La seguridad es uno de los principales obstáculos para la banca online

¿Cómo fiarme de un producto financiero si lo contrato online?

¿Cómo fiarme de un producto financiero si lo contrato online?

Pasan los años y cada vez es más frecuente y habitual oír hablar de banca online, banca electrónica o banca a distancia desde que esta vía fuese posible. Son muchos los que se han sumado a esta forma de gestión de las finanzas personales.

Este forma de banca comenzó su historia con la banca telefónica, después la sucursal online pasó a ser un canal adicional que se unía a la sucursal física y al teléfono, y la evolución ha hecho que la banca online sea para muchos la primera y única opción para sus finanzas, por comodidad y también por ahorro -son ya muchas las entidades que ofrecen productos online sin comisiones-.

Según los datos que maneja Eurostat (oficina estadística de la Comisión Europea), el porcentaje de usuarios de banca online en España aumenta año tras año, siendo en 2013 ya un 33% de personas entre 16 y 74 años los que se decantan por el uso de Internet para lo relativo a sus finanzas. Las entidades son conscientes de este crecimiento y según la Encuesta Mundial de Banca Digital que ha realizado PwC las entidades esperan que los ingresos de la banca digital crezcan por encima del 6%. Ante tal crecimiento y tales expectativas, la seguridad en cualquier operación que se realice a través de la banca online adquiere más importancia ya que el fraude es la sombra que siempre persigue al mundo digital (y más si se trata de temas financieros).

Entonces ¿en qué fijarse para confiar en la banca online?

La seguridad y confianza es vital para la banca online y eso solo se consigue gracias a un marco normativo adecuado y gracias a sistemas de autenticación e identificación óptimos por parte de las entidades. La banca online ofrece ventajas para sus usuarios, pero hay que saber hacer un uso seguro de la misma.

  • Datos de la entidad. Una forma de adquirir confianza en un sitio web es comprobando la información que la propia entidad da de sí misma. Si directamente el sitio no aporta datos es motivo de desconfianza. No está de más tampoco echar un vistazo a los informes anuales de la entidad con el fin de saber si es una entidad solvente y poder adquirir así más seguridad.
  • Protección de datos. Antes de contratar ningún producto de forma online es conveniente saber cómo van a tratar los datos personales que se van a aportar una vez iniciado el proceso de contratación (secreto bancario y Ley de Protección de Datos de Carácter Personal).
  • Condiciones legales. No se debe firmar sin haber leído y ser conocedor de las condiciones legales del producto. De este modo se sabrán qué obligaciones y qué derechos se está a punto de adquirir tras el siguiente “click” del ratón. En caso de no tener claro algún punto del producto, se recomienda ponerse en contacto con la entidad (vía telefónica o vía física si es posible) y solicitar información aclaratoria. Una de las ventajas de la banca online, es que uno tiene más tiempo para leerse detenidamente las condiciones, sin la "presión" de la espera y atenta mirada del gestor de banca antes de la firma.

Otros consejos

A nivel más operativo, es conveniente seguir los consejos que la Oficina de Seguridad del Internauta esboza, como por ejemplo constatar que la dirección de la página web de la entidad es la correcta y que comienza por “https”, mantener en secreto las contraseñas, cerrar sesión correctamente tras realizar una operación, evitar utilizar redes públicas para realizar operaciones de banca online, no contestar a correos electrónicos en los que se soliciten datos confidenciales y tener el dispositivo debidamente protegido de virus y agentes maliciosos.