Destinarla a ahorro o inversión es una de sus opciones

¿Cómo rentabilizar mi paga extraordinaria?

¿Cómo rentabilizar mi paga extraordinaria?

La Navidad es para muchas familias la época de mayor gasto a la que destinan el dinero ahorrado a lo largo del año, los ingresos extraordinarios que muchos reciben en este mes e incluso financiando sus compras con créditos y tarjetas. Pero también otras deciden dar otro destino al dinero que reciben en este último mes para ahorrar o invertir, aprovechando las ventajas y ofertas que muchas entidades financieras ofrecen a final de año.

Planes de pensiones, el producto estrella

Estas ofertas se concentran especialmente en los planes de pensiones y otros productos de previsión análogos como planes de jubilación. La base de estas ofertas es que a finales de año podemos calcular más fácilmente que pagaremos en nuestra próxima declaración de la renta ya que conoceremos ingresos, retenciones ya pagadas y desgravaciones a las que tenemos derechos. Si podemos aumentar las aportaciones en planes de pensiones hasta los topes que nos permita la ley, podremos conseguir un importante ahorro fiscal para la próxima declaración de la renta.

Eso sí, no hay que olvidar que esta desgravación tiene un “coste” y es que nos encontramos con un producto que sólo podemos disponer cuando llegue la jubilación y en casos especiales como la muerte, invalidez o el paro de larga duración. Por lo que si optamos por este tipo de producto debemos tener muy en cuenta que nos encontramos con una decisión financiera a muy largo plazo que debe ser sostenible en el tiempo. No vale con realizar un ingreso puntual, debemos realizar aportaciones durante todos los años que resten hasta nuestra edad de jubilación.

Fondos de inversión, sin desgravación pero sin limitaciones

Si pensamos en el largo plazo, pero sin limitaciones a la hora de recuperar nuestra inversión, el producto ideal son los Fondos de Inversión. Existe una enorme gama de productos por diferente tipo de inversión, desde los más seguros –garantizados, monetarios, renta fija– a los más arriesgados –renta variable–. Estos son los más interesantes si pensamos en el largo plazo ya que nos pueden permitir multiplicar los beneficios. Pero en diferentes periodos, puede que nos encontremos con lo contrario, con pérdidas. Si necesitamos el dinero en algún momento del tiempo este tipo de inversión no es el mejor producto.

Depósitos y cuentas, un “colchón” para cualquier imprevisto

Si pensamos en reservar este dinero una necesidad que puede suceder en cualquier momento los productos ideales son cuentas remuneradas y depósitos. Las primeras nos permiten disponer de nuestro dinero en cualquier momento sin ningún coste. Los depósitos también nos suelen permitir retirar nuestro dinero si lo necesitamos, algunos libremente, sin comisiones y otros con una penalización que no puede ser superior a los que percibiríamos por los intereses.

Estas penalizaciones son mayores especialmente en los depósitos a largo plazo, que son justamente los que ofrecen una mayor remuneración, que en estos momentos, con los tipos de interés en mínimos, es reducida. Combinar productos a largo plazo con otros a corto plazo, para intentar pagar el mínimo de penalizaciones es importante si elegimos este tipo de inversión.