Esther Koplowitz sigue negociando con sus bancos

La ampliación de capital de FCC tendrá que esperar

El consejo volverá a tratar la operación en una próxima reunión extraordinaria

Esther Koplowitz, primera accionista de FCC.
Esther Koplowitz, primera accionista de FCC.

El consejo de administración de FCC, reunido esta tarde en sesión ordinaria, volverá a ser convocado en los próximos días en una cita de carácter extraordinario para dar luz verde a una operación de ampliación de capital diseñada hace meses y anunciada el 16 de septiembre. Hoy no ha habido posibilidad de lanzar la operación, que debe ser aprobada en junta de accionistas. Se trata de captar 1.000 millones para cancelar deuda convertible en acciones por 1.350 millones. Tal y como informó el sábado CincoDías, se tratará de comprar deuda a los bancos con descuento a través del sistema conocido como subasta holandesa.

El crédito forma parte del tramo B de la refinanciación alcanzada por FCC el pasado abril, con vencimiento en 2018, pero que paga un 11% de interés escalable hasta el 16%. Urge por tanto su cancelación.

La ampliación de capital, asesorada por Santander, Morgan Stanley y JP Morgan, necesita el paso previo de la refinanciación de deuda de la primera accionista del grupo de construcción y servicios, Esther Koplowitz, quien no ha conseguido cerrar hoy el pacto con BBVA y Bankia. Fuentes cercanas a las conversaciones aseguran que el acuerdo está encauzado.

La empresaria busca un plazo de carencia de cinco años para el vencimiento del crédito de 950 millones que sustenta su participación en FCC, del 50,03%. El préstamo, garantizado por las acciones de la empresa, pagará, según fuentes financieras, un interés de euribor más 250 puntos básicos. Pero la condición impuesta por la banca acreedora, después de que la deuda venciera el pasado mes de septiembre, es una amortización parcial para la que Koplowitz obtiene fondos a costa de la venta de derechos de suscripción preferente en la ampliación de capital en FCC.

De este modo, la empresaria se diluirá en el capital de la constructora, pero pretende no quedarse por debajo del 30%.

FCC trata de superar las pérdidas en que fue sumida por la quiebra de la filial austriaca Alpine en 2013. La compañía, que mantiene suspendido el pago de dividendos, también ha sufrido la caída de la obra pública en España. La crisis de tráfico en las autopistas ha tocado a su filial Globalvía y la inmobiliaria ha lastrado a Realia, ambas en proceso de desinversión.

Durante meses, y tras las entrada de Bill Gates (5,7%) y George Soros (3,8%) en el capital de FCC, Esther Koplowitz ha buscado el músculo de un nuevo inversor en B-1998, que le ayudara a amortizar parte de su deuda, refinanciar con BBVA y Bankia y mantenerse como accionista de control de FCC. El intento no ha dado sus frutos, pero ahora no es descartable que Koplowitz logre atraer inversores afines a la ampliación de capital de la constructora con el fin de mantener el control.