El martes se anunció el traspaso de 160 locales

Dia y Eroski, dos cadenas con historias inversas

El acuerdo para el traspaso de 160 establecimientos constata la diferente situación de las compañías

Entrada de un Dia Market, una de las enseñas del grupo Dia.
Entrada de un Dia Market, una de las enseñas del grupo Dia.

Dia y Eroski esperaron hasta última hora del martes para anunciar el traspaso de 160 supermercados de la cadena vasca a la madrileña por 146 millones de euros. Una operación que más allá de las cifras muestra la desigual situación de ambas compañías de distribución.

El acuerdo supone una desinversión por parte de la compañía vizcaína, mientras que aumenta la presencia del grupo Dia, sobre todo en Madrid, donde se encuentran la mayoría de los centros traspasados. Ambas cadenas están viviendo de diferente forma una crisis en el sector de la distribución por la caída de los precios y la todavía débil recuperación del consumo.

La adquisición de estos 160 centros de la empresa vizcaína coincide en la misma semana con el cierre de la operación de compra de El Árbol por el grupo Dia, que subió ayer un 4,72% en Bolsa tras conocerse la operación.

La semana pasada, Dia presentó sus resultados de los nueve primeros meses del año con un incremento del 5% del beneficio, a pesar del efecto que ha tenido la deflación en sus ventas en España.

La empresa afirma que afronta el futuro con unas cuentas “saneadas”. La cadena cuenta, además, con liquidez para afrontar este tipo de operaciones tras la venta de sus activos en Francia a Carrefour y a la emisión de bonos de principios de julio con los que obtuvo 900 millones de euros.

El consejero delegado de la compañía, Ricardo Currás, afirmó la semana pasada en el congreso de Aecoc, la patronal de la distribución, que la compra de El Árbol inauguró una “nueva vía de crecimiento” que se ha constatado con la operación con Eroski.

El directivo afirmó que pese a las bajadas de precios, la compañía mantiene ventas y cuota de mercado. Una cuota que con la compra de los 160 establecimientos de la cadena vasca se sitúa, según la empresa, en el 9,5% nacional y en el 9,8% de la Comunidad de Madrid, donde se sitúa como el segundo grupo de distribución.

Un sector en continuo movimiento

Nuevos actores anglosajones

El sector de la distribución en España ha visto en los últimos meses cómo dos nuevos actores entraban procedentes del Reino Unido y de Estados Unidos con nuevos modelos de comercialización. La compañía británica Poundland ha lanzado su cadena Dealz en España, que ya cuenta con tres tiendas en Torremolinos (Málaga), Alicante y Madrid. Estos supermercados ofrecen primeras marcas con un precio de un euro y medio. Entre los planes de la empresa se encuentra la apertura de una decena de nuevos centros durante el primer trimestre de 2015. Por su lado, Costco, que proviene de Seattle, ha abierto en Sevilla su primer centro en el país con un modelo similar al de Makro.

Mercadona aterriza en el País Vasco

El grupo de distribución dirigido por Juan Roig ha comenzado su andadura en el País Vasco, última región en la que no tenía presencia. En las últimas tres semanas, Mercadona ha abierto tres tiendas en Vitoria, la capital. El grupo valenciano prevé invertir 50 millones de euros en los próximos seis años para abrir 25 tiendas y crear 1.000 empleos estables. La compañía contempla, además, realizar compras anuales a proveedores agroalimentarios y de servicios del País Vasco por valor de 150 millones de euros. La empresa plane también un centro logístico en Vitoria en el que invertirá otros 50 millones de euros. Este plan de Mercadona hace peligrar el liderazgo que tiene Eroski en la Comunidad.

Tendencia hacia la concentración

El congreso Aecoc que sirvió para medir la situación del mercado de la distribución en España dejó claro que una de las tendencias que vive el sector es hacia la concentración. En ello coincidieron Ricardo Currás, consejero delegado de Dia, y su homónimo en Condis, Enric Ezquerra. “Las ventas por metro cuadrado de la distribución caen. Hay muchos operadores”, señaló Currás. Ezkerra afirmó que 2014 está siendo uno de los peores años de la distribución alimentaria por culpa de la deflación, es estancamiento del nivel de renta o el exceso de metros cuadrados, entre otros factores. En cuanto a modelo de negocio, la proximidad está ganando terreno a los grandes hipermercados.

Tras las dos operaciones en España, aumenta en más de 600 sus establecimientos en todo el territorio. La compañía afirma que el interés de la adquisición está en la localización de las tiendas de Eroski.

Paralelamente a su crecimiento en España, el grupo Dia ha emprendido una expansión en otros mercados, sobre todo en Brasil. El propio consejero delegado de Dia afirmó durante el congreso de Aecoc que se está buscando la entrada a nuevos mercados en “todos los continentes”.

Hacer frente a una imnportante deuda

Muy distinto al camino seguido por Dia es el de Eroski, que tiene que hacer frente a un importante pasivo. Con la operación anunciada el martes, Eroski consigue una reducción de costes en varios sentidos. Lo primero, disminuye su deuda. El pacto con los bancos para el pago hasta 2019 de 2.605 millones incluía un apartado de desinversiones por valor de 300 millones. Los 146 millones a pagar por Dia, a la espera de lo que decida la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, amortizará parte de esa deuda.

Si la decisión del regulador se retrasa unos meses (como cuando Dia compró la cadena El Árbol), el grupo que preside Agustín Markaide cuenta a su favor con hasta seis meses de carencia antes de pagar intereses por esos 300 millones (el contador empezó en septiembre pasado).

Ni Dia ni la cooperativa han concretado el número de empleos que pasarán de Eroski a la cadena que gestiona Ricardo Currás. Cada una de las 160 tiendas que cambiarán de enseña tiene su propia plantilla, que depende de las características del centro y su número de trabajadores. En un cálculo de mínimos, más de medio millar de profesionales pasarán al equipo de Dia. Esto supone menos costes fijos para Eroski, que en el ahorro interno tiene una de sus prioridades.

Ante la caída del gran consumo por la crisis, la cooperativa ha reducido su plantilla en 8.200 personas en el último lustro. Para compensar la salida de trabajadores por cuenta ajena, los socios han ampliado su jornada laboral, además de asumir algunos sacrificios salariales.

El tercer ahorro llegará porque Eroski no tendrá que pagar el alquiler de 152 de los centros que pasarán a Dia, en los que estaba en régimen de arrendamiento. Además, el precio de la operación, si lo autoriza el regulador, supone el 34% de las ventas obtenidas por esas tiendas, más del doble sobre el 15% que Dia pagó por El Árbol.

Eroski los considera activos no estratégicos porque no alcanzan sus estándares de rentabilidad. Aportaron ventas por 487 millones en 2013 (el 7,2% de su facturación consolidada el ejercicio anterior). Descontados de su estructura, el grupo vasco suma 1.369 establecimientos. En Euskadi, Navarra, La Rioja y Cantabria, donde la cooperativa creció como grupo, tiene 364 centros. Un reparto del mercado que ahora pone en riesgo la entrada de Mercadona en el País Vasco.