Diseñarán una "posición fuerte" sobre veto ruso y reforma PAC

España e Italia se alían para apoyar al sector agrícola

España e Italia se alían para apoyar al sector agrícola

Los ministros de Agricultura de Italia y España, Maurizio Martina e Isabel García Tejerina, diseñarán una “posición fuerte” bilateral ante sus homólogos de la UE para evitar que la Comisión Europea acuda a la reserva de crisis por el veto ruso y para reclamar la simplificación de la PAC.

Isabel García Tejerina se ha reunido hoy en Madrid con su homólogo italiano para repasar asuntos de interés mutuo en los sectores lácteo, azucarero y de agricultura ecológica, entre otros.

También han analizado las prioridades de la nueva Comisión Europea (CE) y de la Conferencia Euro Mediterránea de Palermo.

En declaraciones a los medios, Martina ha destacado el alto grado de entendimiento entre ambos países y que reivindicarán juntos ante la nueva Comisión Europea y su titular de Agricultura, el comisario Phil Hogan, que se pongan en marcha instrumentos eficaces de gestión de crisis, para proteger a las empresas agrícolas ante problemas como los originados por el veto ruso.

Se ha mostrado crítico con la falta de mecanismos de la Política Agraria Común (PAC) y ha planteado que la CE “reconsidere” su decisión de usar la reserva de crisis del presupuesto agrícola para responder a los daños por el veto ruso.

Ha rechazado, así, la decisión “equivocada” de recortar 400 millones de euros en el capítulo agrario para afrontar los gastos.

También ha remarcado la conveniencia de simplificar la PAC, porque hay “demasiada burocracia”, y el desafío que supone para la Unión Europea (UE) garantizar el relevo generacional.

El ministro de Italia -que ostenta la presidencia de turno de la UE- ha respaldado la colaboración entre su país, España y Francia durante los próximos meses ante Bruselas para alcanzar pactos que promuevan la agricultura mediterránea, muy ligada a la calidad alimentaria, las Indicaciones Geográficas Protegidas (IPGs) y las denominaciones de origen.

Ha resaltado que la próxima Exposición Universal de Milán 2015, que versará sobre la alimentación, será “una plataforma formidable” para dar a conocer la oferta de ambos países.

Ha adelantado que ya se llevan vendidas más de cinco millones de entradas fuera de la Unión Europea, de ellas, un millón en China.

García Tejerina ha insistido en que ambas naciones comparten objetivos comunes, como la defensa de productos alimentarios de calidad y elevados parámetros de seguridad, que tienen una oportunidad creciente en los mercados mundiales.

Ha resaltado la apuesta compartida por los sellos de calidad y por la innovación, tras agradecer a Italia la oportunidad que supone para España mostrar al mundo su oferta de alimentos en el contexto de la próxima Exposición Universal de Milán.

Entre los asuntos en los que trabajarán conjuntamente, García Tejerina se ha referido a la supresión de cuotas lácteas desde abril de 2015 y el fomento de la agricultura ecológica, sector en el que España es líder, con más de 1,6 millones de hectáreas.

Respecto a la aplicación de la PAC desde 2015, la ministra ha reiterado que los agricultores españoles tienen garantizadas sus rentas hasta 2020, pese a que el escenario presupuestario europeo es de “austeridad” en el gasto global.

En concreto, unos 47.000 millones de euros para todo el período, entre ayudas directas, de mercado y al desarrollo rural.

Ha defendido con “rotundidad” que los agricultores mantendrán una igual cantidad global que el anterior período o ligeramente superior, y que el trasvase de fondos está “amortiguado”.

Aunque ha puntualizado que no todas las explotaciones mantendrán una cantidad “fija” de lo percibido hasta ahora, sino que desde 2015 hasta 2019, progresivamente, habrá un “ligero trasvase entre perceptores”.

De igual modo, ha mantenido el calendario previsto para la publicación de los últimos reales decreto que desarrollen los reglamentos para aplicar la PAC en España, para diciembre.

Sin embargo, el ministro italiano reconoció que su país sí tendrá menos fondos agrícolas europeos para el nuevo período, pero que harán una gestión más eficaz, porque cuentan con un cifra “nada desdeñable” para poder responder a las necesidades del sector primario y de las empresas agroalimentarias.