El núcleo duro de accionistas españoles suma el 14,5%

Los March, Ferrovial y un fondo inglés valoran Aena en hasta 8.000 millones

Torre de la T4 del aeropuerto de Barajas.
Torre de la T4 del aeropuerto de Barajas.

El núcleo duro de Aena ya está listo. Los March tendrán el 8%, Ferrovial controlará el 6,5% y el hedge fund inglés The Children’s Investment, el 6,5%. Las valoraciones que han hecho del 100% del capital del gestor de aeropuertos oscilan entre los 7.000 y los 8.000 millones de euros.

La privatización de Aena ha comenzado su recta final, tras conocerse ayer que el núcleo duro de accionistas estará formado por los March, los Del Pino y el hedge fund con sede en Reino Unido The Children’s Investment Fund (TCI). El debut en Bolsa, a través de una oferta pública de venta (OPV), tendrá lugar el próximo mes de noviembre y supondrá la mayor privatización en España en los últimos 16 años.

Los accionistas elegidos por Enaire –la sociedad a través de la que el Estado controla su participación en el gestor de aeropuertos– se han comprometido a permanecer en el capital de Aena al menos un año. Las valoraciones que han realizado por el 100% de la compañía han oscilado entre los 7.300 y los 8.000 millones de euros.

El primer accionista de Aena será la familia March a través de Corporación Financiera Alba con un 8% del capital. Además de la valoración de 8.000 millones, Alba pagará una prima de 0,15 euros sobre el precio de OPV. Los Del Pino, a través de Ferrovial, tendrán el 6,5%, y darán una prima de 0,1 euros, y por último TCI se hará con el 6,5%. En este último caso, no ha ofrecido prima por prima. Los tres han sido finalmente los únicos inversores que han presentado oferta en firme, pese a que fueron invitados a presentar ofertas hasta siete interesados.

Así, como estaba previsto, el núcleo estable de accionistas de Aena se repartirá un 21% de la compañía, mientras el 28% restante saldrá a Bolsa (un 10% de la empresa se reserva para el tramo minorista) en noviembre.

Los precios máximos ofertados en esta primera fase de la privatización han oscilado alrededor de los 47 euros por acción, si bien el precio al que se colocarán los títulos en la OPV será inferior. Por tanto, el precio que finalmente pagarán los accionistas de referencia será casi con toda seguridad más bajo, ya que este será exactamente el mismo que el fijado para el tramo institucional de la colocación. Es más, en el hipotético e improbable caso de que el precio de la OPV fuera superior, el compromiso de los March, Ferrovial y TCI quedaría automáticamente invalidado.

Enaire no ha aceptado ofertas para tratar de formar parte del núcleo de referencia por debajo de 22,67 euros por acción, lo que supone valorar Aena en un mínimo de 3.400 millones. Al mismo tiempo, fijó el techo de valoración en 12.000 millones, un importe al que no se han acercado las propuestas de los socios que formarán el núcleo duro.

Se espera que el precio definitivo de salida a Bolsa se fije una vez que los bancos coordinadores de la operación –Morgan Stanley, BofA Merrill Lynch y Goldman Sachs en el tramo internacional, y Santander y BBVA en el nacional– hayan comprobado la demanda real. Este proceso comenzará una vez que la CNMV haya dado luz verde al folleto de la colocación, a lo largo del presente mes de octubre, salvo sorpresa mayúscula. En ese documento, ya aparecerá un rango de precios orientativo, producto de los contactos preliminares entre los bancos colocadores y los inversores. Una vez que el supervisor dé luz verde a la operación, los directivos de Aena iniciarán una gira para presentar la compañía en todo el planeta. Así, entre otras ciudades, acudirán a Londres y Nueva York.

El gestor aeroportuario destinará un 50% de sus beneficios de 2015 a la retribución a los accionistas. Una retribución que desveló el Gobierno en el proyecto de los Presupuestos Generales del Estado (PGE)_para el próximo año y que está en línea con la que ofrecen sus principales competidores europeos. La alemana Fraport reparte entre sus accionistas un payout del 50%, mientras que la francesa ADP ofrece un 60%.

Aena cosechó el año pasado un ebitda de 1.610 millones y su capital está actualmente dividido en 150 millones de acciones, de forma que cada una de ellas recibiría algo más de dos euros por acción.

Una tasación del 100% de las acciones en 6.000 millones de euros implicaría que el valor de empresa de Aena –que se halla al sumar a la capitalización la deuda financiera neta, de unos 11.400 millones– rondaría los 17.400 millones. Así, cotizaría con un múltiplo de diez veces respecto al beneficio bruto de explotación (ebitda). Con una ratio de más de diez veces cotiza Fraport, que gestiona aeropuertos en Alemania, Lima y Perú, entre otros países. Mientras, Aéroports de Paris (ADP), que administra los aeródromos galos, ofrece un múltiplo de 12 veces.

Entre los interesados en la privatización de Aena se encuentran también sus propios trabajadores, que habrían solicitado a la dirección de la compañía la participación de la plantilla en la OPV, en línea con las otras privatizaciones realizadas en el sector aeroportuario europeo y “en las condiciones más ventajosas posibles para los mismos, en el desarrollo de la operación de entrada de capital privado”, según un documento de paz laboral alcanzado por UGT y USO con la empresa de cara al proceso de privatización.

El 50% del beneficio, a dividendos

El gestor aeroportuario destinará un 50% de sus beneficios de 2015 a la retribución a los accionistas. Una retribución que desveló el Gobierno en el proyecto de los Presupuestos Generales del Estado (PGE)_para el próximo año y que está en línea con la que ofrecen sus principales competidores europeos. La alemana Fraport reparte entre sus accionistas un payout del 50%, mientras que la francesa ADP ofrece un 60%.

Aena cosechó el año pasado un ebitda de 1.610 millones y su capital está actualmente dividido en 150 millones de acciones, de forma que cada una de ellas recibiría algo más de dos euros por acción.

Una tasación del 100% de las acciones en 6.000 millones de euros implicaría que el valor de empresa de Aena –que se halla al sumar a la capitalización la deuda financiera neta, de unos 11.400 millones– rondaría los 17.400 millones. Así, cotizaría con un múltiplo de diez veces respecto al beneficio bruto de explotación (ebitda). Con una ratio de más de diez veces cotiza Fraport, que gestiona aeropuertos en Alemania, Lima y Perú, entre otros países. Mientras, Aéroports de Paris (ADP), que administra los aeródromos galos, ofrece un múltiplo de 12 veces.

Entre los interesados en la privatización de Aena se encuentran también sus propios trabajadores, que habrían solicitado a la dirección de la compañía la participación de la plantilla en la OPV, en línea con las otras privatizaciones realizadas en el sector aeroportuario europeo y “en las condiciones más ventajosas posibles para los mismos, en el desarrollo de la operación de entrada de capital privado”, según un documento de paz laboral alcanzado por UGT y USO con la empresa de cara al proceso de privatización.