Editorial

Aena tiene nueva fecha para Bolsa

Las dudas suscitadas por la suspensión temporal de la oferta pública de venta de una parte del capital de Aeropuertos Españoles (AENA) han quedado suparadas tras el informe de la Abogacía del Estado: Enaire (propietario de AENA) debe hacer un concurso público para determinar qué auditora elabora la carta de conformidad (comfort letter) que garantice a los bancos colocadores que las cuentas de la empresa están en perfecto estado de revista. Puede ser PwC, como estaba previsto inicialmente por ser quien había auditado las cuentas, o puede ser otra. Pero resuelto tal asunto para clarificar cada uno de los pasos del proceso, Fomento dispone ya un nuevo calendario para llevar la compañía a la Bolsa, que podría comenzar a cotizar en febrero. Está, por tanto, dentro del plazo pactado con los accionistas del núcleo duro.

El retraso puede ser una decisión acertada si en tal trecho temporal mejora el clima de los mercados, ahora agitados por la amenaza de recesión europea y los test de estrés a la banca, y con él, la valoración de la compañía AENA. Ahora el mercado consideraba que las valoraciones defendidas por el accionista podrían estar desajustadas, por caras. Y ni debe venderse infravalorada ni debe permitirse un fracaso en la mayor OPV del siglo en una economía que se recupera cogida por alfileres.