Una fundación agrupa los mayores activos de la familia

Casa de Alba: palacios, castillos, arte y donaciones

Cayetana Fitz-James Stuart, duquesa de Alba.
Cayetana Fitz-James Stuart, duquesa de Alba.

El 14 de mayo de 1975, María del Rosario Cayetana Fitz-James Stuart y Silva, duquesa de Alba, acudió a las oficinas del notario de Madrid Alejandro Bérgamo Llabrés, el mismo profesional al que acudió en 1955 Juan March para constituir la Fundación March, para crear la Fundación Casa de Alba. Aparte de las distintas empresas que controlan los hijos de la duquesa, es la fundación la que guarda el mayor patrimonio ligado a la familia.

De acuerdo a los datos incluidos en la constitución de la Fundación Casa de Alba, ésta quedó dotada con los siguientes bienes inmuebles: los palacios de Liria (Madrid) y de Monterrey (Salamanca); los castillos denominados de La Fortaleza de Monterrey, de Andrade (La Coruña), de San Jorge de Moheche (La Coruña), de Alba de Tormes y de Torreón de Alba de Tormes (Salamanca). Y obras de arte atesoradas durante cientos de años: 219 óleos, 54 dibujos, 117 acuarelas, 137 miniaturas, y 52 tapices. Además de la biblioteca y el archivo del palacio de Liria, así como los muebles y objetos existentes en el mismo y en el palacio de Monterrey. No aparece en el listado de bienes inmuebles de la Fundación de la Casa de Alba otro de los palacios de la familia, el de Las Dueñas, en Sevilla.

La Duquesa de Alba se comprometió en la constitución de la fundación a entregar, en el plazo de diez años, 50 millones de pesetas para sostener la institución. Los palacios de Liria y Monterrey quedaban gravados “con una servidumbre perpetua y personal en favor de la persona que ostente el Ducado de Alba (o de aquella a quien correspondiera ostentarlo) y de sus familiares, consistente en el derecho de residir en ellos y usar de los demás bienes que en ellos radiquen, siempre que el ejercicio de dicho derecho sea compatible con los fines de la Fundación”. El entonces Banco Hispano Americano avaló el dinero suficiente para el funcionamiento durante el primer trimestre de la fundación. En mayo de 1976 el Estado español aprobó la clasificación de la Fundación Casa de Alba como fundación cultural privada “bajo el protectorado del Ministerio de Educación y Cultura”.

Este diario trató ayer de que una de las mayores consultoras inmobiliarias presentes en España estimara el valor de las propiedades inmobiliarias de la fundación. La empresa se excusó advirtiendo que dadas las peculiaridades históricas que rodean a dichas propiedades, realizar un cálculo como ese sería temerario (más aún con la premura con la que fue solicitada dicha estimación).

Igualmente de complicado sería calcular el valor de las obras de arte que cuelgan de las paredes del Palacio de Liria: goyas, grecos, rubens, tizianos, velázquez, picassos... En 2004 la Fundación Casa de Alba cedió el retrato de Goya de la XIII duquesa de Alba para la exposición en el Museo del Prado El retrato español, de El Greco a Picasso; obra para la que Garantía del Estado valoró el seguro en 36 millones de euros.

El máximo responsable en la actualidad de la Fundación Casa de Alba, y patrono, es Carlos Fitz-James Stuart y Martínez de Irujo, hijo mayor de la Duquesa de Alba.

Cuatro años antes de constituir la Fundación Casa de Alba, fue creada, en abril de 1971, la sociedad Inversiones Princesa, con el objetivo de la adquisición de “valores mobiliarios para compensar por una adecuada composición de sus activos, los riesgos y los tipos de rendimiento”. La empresa está domiciliada en el Palacio de Liria, al igual que la Fundación Casa de Alba y otras empresas familiares.

Dicha sociedad, presidida por la Duquesa de Alba, siendo vicepresidente su hijo Carlos, tiene concedido a “socios y administradores un importe de 12,9 millones de euros el cual ha devengado unos intereses calculados al 4% de 0,54 millones”, según las cuentas de la empresa del ejercicio 2012, el último depositado en el Registro Mercantil. A 31 de diciembre de 2011 el saldo era de 13,6 millones.

Inversiones Princesa finalizó el año 2012 con un patrimonio neto de 17,1 millones, ingresos financieros por valor de 0,5 millones y un beneficio de 0,44 millones (un millón menos que en 2011).

La sociedad explica que durante el ejercicio 2008 “la base imponible fue negativa” por lo que “el donativo efectuado a la Fundación Casa de Alba en el referido ejercicio por importe de 0,48 millones, dará derecho a practicar una deducción de cuota de 0,17 millones en los diez años siguientes desde el ejercicio en que se efectúe el donativo según lo dispuesto en el artículo 20 de la Ley 49/2002 de 23 de diciembre”.

La empresa añade que las reservas voluntarias de los ejercicios 2005 y 2006, por importes de 3,8 millones y 5,8 millones, que corresponden a beneficios de dichos ejercicios en los cuales la sociedad tributó por el Régimen de Sociedades Patrimoniales. Las reservas voluntarias de los años 2010, 2011, y 2012, por importes de 0,31 millones, 1,49 millones, y 0,44 millones, tributaron por el Régimen general de Impuesto de Sociedades.

Inversiones Princesa señala en sus cuentas de 2012 que tiene pendiente de comprobación los cuatro últimos ejercicios.

Explotaciones agrarias y marca

Además de Inversiones Princesa, la compañía que agrupa el negocio agrario y ganadero de la familia, Euroexplotaciones Agrarias, también realiza donaciones a la Fundación Casa de Alba.

De acuerdo a las cuentas de Euroexplotaciones Agrarias del año 2012, las últimas depositadas en Registro Mercantil, ese ejercicio la empresa agraria donó 0,4 millones a la Fundación Casa de Alba. Al igual que Inversiones Princesa, Euroexplotaciones Agrarias también efectúa deducciones por estas donaciones. A 31 de diciembre de 2012 el saldo de deducciones por donativos pendientes de aplicar asciende a 0,59 millones. En 2011 Euroexplotaciones Agrarias donó a la Fundación Casa de Alba 0,81 millones.

En 2012 la sociedad agraria de la familia recibió subvenciones por parte de la Junta de Andalucía de 1,12 millones de euros y en 2011 de 1,17 millones como “ayuda para la explotación de cultivos por campaña y la cría de ganado”.

En 2012 la empresa ingresó por venta de productos agrícolas 0,9 millones (2,3 millones en 2011), 53.046 euros por venta de productos ganaderos, y 1.429 euros por “productos varios”. Por arrendamientos, principalmente por cesión de terrenos, la sociedad facturó 1,2 millones de euros ese año.

El pasado año los hijos de la duquesa, Carlos y Cayetano, lanzaron la marca Casa de Alba para vender aceite, carne y otros productos. Comercializa aceite de oliva producido en la finca Buena Vista, en Córdoba, propiedad de la familia (la misma que en 2002 ocuparon jornaleros liderados por Juan Manuel Sánchez Gordillo).

De acuerdo a la web de la marca Casa de Alba, la Casa de Alba dispone en Salamanca de varias fincas donde explota en régimen extensivo ganado vacuno y ovino. En otra finca familiar, en Sevilla, la de Aljobar, cultivan naranjas que venden bajo la marca Casa de Alba.