La bebida "ilegal" ha alcanzado una cuota de mercado del 5%

Si ve en España tónica Schweppes de Coca-Cola, denúncielo

A la izquierda, botellín de tónica Schweppes de Coca-Cola. A la derecha, la bebida que se vende y produce en España, del grupo japonés Suntory.
A la izquierda, botellín de tónica Schweppes de Coca-Cola. A la derecha, la bebida que se vende y produce en España, del grupo japonés Suntory.

Hace algo más de un año saltaron las alarmas en las oficinas de Schweppes en Madrid, del grupo japonés Suntory: se habían localizado lotes de tónica de la marca comercializadas “ilegalmente” en el país. Dicha tónica, también Schweppes, distinta de la que se vende en España, es la que se vende en Reino Unido, donde la marca es propiedad de Coca-Cola. Durante 2014 la venta de esa tónica británica se ha disparado en el mercado español. “Cuando te llegan emails de consumidores como estos”, dice Nicolas Imeneuraet, director financiero de Schweppes España, mostrando correos electrónicos en papel, “cuando se toman la molestia de informarte de que han bebido una tónica Schweppes que no les ha gustado, es que hay un problema”, señala.

La tónica Schweppes de Coca-Cola y la que se produce en España, de Suntory, son distinguibles no sólo en el envase, más pequeño el de la británica, también en el gusto. “Incluso el tamaño de las burbujas son distintas, nuestro equipo de I+D ha trabajado duro para conseguir la tónica que creemos que le gusta al consumidor español”, explica el director financiero de Schweppes España.

10 millones de botellines

A finales del pasado año la policía incautó 45.000 botellines de tónica Schweppes elaborada en Reino Unido en naves localizadas en Pontevedra y en Córdoba. Las cifras se han disparado este año. Schweppes España estima que desde entonces se ha podido consumir en España más de 10 millones de botellines de esta tónica propiedad de Coca-Cola. La bebida producida en Reino Unido puede suponer ya en España una cuota de mercado cercana al 5%. “Hemos decidido aplicar una política de tolerancia cero, está en juego nuestra marca, la estabilidad laboral de la compañía, el derecho del consumidor español a consumir su tónica de siempre”, subraya Imeneuraet.

A finales de 1998, la entonces multinacional Cadbury Schweppes otorgó a Coca-Cola derechos de venta de sus artículos en todo el mundo exceptuando algunos mercados, en una operación valorada en 1.850 millones de dólares. En 2005 Cadbury vendió a los fondos Blackstone y Lion Capital sus activos en Europa por 1.850 millones de euros. La japonesa Suntory compró el grupo Orangina Schweppes en 2009. La estadounidense Coca-Cola ha mantenido desde el año 1999 los derechos de producción y venta de Schweppes en Reino Unido.

En la actualidad, Coca-Cola no puede vender en España su tónica Schweppes, igual que Suntory no puede vender la Schweppes que produce en España en Reino Unido. La exportación de tónica Schweppes británica a España es rentable por la fluctuación del precio de la libra y el euro, pero su venta en el mercado español es ilegal, tal y como lo considera Schweppes España. “El derecho a la propiedad intelectual prevalece sobre el derecho a la libre circulación de mercancías”, explica Carmen Frowein, directora general del área legal de Schweppes en España. “Estamos invirtiendo mucho en abogados y asesores por este tema, nos jugamos mucho”, añade.

100 distribuidores cesados

La activación de los mecanismos legales para tratar de parar este comercio “ilegal” está dando sus frutos. En el último año Schweppes España ha conseguido que un centenar de distribuidores de la tónica británica en España hayan cesado su actividad. La compañía española ha interpuesto más de 40 demandas, todas contra mayoristas, no contra bares o restaurantes.

“Nuestro objetivo no es ganar dinero con estas actuaciones judiciales, tratamos de alcanzar acuerdos y sólo requerimos una indemnización simbólica”, señala la directora del área legal del grupo español. “No presentamos demandas contra bares o restaurantes”, dice (la venta de la tónica británica en España no se ha localizado en tiendas o supermercados).

Por ahora los jueces han dado la razón a Schweppes España al interponer medidas cautelares a su favor, paralizando la mercancía británica. Debido a que el caso ha sido judicializado hace un año o menos, todavía no hay apenas sentencias al respecto. La empresa en España también ha requerido a través de notificaciones notariales a una decena de distribuidores británicos que cesen la práctica de salida de esa tónica desde su país con destino España.

El gin-tonic que se consume en España podrá incluir ginebra británica. Pero la tónica Schweppes con la que se combine debe ser española.