Cumple el 99% del plan negociado con Bruselas

BFA-Bankia supera sus objetivos

Rueda de prensa de la entidad financiera Bankia para presentar resultados. En la imagen, José Sevilla, Consejero Delegado.rn KIKE PARA.
Rueda de prensa de la entidad financiera Bankia para presentar resultados. En la imagen, José Sevilla, Consejero Delegado. KIKE PARA. EL PAÍS

El grupo BFA-Bankia cerró los nueve primeros meses del año con un beneficio de 1.151 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 77,7% sobre un año antes. De este resultado, destaca el aumento de Bankia, el banco comercial que cotiza, y que ganó 696 millones de euros, el 53,9% más. El grupo consigue así superar el objetivo de los 1.100 millones previstos para todo el presenteje ejercicio con un trimestre de adelanto. Este crecimiento, que está por encima de lo que preveía el mercado, se obtiene gracias a la actividad comercial de la entidad y a las menores provisiones y gastos, ya que prácticamente no se ha apuntado plusvalías –solo unos 80 millones de euros–. El grueso de las ventas que ha realizado el grupo durante el año y por las que ha obtenido plusvalías de unos 500 millones, se las ha apuntado la cabecera del grupo, BFA.

La entidad destaca el impulso conseguido en la actividad comercial en las oficinas, pese a haber cerrado 1.100 hace algo más de un año. De hecho, asegura que está ganado cuota de mercado en créditos y en seguros. Afirma que la cuota de mercado en nuevos créditos a pymes alcanza el 121,8% y en grandes empresas el 12,8%. En depósitos estrictos de clientes el banco dice que suben en 4.398 millones en el año y los fondos fuera de balance crecen en otros 1.996 millones.

Gran parte de la subida de los depósitos se debe a la entrada de ahorro del sector público, que ha pasado de enero a septiembre de sumar 2.688 millones de euros a cierre de diciembre a 5.232 millones en septiembre. De hecho, en los nueve primeros meses los depósitos de la clientela cayeron un 2,5%, bajada que pasa a ser del 0,9% si se tiene en cuenta el total de los recursos gestionados, que suman 156.144 millones.

Pero, pese al músculo comercial que está alcanzando Bankia en los últimos meses, y que se refleja en el negocio y en el crecimiento del margen de intereses y en el de explotación en algo más del 15%, Bankia no ha logrado aún alcanzar su objetivo de captar 20.000 nuevos clientes al mes. La cifra está ahora en los 17.000.

Sevilla dice que “no queda ningún agujero por venir” en la entidad

José Sevilla no pudo evitar opinar sobre los escándalos que rodean a los anteriores gestores de la entidad, aunque su opinión fue muy generalista. “Los bancos tenemos que hacer el esfuerzo para atender cada vez mejor a la sociedad y ofrecer mejores servicios para contrarrestar cualquier efecto de mala imagen sobre el sector”, defendió. Admitió que “cualquier escándalo” de corrupción afecta a los inversores, pero matizó que éstos diferencian entre los hechos anteriores a la crisis y “el presente y el futuro”. “La transparencia es un valor importante en la banca española”, dijo. Fue tajante al declarar que “no queda ningún agujero por venir”en Bankia. Y concretó que la entidad nacionalizada ha remitido a los distintos ámbitos judiciales y supervisores unas 20 operaciones con pérdidas de “cientos de millones de euros”. Sobre el dividendo dijo que se decidirá en enero o febrero.

Otra de las asignaturas pendientes de Bankia es su elevada morosidad, pero que está logrando reducir de forma destacada. Su tasa de morosidad al día de hoy es del 13,1%, frente al 14,65% de principios de año. Tras bajar el saldo de créditos dudosos en más de 3.000 millones. El reto de Bankia era reducirlo en 2.000 millones este año de forma orgánica, pero ha modificado al alza el objetivo para elevarlo a 4.000 millones en los que se incluye la venta de carteras de créditos morosos.

El escándalo que ha generado el descubrimiento del uso de las conocidas ya como tarjetas black por parte de 83 exconsejeros de Caja Madrid y Bankia, incluidos también sus expresidentes, Miguel Blesa y Rodrigo Rato, protagonizó el viernes una parte destacada de la rueda de prensa de los resultados del trimestre. Pese a ello, el consejero delegado de la entidad, José Sevilla, negó que este escándalo esté influyendo en la privatización de la entidad nacionalizada, un proceso que el Gobierno había descartado retomar al menos hasta conocer el resultado del examen de solvencia del BCE. También declaró que el “ruido” generado por las tarjetas ‘B’ no está afectando “en absoluto” a la actividad comercial. “El tema de las tarjetas ‘B’ no cambia las cosas (sobre la actividad comercial) ni a mejor ni a peor. (...) Si no impacta en la actividad comercial, en el mundo de los inversores todavía menos”, sentenció.

Reiteró que la venta en el mercado de un nuevo paquete de títulos de Bankia depende del Frob, y cree que tomará su decisión con arreglo a la evolución de los mercados. “Si somos capaces de seguir con la evolución del negocio, la acción se irá fortaleciendo”, declaró. Y recordó que uno de los principales objetivos del plan de Bankia es devolver las ayudas públicas, que ascendieron a 22.424 millones, y eso se consigue cumpliendo el programa estratégico. Solo así “la acción tendrá un buen comportamiento”. Y recordó que “el 99% de los objetivos impuestos por Bruselas están cumplidos”.

El ministro de Economía, Luis de Guindos, insistió ayer que el Estado espera recuperar una parte muy importante de las ayudas que se concedieron a Bankia. “Nos queda por vender más del 60 % de Bankia” en el mercado también será atractiva. “Vamos a recuperar una parte muy importante” de las ayudas, y “esperamos que sea la totalidad”, añadió en una entrevista en la Cope.