Viviendas de lujo con campo de golf

Casas con mucho swing

Casas con mucho swing

Chalet en Ribamontán al Mar (Cantabria) situado en un entorno privilegiado, cercano al Club de Golf Pedreña, las dunas del Puntal y la localidad de Loredo, conocida por el Derby de Loredo. De líneas modernas, reciente construcción y grandes vistas, la vivienda, de 850 metros cuadrados construidos y otros 5.000 de parcela, está distribuida en tres plantas, dispone de piscina privada, pista de pádel homologada y putting green”, para practicar nuestro swing sin salir de casa.

¿El precio? 1.500.000 euros, con financiación a medida. ¿Caro? Según se mire. Es posible que antes del estallido de la burbuja inmobiliaria su precio fuera incluso hasta un 30% superior, porque hasta el pinchazo del ladrillo y durante la bonanza económica, el golf y las promociones inmobiliarias formaron una gran pareja para vender, en muchos casos, segundas residencias.

El anuncio que abre este reportaje refleja en buena parte la oferta que podemos encontrar en un portal inmobiliario o en la cartera de pasivos de los bancos. En este caso, la publicación es de Casaktua.com, que comercializa viviendas e inmuebles de entidades financieras, fondos de inversión y particulares que tratan de dar salida al stock de casas construidas, sin medida y sin ton ni son, por toda la geografía española con el imán de la popularización del golf y la proliferación de campos sin tener en cuenta su gestión posterior. Muchas de las promociones se marchitan como flores de un día en espera de una gestión profesionalizada y de que el mercado se reactive.

Ante este panorama, “no es fácil vaticinar el futuro”, afirma Iñaki Aranguren, consejero delegado de la consultora Making Golf y presidente de la Asociación de Campos de Golf de Madrid, aunque lo que sí tiene claro es que la viabilidad de muchas de estas “urbanizaciones construidas con hotel y campo de golf y ahora fallidas pasa por las manos de los bancos, fundamentalmente, y será clave también una gestión muy profesionalizada sobre el funcionamiento de los clubes”.

Profesionalización y solvencia financiera son claves para reanimar el sector

Aranguren recuerda cómo se hicieron “urbanizaciones de segunda vivienda en el interior de nuestro país en mitad de ningún sitio y con campo de golf, proyectos interesantes solo unos años antes que se han convertido en lastres que endosar al banco acreedor”. Y añade que “decisiones adoptadas seis, siete e incluso diez años antes, y que en su día se tomaron a la ligera, se vuelven fundamentales para que el proyecto sea posible”. En muchos casos, el campo de golf se concibió como “un mero añadido que permitía a algunos promotores vender sus casas un 30% más caras que el vecino, también promotor, pero que no tenía campo de golf”.

Muchas de las promociones inmobiliarias en el interior con golf como segunda vivienda parece que sufrirán más al competir con una oferta en la costa muy atractiva en cuanto a variedad de casas y apartamentos y precios, y tendrán en algunos casos que esperar que el mercado se adelgace naturalmente para que vuelva el interés en su producto a un coste muy inferior al inicialmente pensado.

El buen clima, los precios asequibles de viviendas y los campos consolidan los viajes de golf a España

Las medidas para reflotar los campos con problemas pasan “por dar viabilidad deportiva a los mismos sin relacionarlos solamente con el desarrollo inmobiliario en el que están”, apunta Aranguren. Desde el punto de vista comercial, lo primero sería hacer un análisis de la situación del campo en relación a la oferta existente y definir objetivos, “los esquemas mixtos semipúblicos pueden ser en la mayoría de los casos los más interesantes en estos primeros momentos”.

Es vital cuantificar los recursos humanos y materiales con los que se cuenta. “En la mayoría de los casos no se ha invertido ni un euro en ello en los últimos cinco o seis años y la situación es de quiebra técnica”. Sin un plan estratégico a medio plazo de qué hacer con el campo y una financiación apropiada vía bancos, propietarios de las casas y socios/abonados, será difícil que el proyecto camine.

EXCLUSIVIDAD
El golf en España era un deporte de élite y, aunque su popularidad ha ido en aumento, sigue manteniendo una aureola de lujo y exclusividad que ha ayudado a vender casas residenciales porque da imagen y prestigio.

‘PAY & PLAY’
Hasta ahora, la manera de acceder a un campo de golf era siendo socio del club y pagando una cuota de mantenimiento. Hoy existen otras fórmulas, como el pay and play, o pagar por jugar, que abaratan mucho el coste.

TURISMO
 El turismo de golf es uno de los más consolidados debido a la caída de precios de este deporte y de los complejos residenciales. Baleares, Levante y la Costa del Sol son los destinos preferidos por británicos, nórdicos y belgas.

163.000
euros es el precio medio de una casa junto a un campo de golf. El rango va desde 110.000 euros de mínimo a los 213.000, según Foro Consultores.

En cuanto repunten las ventas de las casas, “hay que unirlo a las mismas, con ventas de acciones con un descuento especial o, en algunos casos, cuota de entrada cero como socio para que empiecen a pagar cuota anual desde el primer momento”, indica el experto de Making Golf.
Y muy poco o nada se podrá hacer por aquellas urbanizaciones y campos que se construyeron en medio de la nada y “sin ningún sentido deportivo, diseñados y construidos en laderas de montañas o con distancias kilométricas entre el green [campo] y el tee [el punto de salida donde se comienza a jugar], sin pensar en su posterior utilización y mantenimiento”. Los medianos y grandes proyectos “con sentido y construidos con mucha calidad son desde hace tiempo objeto de deseo de los fondos extranjeros, por lo que no a mucho tardar cambiarán de manos”. Algo que será un revulsivo tanto en cuanto a la finalización de proyectos a medio terminar como en cuanto a la comercialización de los mismos, y permitirá “generar tráfico de calidad a los clubes de golf y su viabilidad como unidades de negocio independientes del ladrillo”.

30% es la rebaja media que han sufrido los precios de las viviendas junto a campos de golf.

En España existen unos 400 campos de golf; de ellos, alrededor del 60% se construyeron bajo el paraguas del boom inmobiliario, y actualmente hay 282.687 licencias amateur, según datos de la Real Federación Española de Golf. Una cifra muy baja en relación con otros países como Estados Unidos, con más de 16.000 complejos y millones de licencias, o de Reino Unido, con unos 3.000 campos y casi 900.000 federados.