Atención en los viajes de los empleados

Cómo gestionar la crisis del ébola en su empresa

El protocolo de actuación incluye a los servicios de riesgos laborales. Las medidas de prevención se endurecen gradualmente según el sector

Cómo gestionar la crisis del ébola en su empresa

Aunque el riesgo de contagio por virus del ébola es muy bajo fuera de determinadas zonas de África, el mundo global y el primer caso de contagio en España, la enfermera Teresa Romero, han hecho sonar las alarmas. Las probabilidades de sufrir una crisis en una compañía no es igual para todas, dependerá del sector y en los lugares en los que opere, pero los expertos señalan que las empresas también deben estar preparadas.

Ante todo, tranquilidad. “Este virus es muy letal, pero a cambio es muy poco transmisible. Lo primero de todo es tener tranquilidad”, explica Luis Reinoso, profesor de la Universidad Europea y responsable del servicio de prevención del Banco Popular.

Prever la actuación. Reinoso asegura que en el Popular ya han estudiado el protocolo oficial de actuación frente a casos sospechosos. “Por primera vez se nos incluye a los servicios de riesgos laborales de las empresas”, aclara. Son estos responsables los que deben realizar el seguimiento de los posibles contactos con un infectado en el ámbito del trabajo. “Debemos asegurarnos de que ocurra lo que ocurra estemos preparados. Hemos verificado que disponemos de los medios, como mascarillas, batas o guantes, una sala sin tránsito en la que se aísle al sospechoso y conocemos cómo avisar a las autoridades”.

¿Afecta al sector de los seguros?

Muchas compañías tienen asegurados a los empleados sobre todo a los que deben viajar, pero difícilmente su póliza va a correr con los gastos si alguien es infectado con el virus ébola. Así lo cree Pedro Ortiz, director médico de International SOS: “El problema es que no va a haber ninguna empresa de asistencia que pueda transportar a este tipo de pacientes en condiciones de seguridad. No se excluye la enfermedad como tal, pero no se van a cubrir esos medios necesarios”. Hasta ahora, las autoridades sanitarias de los diferentes países han actuado para repatriar a los afectados con recursos públicos. “Probablemente no va a haber ninguna póliza que lo cubra, porque están pensadas para asegurar riesgos habituales”.

Por su parte, Agustín Henche, directivo de reaseguros, confirma que solo el seguro de vida se puede ver afectado. Ni el de decesos, ni los de salud y los de viajes se van a ver comprometidos por esta patología. “Se calcula que puede haber cierto riesgo para los seguros y reaseguros a partir del estadio cuatro en una pandemia”, afirma. Esta fase, valorada por la Organización Mundial de la Salud, afecta a cuando el virus se expande en una zona.

Respecto a las posibles demandas contra las autoridades de la afectada Teresa Romero y otros sanitarios, asegura que sí afecta a la industria del seguro porque las Administraciones suelen proteger con pólizas de responsabilidad ante malas prácticas.

Probabilidades. “No es de extrañar que se produzca algún caso adicional en España, porque las personas se mueven por todo el mundo”, apunta este especialista en medicina del trabajo de la Universidad Europea.

Empresas afectadas. Las organizaciones directamente concernidas son las que han podido tener una relación directa con un enfermo. Comisiones Obreras ha preparado un documento de actuación donde se enumeran: el sector sanitario, el transporte de enfermos, los trabajadores de limpieza, los servicios funerarios, la recogida de residuos, el transporte aéreo y marítimo y el personal de emergencias. Además, “todas las compañías deben estar preparadas, aunque más las que tengan intereses en países afectados o con personas viajando. Cualquier empleado puede vivir una situación de crisis en un aeropuerto o en un avión y debe saber cómo actuar”, apunta Pedro Ortiz, director médico de la compañía de seguros International SOS. Este experto participó en un foro sobre el ébola organizado por Agers, Asociación Española de Gerencia de Riesgos y Seguros, donde se dieron consejos para el sector privado.

