Los expertos confían en la recuperación pero aconsejan esperar a que el mercado se estabilice

¿Es momento de entrar en la Bolsa? Las cinco claves de la corrección

Bolsa de Nueva York.
Bolsa de Nueva York. EFE

Por el camino se ha dejado la cota psicológica de los 11.000 puntos y a punto está de dejarse la de los 10.000 también. No hace tanto, apenas tres semanas, los analistas apuntaban a los 12.000 puntos como objetivo para que el Ibex terminara el año. Sin embargo, esta cota psicológica cada vez parece más lejana, sobre todo, teniendo en cuenta la marcha de la renta variable en las tres últimas semanas.

“La Bolsa lleva varias semanas sufriendo la huida de los inversores hacia activos de menor riesgo”, explican desde Link Securities. La mayoría de los índices europeos, que llevan tres semanas cerrando en negativo, han perdido en este tiempo todo lo ganado a lo largo del ejercicio. Es más hay índices como el Dax alemán que, tras marcar máximos históricos, se encuentran ahora en sus mínimos anuales. En esta misma situación está el Cac 40 francés y el Ftse 100 británico, todos ellos en negativo para el conjunto del año.

Por su parte, el FTSE MIb italiano y el Ibex 35 aún presentan ganancias anuales, aunque han perdido gran parte de lo ganado, con el índice italiano habiendo cedido casi un 15% desde máximos anuales y el español muy cerca de ceder el 10%, porcentaje a partir del cual se entiende que el índice entra en fase correctiva.

¿Qué va a pasar a partir de ahora?

“Si esta semana el mercado se estabiliza de manera aparentemente fiable (es decir, si los retrocesos y los rebotes son pequeños y la volatilidad se reduce) entonces, mantendríamos exposición”, explican desde Bankinter. Pero mientras esta estabilización llega, los expertos señalan las cinco claves de la corrección.

El sentimiento negativo ante una economía europea débil podría cambiar en la medida que los bancos americanos presenten resultados mejores de lo esperado, apoyados en el “trading” debonos, explican desde Bankinter

1- Pérdida de tracción de la UEM, Brasil, China y Rusia y probable agotamiento de la capacidad del BCE para actuar.

El detonante de esta negativa reacción de los inversores en las últimas semanas es el temor de los mismos a que la Eurozona entre en recesión. “Los temores de los mercados se han incrementado en las últimas semanas tras comprobar la debilidad de la economía alemana, hasta hace poco el motor de la Zona Euro, debilidad que es consecuencia en gran medida de la floja demanda de otras grandes economías de la Zona Euro, como la italiana y la francesa, y de la pérdida de confianza provocada por el conflicto político y económico con Rusia, tras la actuación de este país en Ucrania”, explican desde Link Securities.

Los expertos de la firma aseguran que, en este sentido, "debemos recordar la torpeza de la diplomacia europea, especialmente de Alemania, lo que ha provocado que la región se haya pegado un tiro en el pie” con su apoyo incondicional a EE UU, que le ha llevado a un enfrentamiento directo con Rusia en el que nadie va a salir bien parado. Esperemos que esta semana las conversaciones que mantendrán los presidentes de Rusia, Putin, y de Ucrania, Poroshenko, sirvan para reducir las tensiones en la región y para calmar algo el ánimo de los inversores".

Victoria Torre, jefa de análisis y producto de Self Bank, recuerda que ”es evidente que el BCE no hubiera adoptado medidas tan contundentes de no creer que son necesarias. En sus últimas intervenciones, además, el propio Mario Draghi ha reconocido que la recuperación económica está perdiendo fuelle”, explica la experta.

Para verlo solo tenemos que recordar los últimos datos macroeconómicos que se han publicado en Alemania, la locomotora europea: la producción industrial alemana caía en agosto -4, la mayor caída desde enero de 2009, los pedidos de fábrica también experimentaban su mayor caída desde el mismo año… La experta recuerda que, en esta línea, el FMI acaba de actualizar sus previsiones para el conjunto de la economía, y desde luego no ha sido para mejor. El PMI mundial crecería este año solo un 3,3%, una décima menos de lo anteriormente estimado, y ha sido especialmente drástico el recorte de las estimaciones para la zona euro: desde el 1,1% previsto en julio hasta el +0,8%.

2- Ébola.

La intranquilidad generada por el ébola, que afecta directamente a compañías relacionadas con el turismo, y transporte y ocio han añadido más leña al fuego en la corrección del Ibex en las últimas jornadas y no ha ayudado a recuperar el ánimo a los inversores. Compañías aéreas como IAG o cadenas hoteleras como NH Hoteles sufrieron en sus cotizaciones la incertidumbre en torno al ébola durante la semana pasada.

3- Intranquilidad por los test de estrés.

Parte de la atención del mercado estará pendiente en las próximas semanas del sector financiero. Los expertos recuerdan que se está generando cierta incertidumbre en torno a los resultados de los test de estrés de los bancos europeos que se presentarán el 26 de octubre debido a cambios de criterio de última hora.

4- Conflicto secesionista de España.

Durante varias semanas el conflicto secesionista ha sido otro de los puntos de origen de la incertidumbre de los mercados aunque, según apuntan desde Bankinter este problema va a ser menos después de los últimos acontecimientos.

5- Resultados empresariales del tercer trimestre.

La temporada de resultados empresariales ya ha comenzado en EE UU. Hasta el momento, han publicado 29 empresas del S&P500 y el beneficio por acción (BPA) ha aumentado de medio un 4,1% frente al 4,9% que se estimaba al inicio de la temporada de resultados. El 65% de las compañías han sorprendido positivamente, el 24,2% ha presentado resultados decepcionantes y el 10,3% ha presentado resultados en línea con las expectativas. Hoy no se publican resultados en EE UU porque es una jornada semifestiva por la celebración del Dia de Colón pero a lo largo de la semana se conocerán las cuentas trimestrales de JPMorgan, Wells Fargo y Citigroup.