El Ejecutivo sopesa algún tipo de medida correctora

Presión a Hacienda para eliminar el castigo fiscal a la venta de casas usadas

La diferencia fiscal entre vender una casa este año o el siguiente puede superar los 30.000 euros

El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro.
El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro. EFE

Las plusvalías que obtiene un contribuyente por la venta de una vivienda se corrigen en el IRPF por los coeficientes de actualización. Ello implica una reducción de la ganancia a efectos fiscales por la inflación y, en consecuencia, pagar menos impuestos. Además, si la vivienda fue adquirida antes de 1994, la plusvalía se reduce todavía más por la aplicación de los llamados coeficientes de abatimiento.

Se trata de dos beneficios fiscales que desaparecen en la reforma fiscal que el Gobierno aprobó y que actualmente se tramita en el Senado. Sin embargo, en las últimas semanas se han multiplicado las presiones para que Hacienda reformule su propuesta inicial o la suavice. Asociaciones fiscales, el sector inmobiliario o dirigentes populares como el presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, han reclamado que el Ejecutivo reformule su propuesta. Si bien Hacienda se mostró inflexible en un primer momento, ahora abre la puerta a introducir cambios en el trámite parlamentario. Moncloa apuesta por esta vía ante las críticas recibidas y para no soliviantar al potencial votante del PP.

Los coeficientes de abatimiento se introdujeron en 1992 y se suprimieron parcialmente en 1996 y 2006. Se fijaron regímenes transitorios de tal forma que hoy un contribuyente tiene derecho a aplicarse los coeficientes de abatimiento si la vivienda se adquirió antes de 1994 y por el período transcurrido desde la fecha de adquisición hasta el 19 de enero de 2006. Una fórmula algo rocambolesca, pero con importantes efectos fiscales. CincoDías ha elaborado un simulador para calcular el efecto de la reforma fiscal en el caso de las ventas de casas. Por ejemplo, si un contribuyente compró una vivienda en 1976 por dos millones de pesetas (12.020 euros) y la vende ahora por 200.000 euros, pagará por la plusvalía lograda 10.869 euros si la operación se cierra el 31 de diciembre de este año. En cambio, esta misma venta realizada a partir del 1 de enero de 2015 tendrá un coste fiscal de 43.995 euros si se aprueba la reforma fiscal con su redacción actual. La diferencia es notable. Los coeficientes de abatimiento también se aplican para otras ganancias patrimoniales derivadas de la venta de acciones o de fondos de inversión

Exenciones

Hacienda incide en que están exentos de tributar en el IRPF los contribuyentes que vendan su vivienda habitual y tengan más de 65 años o reinviertan el dinero en otra casa. Además, la reforma fiscal fija nuevos beneficios para los mayores de 65 años, que estarán exentos de tributar por cualquier ganancia patrimonial si reinvierten el dinero en una renta vitalicia.

Hacienda justifica la medida en que la legislación ya contempla una exención para los mayores de 65 años que vendan su vivienda habitual y también para el conjunto de los contribuyentes que reinviertan la plusvalía en otra vivienda. Además, la reforma fiscal contempla que, en el caso de los mayores de 65 años, la exención también se aplicará para cualquier ganancia patrimonial, siempre y cuando reinviertan el dinero en una renta vitalicia.

Hacienda recuerda, además, que las plusvalías tributan en el tramo del ahorro del IRPF, cuyos tipos se reducen sensiblemente con la reforma tributaria. Por otra parte, entiende que no resulta lógico mantener regímenes transitorios que se remontan 20 años.

Si bien la supresión de los coeficientes de abatimiento afecta solo a viviendas adquiridas antes de 1994, la eliminación de la corrección monetaria perjudica a todas las ganancias derivadas de la venta de una casa, con independencia de la fecha de adquisición. Cada año, los Presupuestos Generales del Estado publican los coeficientes de actualización que permiten reducir la plusvalía a efectos fiscales. Por ejemplo, con la ley vigente, un contribuyente que compró una casa por 275.000 euros en 2002 y la vende ahora por 300.000 euros, no paga nada por el IRPF. Ello es así porque, teniendo en cuenta la inflación –el precio de adquisición se multiplica por 1,2072–, no se ha originado ningún beneficio en esta operación. Con la reforma fiscal prevista, en cambio, este contribuyente deberá tributar por los 25.000 euros de plusvalía y abonar 5.380 euros.

Hacienda trabaja con posibles modificaciones que suavicen el efecto de la reforma tributaria. Una de las posibilidades pasa por suprimir los coeficientes de abatimiento que se aplican para las viviendas o acciones adquiridas antes de 1994, pero mantener los coeficientes de actualización. De esta forma, se eliminarían los regímenes transitorios y se mantendría la corrección por inflación.