Planes de contingencia. Según Ortiz, lo primero es que los responsables se informen en fuentes oficiales sobre la enfermedad y conozcan los protocolos. Después, informar a los trabajadores y actualizar la estrategia de viajes, dando instrucciones precisas sobre medidas de higiene, por ejemplo, o sobre cómo actuar si hay un posible contacto.

Información. “Hay que enviar mensajes a las plantillas absolutamente transparentes y sinceros”, asegura Custodia Cabanas, profesora y experta en comunicación interna de IE Business School. Cree que dependiendo del sector se debe, desde el principio, notificar a los empleados, o al menos “tener preparados los mecanismos para contactar a través de teléfonos o de la intranet”. Aconseja a los equipos de recursos humanos y de comunicación tener una actitud proactiva e informar “sin estridencias”, además de tener preparados protocolos para difundir en sectores como el de las aerolíneas. “El pánico es una reacción ante la falta de información”, coincide el experto de International SOS. “La empresa no tiene la responsabilidad de informar a sus empleados, aunque otra cosa es aplicar el sentido común en los departamentos de recursos humanos ante personas que tengan que viajar a determinados países”, matiza Àngels Valls, profesora de dirección de personas y organización de Esade.

La peor situación. Si se confirma un casos sospechoso de ébola dentro de la empresa o un contacto con alguien enfermo, en un viaje o dentro de la empresa, los responsables de prevención deben seguir el protocolo sanitario del Ministerio de Sanidad. “La empresa debe llamar a los servicios de emergencia, quienes se harán cargo”, recuerda Ortiz. “La actuación recae en el ámbito de la salud pública y hay que seguir las instrucciones de lo que digan las autoridades”, expone la profesora Valls. En ese momento, también es cuando los servicios de riesgos laborales, se encargan de hacer el seguimiento de los contactos en la plantilla.

Bajas laborales. Para los contactos sospechosos no se ha establecido si es una baja laboral. “Eso está en el aire”, confirma Pedro J. Linares, secretario confederal de salud laboral de CC OO. “En las personas aisladas se ha decidido utilizar la fórmula de licencia retribuida, pero no estamos conformes, porque no se incluyen complementos salariales y la empresa corre con los gastos, algo difícil si son varios empleados los sospechosos. Pedimos que sea considerada como enfermedad profesional o accidente de trabajo”.

 

Alianzas dentro de la industria farmacéutica

Las compañías farmacéuticas trabajarán juntos para acelerar el desarrollo de una vacuna contra el ébola. Eso es lo que al menos señaló ayer Paul Stoffels, jefe de investigaciones de Johnson & Johnson respecto a que era posible que los productos que están desarrollando, cada uno por su cuenta, esta multinacional estadounidense y la inglesa GlaxoSmithKline (GSK) podrían combinarse, si ese fuese el enfoque más prometedor. Según reconoció ya han discutido una posible alianza. Johnson & Johnson aspira a tener por lo menos un millón de dosis de su vacuna disponible el próximo año. Este directivo concretó que los fabricantes podrían trabajar juntos para maximizar la producción de la solución que se demuestre mejor en los ensayos clínicos.

Además, desde Johnson & Johnson se avanzó que cuenta con un compromiso de inversión de hasta 200 millones de dólares para acelerar y ampliar significativamente la producción de este programa. En el caso de esta empresa, su posible vacuna fue descubierta en un programa de investigación junto Instituto Nacional de Salud de EE UU y se combina con otra de Bavarian Nordic. Actualmente, también trabajan en este campo NewLink Genetics, Tekmira y varias universidades. Respecto a fármacos, hay dos en etapas iniciales de investigación clínica (con pacientes), de Biocryst y de Tekmira. Además de varios en fases preclínicas, de los laboratorios Chimerix, Toyoma y Mapp, que trabaja con una combinación de tres anticuerpos monoclonales.