El pacto incluye la revitalización de campos maduros

Pemex y Chevron se alían para la exploración en aguas profundas

Plataforma de Pemex en aguas profundas del Golfo de México.
Plataforma de Pemex en aguas profundas del Golfo de México.

Pacto entre gigantes en el mundo del petróleo. La compañía estatal mexicana Petróleos Mexicanos (Pemex) ha desvelado la firma de un acuerdo con la estadounidense Chevron Corporation para buscar oportunidades de cooperación en el sector petrolero que sean “beneficiarias” para ambas partes.

Pemex, que salió meses atrás del capital de la española Repsol por falta de sintonía con la gestión, ha indicado que este “memorándum de entendimiento”, sellado en la capital mexicana, reconoce la larga relación que han mantenido ambas empresas desde hace años. Asimismo, afirma que en la agenda de trabajo se incluyen temas como la exploración en aguas profundas, explotación de crudos pesados y revitalización de campos maduros entre otros.

También están contemplados en el acuerdo la exploración de oportunidades en el campo del gas natural, refino y distribución de combustibles, según Pemex.

Intereses comunes

Chevron es una de las cinco mayores petroleras del mundo y cuenta con fuertes intereses en aguas profundas del Golfo de México, donde produce 143.000 barriles diarios. Su último anuncio, el pasado jueves, se produjo precisamente en el país azteca con el hallazago de un importante yacimiento en aguas profundas bautizado como Guadalupe. Las prospecciones comenzaron el pasado mes de junio.

Pemex, por su parte, ha iniciado la búsqueda de oportunidades en Asia en busca de diversificar sus fuentes y llegar a nuevos clientes de ese área sin la necesidad de transportar el crudo a través del Canal de Panamá.

Las dos firmas petroleras se comprometen a promover el cuidado del medio ambiente y el desarrollo sustentable, y a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

El acuerdo incluye actividades conjuntas para el desarrollo del capital humano y la generación de condiciones de seguridad en el trabajo.

La reforma energética aprobada en el último año obliga a Pemex a convertirse en una empresa productiva del Estado, con capacidad tecnológica y financiera para competir con los gigantes petroleros del mundo.