Pagará incentivos ya este año si gana 1.200 millones antes de impuestos

Bankia se prepara para recuperar el pago de bonus a sus empleados

El presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri.
El presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri.

Hace dos años, la dirección de Bankia impulsó una remodelación de las condiciones laborales de sus trabajadores con el fin de mejorar un heterogéneo sistema de incentivos heredado de siete cajas diferentes en el largo plazo y de ahorrar 200 millones de euros en el corto.Como parte del proceso de reestructuración de la entidad, el equipo que pasó a dirigir José Ignacio Goirigolzarri buscaba reducir el gasto general de la firma.

Como resultado la entidad, que había recibido 22.500 millones de euros en ayudas públicas, suspendió la retribución del salario variable de sus empleados y directivos hasta 2016, con la posibilidad eso sí de recuperarla anticipadamente a partir de 2014 si el banco mejoraba los resultados esperados.

La hora de la decisión ha llegado y, aunque desde la entidad invitan a la prudencia hasta cerrar el año, algunos de sus directivos dan por sentado que los logros alcanzados hasta la fecha permitirán a la nacionalizada volver a abonar los bonus de nuevo.

El requisito sine qua non para hacerlo es que la entidad alcance un beneficio antes de impuestos de 1.200 millones de euros, que es el objetivo que marca el plan de reestructuración para este año. De lograrlo, Bankia podrá abonar la mitad del salario variable que le corresponda a cada trabajador (ver despiece) o incluso el 100% si supera esa cifra en un 5%.De momento, hasta septiembre Bankia había ganado 903 millones antes impuestos.

Y aunque para entonces BFA-Bankia había superado ya en 50 millones su otro objetivo anual de alcanzar los 1.100 millones de beneficio para el grupo, la posibilidad de que la entidad logre otros 297 millones de euros antes de impuestos este trimestre dependerá de su éxito comercial y de las obligaciones propias del cierre de ejercicio, lo que desde el sector advierten que podría complicar la aspiración de la firma.

Con todo, si supera las expectativas Bankia podrá abonar las partidas correspondientes en el arranque de 2015 a cuenta del ejercicio actual. Esta posibilidad estará sujeta, no obstante, al criterio del Banco de España.

A la hora de obtener el visto bueno, Bankia tiene de su parte que bajo la batuta de Goirigolzarri se ha convertido en un alumno aplicado dentro del programa de reestructuración impuesto por Bruselas, que viene cumpliendo por adelantado. Así, en paralelo al ajuste salarial, la entidad abordó una reducción de 1.100 sucursales y 6.500 empleados; puso en marcha la progresiva venta de su cartera industrial para apoyar una desinversión de 50.000 millones de euros –incluyendo el traspaso de su cartera tóxica a Sareb– y comenzó a reconducir su crédito del ladrillo a otros sectores.

De momento, y tras otros dos años de suspensión, la entidad ha reactivado este ejercicio las aportaciones a los planes de pensiones de sus empleados inyectando de momento un 50% de los compromisos anuales, que elevará al 70% en el próximo año.

Un complemento de 1.200 a 15.000 euros

Más allá del ajuste salarial impuesto como consecuencia de las ayudas públicas recibidas, la reformulación del sistema retributivo de Bankia tenía como objetivo principal homogeneizar un sistema de retribuciones en el que confluían los usos y costumbres de Caja Madrid, Bancaja, Caja de Canarias, Caixa Laietana, Caja Rioja, Caja de Ávila y Caja Segovia. El acuerdo alcanzado entre la entidad y los sindicatos en 2012 estableció un nuevo sistema que ligaba mucho más la parte variable del salario a la consecución de determinados objetivos en tres niveles. En primer lugar la valoración de los resultados globales de la entidad, que pesa un 15% en el bonus de los directores de oficina, un 10% en el de los subdirectores y un 5% en el de la plantilla; en segundo lugar, la valoración de los objetivos de equipo, que compone el 75% del variable de todos y, finalmente, la valoración de los logros personales, que pesa un 10% en los complementos de la dirección de la sucursal, un 15% en los de sus principales subordinados y un 20% en el de los trabajadores regulares. A partir de ahí, la compensación variable a la que aspira cada empleado oscila entre los 1.200 euros del comercial de la oficina a los 7.500 euros del director de la sucursal pasaondo por os 4.500 del subdirector, en el caso de que cumplan el 100% de los objetivos previstos en las tres valoraciones antes indicadas. La cifra que recibirán finalmente podrá oscilar al alza o a la baja, en todo caso, en función de si logran superar los baremos que había previstos o se quedan ligeramente por debajo. Así, un director de oficina podría llegar a percibir 15.000 euros de complemento variable, explican fuentes sindicales, si tanto la entidad, como su equipo y el mismo superan las expectativas de la empresa para el año.