Lo digital, segunda mano, leasing o permuta son algunas alternativas

¿Hay otras formas de comprar y conseguir ahorrar?

¿Hay otras formas de comprar y conseguir ahorrar?

Cuando las posibilidades económicas han disminuido, las personas y el propio mercado se reinventan. Las formas de adquisición dejan atrás la tradición y el ahorro es el objetivo primordial. Se trata por tanto de cubrir necesidades buscando el precio reducido todo lo que sea posible. Da igual cuál sea el producto o servicio, existen alternativas de compra con las que conseguir un mejor precio y una buena calidad.

Libros

La batalla entre el libro tradicional, en papel y bien encuadernado, y el libro digital. La literatura se debate entre el papel y la pantalla, y el consumidor también. Cuestión de preferencias, el lector no solo tiene que decidir en qué formato leer sino que además tiene más opciones para adquirir la obra. En lo que al libro electrónico se refiere, la novedad está en poder leer todos los libros que se quiera de entre un amplio catálogo por un precio cerrado al mes, y viene de la mano de Amazon. Kindle Unlimited es una tarifa plana de lectura con la que poder acceder a 700.000 libros desde cualquier dispositivo por no más de 10 euros al mes. Si lo tradicional es la preferencia, los libros de segunda mano pueden ser una gran opción para ahorrar y además tener un libro con más historia que la de sus páginas.

Artículos para el bebé

La llegada de un bebé es toda una alegría, pero también implica multitud de gastos. Un bebé requiere de muchos aparatos, accesorios y complementos que es necesario tener, como por ejemplo tronas, sillitas para el coche, carrito… Prescindir de ello es difícil y muchos tienen un coste elevado, de hecho según el II Informe Sobre lo que cuesta un hijo de la Confederación Española de Organizaciones de Amas de Casa, Consumidores y Usuarios (CEACCUU), el coste de un bebé el primer año de vida es de entre 7.132 euros y 11.238 euros. La pérdida de poder adquisitivo junto con la necesidad de estos artículos hace que se busquen alternativas para adquirirlos a un menor precio. Es cuando las palabras “segunda mano”, “trueque social” o “outlet” cobran fuerza. Precios más bajos y necesidad cubierta.

Coche

El leasing tampoco es un método novedoso para la compra de un vehículo, pero sí una de las fórmulas sobre las que la inversión está aumentando, tal y como apunta la Asociación Española de Leasing y Renting (AELR) gracias a la monotorización del sector que han realizado, donde destacan que la inversión en bienes muebles ha aumentado un 33,7% anual en el segundo trimestre de 2014, donde el leasing de turismos ha aumentado el número de operaciones en un 14,9%. Se trata de establecer un contrato por el que utiliza un vehículo pagando una cuota al mes, y a final del contrato es posible la adquisición del vehículo o bien cambiar de vehículo a usar.

Viviendas

No se trata de una compra, sino más bien de un intercambio, pero son pocos los que conocen esta forma de poder cambiar de vivienda. Se trata de conseguir vivir en otro inmueble a través de la permuta. Según el artículo 1.538 del Código Civil, “la permuta es un contrato por el cual cada uno de los contratantes se obliga a dar una cosa para recibir otra”. En el caso de la permuta inmobiliaria, esa cosa es un bien inmueble.

Se trata por tanto de un contrato de intercambio con el dos partes conceden la propiedad de su inmueble a cambio de la propiedad de otro inmueble. Es habitual que la valoración de los inmuebles a intercambiar no sea la misma, por lo que una de las partes deberá aportar también dinero para el intercambio (la diferencia). El proceso es más sencillo si las viviendas no tienen hipotecas pendientes, en esencia sería como una doble compraventa pero en este caso se realiza bajo un único documento, fiscalmente tiene el mismo tratamiento que una compraventa. En septiembre de 2014 fueron 589 las viviendas transmitidas a través de permuta, según el Instituto Nacional de Estadística (INE).