El ministerio buscará una solución, aunque Soria le quita importancia al resultado

Industria baraja realizar una nueva subasta de interrumpibilidad

Con otra puja se recuperarían 200 millones de euros

La mediana industria y Alcoa, los más perjudicados

El ministros de Industria, José Manuel Soria, ayer en Madrid.
El ministros de Industria, José Manuel Soria, ayer en Madrid. Efe

La industria sigue digiriendo el resultado de la primera subasta de su incentivo eléctrico (el denominado servicio de interrumpibilidad) que organizó la semana pasada REE. La puja se ha saldado con un recorte de 198 millones de euros, sobre los 550 millones que figuran este año en los peajes eléctricos, y con 113 adjudicatarios sobre los 139 que pujaron. Los precios de 350.000 euros MW/año para los 9 bloques de 90 MW que se ofertaron y de 260.000 euros MW/año para los 238 bloques de 5 MW, cerraron finalmente por debajo:en este último tramo se hundieron (95.000 euros) y en los primeros fueron algo inferiores (294.000 euros).

REE publicó el sábado por la tarde en su web los datos globales de la subasta, que debía validar previamente la CNMC. Sin embargo, el regulador no lo hizo hasta el lunes, día en que las empresas afectadas recibieron confidencialmente el resultado por instalación (o punto de suministro). Con los datos en la mano, el resultado en lo que al precio se refiere ha sido especialmente desastroso entre la industria mediana (las que pujaban por 5 MW). Entre las grandes, la perjudicada ha sido Alcoa, ya que se ha quedado sin un 30% de los megavatios interrumpibles a los que aspiraba. Esta pujó por seis bloques de 90 MW para sus plantas de La Coruña (1), Avilés (1) y San Ciprián, en Lugo (4). La multinacional del aluminio se ha quedado sin interrumpibilidad para las dos primeras plantas, y en esta última ha conseguido solo tres bloques.

Los Gobierno autónomos de Galicia y Asturias han tomado cartas en el asunto y se han dirigido al Gobieno, después de que Alcoa amenazara el lunes con el cierre de su fábrica de Avilés. También el resto de comunidades, azuzadas por su industria, se disponen a movilizar sus influencias.

¿Y qué se puede hacer llegados a este punto?Desde la propia REE recuerdan que la norma permite la celebración de una nueva subasta y fuentes próximas al Gobierno la dan por hecho, aunque Industria mantiene silencio. Esta se haría por los 200 millones que han quedado por el camino. Su titular, José Manuel Soria, arremetió ayer contra las empresas en un foro en el que trató, precisamente, del plan de reindustrialización anunciado varias veces por su departamento, pero que el ministro canario no ha concretado.

Un sistema para doblegar al sector

El sistema de subastas de interrumpibilidad que se acaba de instaurar es un sistema “para doblegar a la industria”, indican fuentes empresariales La puja, celebrada en el recinto ferial de Madrid fue “como un examen oral” en el que no se dejaron utilizar móviles y donde cada uno se encerró en un cubículo (139). Las mismas fuentes no desacartan que con este sistema el ministerio quiera hacer una limpia de plantas no competitivas, pese a sus mensajes reindustrializadores.

De momento, la asociación de grandes consumidores que integran decenas de industrias mantiene silencio hasta lograr una posición común de sus socios en su consejo del día 3. Algo muy complicado, dada la situación dispar de cada una. Excepto Alcoa, al resto de grandes grupos se les considera bien parados. También Unesid dará una respuesta esta semana.

Sobre la amenaza del cierre de plantas por parte de Alcoa tras su fracaso en la subasta, Soria señaló que todas las empresas han acudido a la subasta “en las mismas condiciones” y que la situación interna de la compañía “depende única y exclusivamente de la propia empresa”. En su opinión, “no hay que establecer ningún tipo de vínculo entre decisiones que se tomen en el ámbito interno de una empresa, sea cual sea, y un mecanismo que el Gobierno ha aprobado y que introduce mayor competencia entre las propias empresas”, añadió.

La decisión de celebrar una nueva subasta depende del secretario de Estado de Energía, Alberto Nadal, quien “consultará al operador del sistema sobre la necesidad de incorporar nueva potencia interrumpible adicional”, según señala la resolución de agosto que desarrollaba el procedimiento.

Como el reparto de la interrumpibilidad lograda la semana pasada rige para 2015, las mismas fuentes creen que el Gobierno esperará a ver cómo evoluciona el déficit de tarifa por si le queda margen para aumentar el incentivo en la factura eléctrica de la industria.Todo a punta a que el desajuste del sistema será apenas de 500 o 600 millones este año.

Las empresas se sienten engañadas por REE, que insistió en que la demanda sería suficiente para mantener el actual volumen de interrumpibilidad.

Aunque en un primer momento, se achacó el hundimiento de los precios a los nuevos entrantes (empresas de alimentación y papeleras), este motivo empieza a descartarse pues estos se adjudicaron algo más de 20 bloques de 5 MW. Ahora se atribuye al hecho de que se permitiera a empresas que, habiendo participado en la subasta de bloques de 90 MW, fueron a la de 5 MW, pues se permitía convertir bloques de 90 MW no colocados en 12 de 5 MW. Algo de lo que ya alertó la CNMCy con lo que se pretendería “hundir el precio de los bloques pequeños; perjudicar a la competencia o buscar motivos para cerrar plantas del mismo grupo”, según fuentes del sector.