La inmobiliaria se arriesga a la liquidación

Martinsa y los bancos quieren más tiempo para seguir negociando

Fernando Martín, presidente de Martinsa Fadesa.
Fernando Martín, presidente de Martinsa Fadesa.

Martinsa Fadesa y las entidades financieras con las que negocia aprobar una nueva propuesta de convenio sopesan requerir al juez del concurso de la inmobiliaria más tiempo para seguir negociando, según fuentes que participan en las conversaciones.

Martinsa Fadesa se declaró en concurso en 2008 con una deuda aproximada de 7.000 millones de euros. En 2011 alcanzó convenio de pago con los acreedores evitando la situación concursal en la que se encontraba. El juez de La Coruña del concurso de acreedores de Martinsa Fadesa vela también por el cumplimiento del convenio.

El convenio acordado contempla ciertos pagos año tras año y la inmobiliaria no puede afrontar el pago de deuda fijado para el 31 de diciembre de 2014. Al no haber abonado tampoco el importe correspondiente al ejercicio 2013, el impago de este año supondría la entrada en liquidación de la empresa el próximo fin de año.

Sólo la deuda con las entidades financieras asciende a 3.400 millones de euros. La deuda con otros organismos como Hacienda, proveedores o vendedores de suelo asciende a 700 millones, según fuentes cercanas a la inmobiliaria.

Fernando Martín, presidente de la empresa, propuso a las entidades acreedoras un acuerdo para dejar Martinsa Fadesa con activos valorados en 1.400 millones y una quita del 80% sobre la deuda. El 20% restante se pagaría a través de la dación en pago de activos; sólo el 0,5% de ese 20% se pagaría en efectivo en el plazo de ocho o nueve años.

Los bancos acreedores, liderados por Sareb, CaixaBank, Popular, y Abanca, se han mostrado contrarios a aceptar esa primera propuesta de Martín. “La liquidación sería más rentable que aceptar ese plan de pagos”, comentaron fuentes financieras.

Las entidades pretenden que Martinsa Fadesa se quede con activos valorados entre 400 y 600 millones. La empresa advierte que un acuerdo así le impediría cumplir con el resto de acreedores arriesgándose igualmente a la liquidación.