Cinco Días accede al parque forestal de Valdebebas

Madrid abre en abril su ‘Casa de Campo’ del siglo XXI

Conejos, liebres y perdices salen al paso del que se adentra en el parque forestal de Valdebebas, que abrirá sus puertas el próximo mes de abril. Planean sobre la zona aves rapaces, hay patos en los estanques, varios tipos de pinos, frutales, olivos... Al fondo se ven los cuatro rascacielos del Paseo de la Castellana y la nueva sede circular que construye BBVA; junto al parque, los inmuebles, algunos en edificación, del nuevo barrio de Valdebebas. Hay quien asegura haber visto también un zorro merodeando por allí. Una vez dentro parece increíble que a las afueras miles de automóviles recorran la M-40, la M-11, que a menos de un kilómetro aterricen y despeguen a diario aviones sin parar en la terminal T-4 de Barajas, que la plantilla del Real Madrid se entrene a escasos metros de una de las entradas del parque.

Cinco Días recibió permiso la pasada semana para recorrer el nuevo parque forestal de Valdebebas, en compañía de Marita Centenera, de Medioambiente del Ayuntamiento de Madrid, y de Alberto Rigaud, de la UTE Parques Forestales y Viveros, compuesta por Inditec, grupo Ortiz y grupo Eulen. Las imágenes grabadas por este diario son las primeras que se publican del parque forestal prácticamente terminado, que ocupa cerca de 470 hectáreas, una extensión similar a la que sumarían cinco parques como el de El Retiro, superior al Hyde Park de Londres o al Central Park de Nueva York. Del total de la extensión el parque actualmente ocupa 390 hectáreas.

El Ayuntamiento de Madrid ha estado al frente del plan del parque forestal, de cuyas obras se ha encargado la UTE mencionada. “No estamos hablando de un nuevo parque sin más, se trata del primer parque forestal creado, al menos, que yo sepa, en España”, explica Marita Centenera, de Medioambiente del Ayuntamiento. “En el plazo de dos años esperamos que sea ya autónomo, que sea un bosque”, añade. El otro gran parque forestal con el que cuenta Madrid, la Casa de Campo, 1.700 hectáreas, no es obra de un plan urbanístico preconcebido, está compuesto por montes y espacios que ya conformaban con anterioridad ese paisaje.

La inversión efectuada en el nuevo parque forestal ha alcanzado los 92 millones de euros, entregados por la Junta de Compensación de Valdebebas. Las obras comenzaron en 2006 y en noviembre de 2010 se iniciaron las labores de mantenimiento. Lo que antes era un vertedero, es hoy un impresionante espacio verde que visto desde el aire tiene forma de árbol.

Se han plantado 315.000 árboles. Un carril bici de cinco kilómetros recorre el parque, que está dividido en cinco espacios atendiendo a la flora que los determinan: Sistema Ibérico, La Mancha, La Alcarria, Sistema Central, y Montes de Toledo. Largas pasarelas de madera cruzan el bosque, algunos sobre ríos y arroyos artificiales. En el centro se sitúa un mirador de madera al que se accede por una escalera de caracol, desde el que es posible divisar casi toda la extensión del parque. Hasta las farolas están cubiertas de madera. No hay asfalto. Junto al mirador hay un laberinto vegetal. Una ladera que flanquea uno de los cauces de agua, al oeste, está configurada por distintas pendientes, terrazas que se suceden con diferentes formas geométricas y cubiertas vegetales, todas transitables. Una vía pecuaria recorre la vaguada. Medio centenar de personas trabajan en su mantenimiento.

 Laguna, manantial y río

El riego del parque se realiza a través de agua suministrada por dos depósitos de hormigón de seis metros de altura y 28 metros de diámetro, con capacidad para almacenar agua reciclada de 3.700 metros cúbicos. Cuatro bombas horizontales bombean el agua que se distribuye por una red de tuberías subterráneas de 150 kilómetros que recorren el parque.

El parque también se riega mediante un sistema manual, a través de 840 bocas de riego distribuidas por la superficie, y un sistema de riego automático, por goteo y aspersión y programadores locales.

El río que recorre el parque forestal lleva consigo agua impulsada a través de un sistema de bombeo, de una laguna a un manantial, y a su vez al río. El manantial es una balsa artificial de 1.182 metros cuadrados de superficie que abastece de agua al río artificial, de 2.450 metros cuadrados de superficie y que descarga el agua en una laguna, otra balsa artificial de cerca de 1.000 metros cuadrados de superficie. Una tubería de aspiración de bombeo mantiene en circulación este sistema fluvial.

Todo a punto

En la periferia del parque se sitúan nueve espacios para el estacionamiento de vehículos, con 20 plazas para autocares y otras 2.500 para coches. Existen cuatro entradas de acceso al parque, que estará cerrado por la noche.

