Un nuevo modelo en la edificación

El ladrillo pide un ‘plan PIVE’ para rehabilitarse

La construcción plantea un modelo de ayudas con créditos blandos para financiar la rehabilitación de edificios

En la construcción envidiamos mucho las ayudas al automóvil”. El presidente de la Confederación Nacional de la Construcción, Juan Lazcano, se refería así hace unos días al plan PIVE, pensado para sustituir los coches más antiguos y contaminantes por otros nuevos con un menor consumo de combustible y menos emisiones de CO2.

Un plan de ayudas similar necesitaría el ladrillo en España para despertar el sector de la rehabilitación energética de edificios, “muy necesaria si queremos crear de nuevo empleo”, matizó Lazcano durante la presentación este mes de la campaña europea Renovate Europe. La iniciativa, que promueven esta patronal, los fabricantes de materiales de la construcción y el Green Building Council, un grupo de expertos en edificación sostenible, intenta hacer de la rehabilitación una prioridad política para reconvertir el ladrillo.

¿Por qué? Sus promotores aluden a las 200.000 empresas relacionadas con este sector que la crisis se ha llevado por delante y concluyen que no se volverá a las 700.000 viviendas que se construían en 2007 y que ahora son 60.000, simplemente porque ya no se necesitan. Si a eso se suma que España destina el 30% del consumo de energía a calefacción y climatización en las casas, la rehabilitación se convierte en “un orgullo y una oportunidad”, como resumió Lazcano.
Ahora bien, una vez realizado el diagnóstico, los expertos concluyen que esta reconversión no podrá llevarse a cabo sin un modelo de financiación adecuado y piden un plan de ayudas con créditos blandos a través del ICO. En este esquema, resulta imprescindible involucrar a las 14.000 sucursales bancarias repartidas por el país, como señalan en el Grupo de Trabajo sobre Rehabilitación (GTR), dedicado a promover un cambio en el modelo de negocio de la construcción, apoyado en la vivienda nueva, hacia otro que incluya la rehabilitación energética del parque de edificios existente.

Para los promotores de Renovate Europe, el esquema de financiación podría además destinar parte de los fondos públicos que hoy se emplean en subvenciones directas a crear garantías ante los organismos que concedan los créditos a las comunidades de propietarios, sean o no entidades bancarias. En concreto, estos expertos proponen imitar los avales del sector agrario que gestiona la Sociedad Anónima Estatal de Caución Agraria (Saeca). Con este mecanismo, los propietarios evitarían hipotecar sus bienes, al concederse el crédito a la comunidad, ahora que resulta muy difícil asumir un préstamo para muchos propietarios. Para la banca, la medida supondría una garantía pública y un retorno asegurado de la inversión.

Aunque para que esta ecuación dé resultado falta una pieza fundamental, y es que los bancos se crean el nuevo sector. Algo que aún no se ha logrado, según los promotores de la rehabilitación, aunque las comunidades de propietarios figuren entre los mejores pagadores, con índices de morosidad muy bajos.