Los investigadores ya reciben retornos económicos

Andalucía lanza 14 empresas con I+D de la sanidad pública

El Servicio Andaluz de Salud cuenta con 530 patentes

En los últimos tres años han firmado acuerdos de colaboración con grandes compañías farmacéuticas

Andalucía lanza 14 empresas con I+D de la sanidad pública

El Servicio Andaluz de Salud (SAS) está siendo pionero en aprovechar la investigación de sus equipos para llevar las mejoras hasta el mercado, algo nada común en el sistema público. Ya cuenta con 530 patentes, desde 2006, cuando se lanzó la Estrategia de Investigación e innovación en Salud de Andalucía.

De las patentes solicitadas hasta la fecha, según datos proporcionados por la Fundación Progreso ySalud, vinculada a la Junta de Andalucía, el 25% corresponden a dispositivos médicos, el 23% a kits diagnósticos, el 18% a moléculas para posibles fármacos, 10% en terapia celular y el 7% en vacunas. Respecto a las áreas terapéuticas, oncología cuenta con más de 50 solicitudes, cirugía y endocrinología con más de 40, así como 35 en enfermedades infecciosas y 25 de traumatología. Además, la sanidad andaluza ya cuenta con 14 spin-off para llevar diferentes productos al mercado, en vacunas, fármacos o tecnologías.

Belén Jiménez, directora de I+D+i de la Fundación Progreso y Salud, desveló parte de estos datos en un seminario sobre medicina personalizada celebrado en Sevilla y organizado por el Instituto Roche. “Hemos licenciado el 20% de todas las solicitudes en 70 acuerdos con empresas de tecnología y farmacéuticas”, revela Jiménez.

Esto ha permitido que la sanidad andaluza comience a tener ya retornos por la investigación surgida de sus hospitales y centros de investigación. La cuantía todavía es pequeña, de 1,7 millones, “pero sirve para mantener las patentes y más de medio millón van para los investigadores involucrados”, destaca.

A finales de 2012, el SAS firmó con la compañía Innovaxis el primer acuerdo en licencia de ensayo clínico para el desarrollo de la fase III de un ensayo clínico de terapia celular, dirigido en este caso a evitar la amputación de miembros inferiores en pacientes diabéticos. En los últimos tres años han firmado acuerdos de colaboración con grandes compañías farmacéuticas como Merck, Celgene, Abbott, Janssen, Roche o Pfizer y tecnológicas como Telefónica.