El francés Jean Tirole gana el galardón de Economía

Un Nobel a la regulación de los monopolios

El economista francés Jean Tirole.
El economista francés Jean Tirole. EFE

El académico francés Jean Tirole, de 61 años y profesor de la Universidad de Toulouse, ha recibido el premio del Banco Central de Suecia en ciencias económicas, conocido comúnmente como Premio Nobel de Economía. Tirole, uno de los favortios en las últimas ediciones de los premios, está especializado en microeconomía, con estudios extremadamente influyentes en la literatura académica sobre poder de mercado y regulación.

Según la página web de la Fed de San Luis, que recopila citas de investigadores, es el octavo investigador en economía más citado del mundo. Tirole, además, es autor del libro de texto de referencia sobre organización industrial.

En una entrevista en el diario El País, en 2005, Tirole defendía que un mercado eléctrico español no puede funcionar con solo tres o cuatro operadores: para solucionar este problema abogaba por abrir a la competencia de otros países los distintos mercados locales. 

Según el análisis de Tirole, muchos sectores industriales están dominados por un pequeño número de grandes empresas o por un monopolio; si no se regulan, esos mercados producen “efectos socialmente indeseables”, como precios más elevados que los costes o compañías poco productivas que sobreviven bloqueando la entrada de nuevos competidores, según la Academia sueca. "Su análisis de empresas con poder en el mercado aporta una teoría unificada con una fuerte influencia en cuestiones centrales de política: ¿cómo debería lidiar un gobierno con fusiones o cárteles y cómo debería regular los monopolios?”, subraya.

A la hora de regular o legislar sobre las empresas que tienen posiciones dominantes, Tirole plantea que determinadas medidas tienen consecuencias diferentes en función de su contexto competitivo o tecnológico, con el objetivo de incentivar a las empresas a ser más productivas sin dañar a competidores o consumidores. De lo contrario, la regulación puede tener efectos distintos de los deseados.

Con todo, Tirole es partidario de la liberalización de servicios, que genera menores precios. Pero solo si está soportada por una regulación eficiente y un regulador independiente.

 El trabajo de Tirole plantea también otras preguntas. ¿Qué actividades debe llevar a cabo el sector público? ¿Qué consecuencias tiene abrir los monopolios estatales a inversores privados? Tirole plantea qué motivos hacen que tras estos procesos las empresas no siempre toman las decisiones esperadas. El poder de mercado de las empresas dominantes y las asimetrías de información entre las empresas que operan en un mercado y el regulador que supervisa cómo lo hacen es otro de los factores que condiciona estos procesos.

Tirole, a principios de los años 80, trata de investigar sobre los procesos de regulación y las reacciones de los regulados a partir de la teoría de juegos, es decir, explicando qué consecuencias tienen las decisiones de los supervisores en el comportamiento tanto de las empresas dominantes como del resto de actores. No obstante, el planteamiento resultó ser más complejo de lo esperado, y Tirole ha profundizado en el análisis de la organización interna de la empresa, de la tecnología y del mercado, así como en el papel y la toma de decisiones del regulador.

De hecho, las relaciones entre empresas y regulador no son estables en el tiempo: a la decisión del regulador se corresponde una actuación de la empresa que tiene consecuencias en la siguiente regulación. Así, si un productor hace grandes esfuerzos en reducción de costes (y obtiene grandes beneficios) el regulador puede apretar más las tuercas en la próxima regulación, por lo que la empresa deja de mejorar su eficiencia. Es el tipo de dilema que afronta Tirole en sus trabajos.

Otro ejemplo de los trabajos de Tirole es el que afecta a las cadenas de suministro: si una empresa tiene monopolio en una fase del proceso de producción, en condiciones normales (es decir, frente a un grupo de clientes competitivos entre sí) ve limitada su capacidad de imponer el poder de mercado, pero puede tener incentivos a restringir el suministro y "crear" otro monopolio en el siguiente nivel.

Este es otro de los dilemas planteados por Tirole: cómo fomentar la innovación sin castigar la competencia.En 1983 redactó una investigación son Joseph Stiglitz (Nobel de 2001) sobre las carreras de patentes entre las empresas.

El premio está dotado con ocho millones de coronas suecas (unos 885.000 euros), y la concesión a Tirole en solitario es una novedad tras varios años de premios (y cheques) compartidos. El principal colaborador de Tirole, Jean Jaques Laffonte falleció en 2004.