A pocos meses de que se abra el mayor espacio verde creado en el centro de la Comunidad de Madrid del siglo XXI, los nervios entre sus responsables son evidentes. ¿Será un parque demasiado extenso para los visitantes, o todo lo contrario?, ¿cómo lo disfrutarán?, ¿vendrán familias, gente a hacer deporte?... se preguntan Marita Centenero y Alberto Rigaud. “Escribe que desde el Ayuntamiento las personas que han estado encima del proyecto han sido Federico Sepúlveda [responsable de la Dirección General de Patrimonio Verde del ayuntamiento, fallecido en 2012], que lo dio todo por este parque, y Nuria Bautista [subdirectora general de proyectos y obras del Ayuntamiento]”, apunta Centenera.

Pero la principal duda que asalta a los profesionales que durante cerca de diez años han dedicado gran parte de su vida al parque forestal de Valdebebas es: ¿impondrá el respeto que se merece entre sus visitantes, ciudarán de él como se debe?

2015, el año de Valdebebas

No las tenía todas consigo, ni mucho menos. La burbuja inmobiliaria estalló justo cuando el desarrollo urbanístico planteado en Valdebebas, al norte de Madrid, sobre una superficie de 10,6 millones de metros cuadrados, daba sus primeros pasos. Mientras que otros planteamientos de una envergadura similar, como el de Francisco Hernando en Seseña, o el de la inmobiliaria Reyal Urbis en Guadalajara (Valdeluz), caían en manos de entidades acreedoras dejando a medio camino el proyecto ideado, los promotores de Valdebebas siguieron adelante.

Hace 10 años Valdebebas eran millones de metros cuadrados de huertos, terrenos rústicos, vertederos, y alguna explotación ganadera. Sus antiguos propietarios, 400 personas con más de 700 fincas, siendo doce los principales propietarios, acordaron en 2005 un esquema de financiación estructurada por el que un grupo de bancos, liderados por BBVA y Caja Madrid, acordó financiar a la junta el desarrollo de las obras por más de 658 millones de euros.

Hoy el nuevo barrio de Valdebebas es prácticamente una realidad, aunque todavía quedan edificios por construir, más servicios, más locales comerciales, más vecinos por llegar. El planteamiento contempla la edificación de 12.500 viviendas, de las que en la ya hay cerca de 4.200 construidas y otras 800 en fase final de edificación. Ahora viven en Valdebebas cerca de 5.000 personas y cuando esté completado el proyecto se estima, solo de residencial, una ocupación de entre 30.000 y 40.000 personas. Sumando la gente que ocupe en un futuro oficinas y comercios, más de 100.000 personas pasarán a diario por Valdebebas. El precio medio de vivienda libre en el nuevo barrio está en torno a los 2.550 euros metro cuadrado. Un piso de cien metros cuadrados con zonas comunes, 300.000 euros.

La decisión del Real Madrid de levantar su ciudad deportiva en Valdebebas dio alas al proyecto. El club presidido por Florentino Pérez dispone en la zona de 1,2 millones de metros cuadrados de los que hasta ahora sólo ha empleado aproximadamente un 20%. Algunos vecinos especulan con la posibilidad de que en un futuro lejano un nuevo Estadio del Real Madrid se asiente en Valdebebas sustituyendo al Santiago Bernabéu.

Pero el desarrollo de Valdebebas ha estado sometido, además de a la crisis económica, a visicitudes jurídicas que han ralentizado su evolución. Sin embargo el próximo año varios acontecimientos, entre ellos la apertura del parque forestal, convertirán a este planteamiento en el mejor desarrollo urbanístico ejecutado en España en las últimas décadas.

El Tribunal Superior de Justicia de Madrid declaró nulo el pasado mes de junio el proyecto de reparcelación de Valdebebas, provocando que el Ayuntamiento de la capital paralizara la concesión de nuevas licencias de obra. La mayoría de las demandas recibidas por este desarrollo provienen del abogado Hernández Obelart. En declaraciones al diario El Mundo el letrado aseguró este año que su pretensión a la hora de presentar sucesivas demandas contra el desarrollo es “que se cumpla la ley”, y que sus “contrarios” son “los que han obtenido rendimientos económicos de una actividad ilícita”.

Las demandas han provocado cierta desconfianza entre inversores, promotoras. Pero la junta prevé que entre finales de año y principios de 2015 se actualice el proyecto de reparcelación económica, acordado entre Ayuntamiento y Junta de Compensación, se notifique a los propietarios y sea finalmente aprobado.

El mes pasado el Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid aprobó sacar a concurso la Ciudad de la Justicia, el proyecto situado en Valdebebas que debía haber estado terminado en 2011, con 15 edificios, pero que ha sido abandonado en sucesivas ocasiones. Sólo hay construido uno de esos inmuebles, con un coste cercano a los 20 millones. El presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, informó que el concurso se convocará a principios del próximo año y que las obras se iniciarán en verano. La Ciudad de la Justicia albergará más de 500 órganos judiciales ocupados a diario por cerca de 15.000 personas.

El grupo Joyfe tiene preacordado la construcción de un colegio en Valdebebas sobre una superficie de 20.788 metros cuadrados con una edificabilidad de 13.500 metros cuadrados. Si todo siguiera su curso, en 2016 comenzarían las obras, quizá antes. Hay una parcela de 45.000 metros cuadrados edificables destinado a la construcción de un centro comercial. Inversores especializados en centros comerciales aguardan a que se desatasquen las incertidumbres jurídicas para empezar a negociar.