV desde la de Iberdrola Renovables de 2007 y la mayor privatización desde la de Argentaria en 1998, ha sido suspendida hasta al menos la primavera de 2015.

Para 2015 se esperan también las salidas a Bolsa de las antiguas cajas Unicaja y BMN, de Talgo, Isolux, Globalia, o la gran joya del Estado, Loterías y Apuestas del Estado.

Entre los motivos que señalan los expertos para que las empresas den el salto al parqué se encuentran la reducción del endeudamiento, la mejorara de la estructura de capital o la captación de fondos para financiar una expansión.