Las entidades deben hacer frente al aumento de las exigencias regulatorias

Restoy pide a los bancos que no se confíen porque hay retos pendientes

El subgobernador del Banco de España, Fernando Restoy.
El subgobernador del Banco de España, Fernando Restoy. EL PAÍS

El subgobernador del Banco de España, Fernando Restoy, ha aconsejado hoy a los bancos españoles que no bajen la guardia ante los retos que aún tienen por delante a pesar de la holgada solvencia de sus balances, que ayer quedó demostrada con la publicación de los tests de estrés.

En un discurso pronunciado en la inauguración de una conferencia sobre el sector financiero, Restoy ha insistido en que las pruebas muestran que las entidades españolas han reflejado los riesgos derivados de su inversión “con un rigor superior al observado en el resto de las jurisdicciones, detectándose en consecuencia menores defectos de valoración o déficit de provisiones”.

De este modo, “puede afirmarse que la banca española ha superado el ejercicio de forma holgada” y ha mostrado tanto una calidad elevada de la información financiera publicada como una capacidad de resistencia apreciable frente a desarrollos macroeconómicos adversos.

Sin embargo, dijo Restoy, “sería un error caer en la complacencia e interpretar los resultados como la prueba definitiva de la incondicional y generalizada salud de nuestros bancos”, pues “los desafíos no son pocos”.

Pese a ello, “sí parece legítimo considerar que el ejercicio avala el trabajo colectivo realizado para superar el enorme impacto que la crisis financiera europea e internacional y las duras condiciones macroeconómicas, en parte ligadas al colapso del sector inmobiliario, tuvieron sobre nuestro sistema bancario”, zanjó.

Entre los retos que aguardan al sector, citó la adaptación al nuevo entorno regulatorio y supervisor, que supondrá “esfuerzos adicionales de reforzamiento de la base de recursos propios de numerosas entidades”.

Todo ello deberá hacerse “en un entorno macroeconómico complejo en Europa donde las condiciones económicas muestran todavía una cierta vulnerabilidad y los tipos permanecen en niveles muy reducidos, lo que ralentiza la mejora de la calidad de los activos crediticios, el aumento del negocio de activos y la recuperación de los márgenes de intereses”, dijo.

Pese a todo, Restoy aseguró que “en el Banco de España estamos convencidos de que las entidades españolas serán capaces de adaptarse a todos estos desafíos ajustando como resulte preciso sus estrategias de negocio, mejorando su eficiencia y aprovechando las oportunidades que se generen en el mercado para continuar reforzando sus balances en línea con las nuevas exigencias”