El único administrado a pacientes con éxito no tiene ya existencias

Nueve farmacéuticas en busca de un remedio para el ébola

Los laboratorios trabajan tanto en medicamentos para curar a infectados como en vacunas

Investigadores del ébola en Liberia
Investigadores del ébola en Liberia Getty Images

España se ha convertido en el primer país fuera de África en donde una persona se ha contagiado de ébola. Estados Unidos y España son los únicos países no africanos en los que se han diagnosticado casos de ébola. En el caso de Estados Unidos, el hombre se infectó en Liberia y fue diagnosticado estando ya en Dallas (Texas).

Caso distinto es el caso de la enfermera española que se ha infectado en España, mientras atendía al misionero español García Viejo, que murió de ébola en septiembre en Madrid tras haber contraído la enfermedad en Sierra Leona.

En todo el mundo, donde el virus se ha cobrado más vidas ha sido en Liberia, con 2.069 muertes contabilizadas, seguido de Guinea, con 739 muertos y Sierra Leona, con 623 casos, mientras que en Nigeria han fallecido 8 personas, según el último recuento de la OMS.

Las farmacéuticas no se han volcado hasta ahora en la búsqueda de un tratamiento contra la epidemia del ébola y es por ello que ahora, las reservas existentes son pequeñas, muy limitadas para hacer frente al problema. Al menos 10 laboratorios trabajan en este momento en terapias y vacunas que les permitan remitir y evitar la propagación.

Ante el rápido avance de la enfermedad y la inexistencia de frenos médicos, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha considerado "ético" el uso de fármacos no probados en humanos para el tratamiento de enfermos y la aceleración de los tiempos en la investigación, de modo que se puedan adelantar las pruebas en humanos. Aun y todo, la propia OMS no estima la existencia de una vacuna eficaz contra el ébola hasta marzo de 2015.

La terapia más prometedora la tiene Mapp Biopharmaceutical, con sede en San Diego. Esta compañía ha desarrollado el ZMapp, conocido como "suero milagro" porque ha sido administrado en siete pacientes y cinco se han curado. Aunque ha probado su eficacia en monos, no está probado al 100% en humanos y esta eficacia no se comprobará hasta que no se puedan llevar a cabo ensayos clínicos controlados. Los primeros resultados en este sentido para el Zmapp no llegarían hasta primavera de este año.

Aun así, la empresa está fabricando dosis a contrarreloj. Sólo produjo 10 unidades, que se han agotado ya y la demanda para los nuevos casos es muy alta. Esperan poder tener el siguiente lote en un mes y medio.

El medicamento que está a disposición de la auxiliar de enfermería de Madrid se llama favipiravir. Es el nombre de la molécula, aún no tiene denominación comercial y es un antiviral que desarrolla MediVector, con sede en Boston. Esta empresa es socia de Fujifilm y el compuesto ha sido utilizado en Japón para tratar la gripe. Francia y Guinea ya han autorizado los ensayos clínicos. 

El pasado lunes, la farmacéutica Chimerix recibió el visto bueno de la FDA (el organismo que controla la aprobación de medicamentos en EEUU) para el uso experimental de su fármaco Brincidofovir en pacientes con ébola. De hecho, con esta terapia se está tratando al paciente diagnosticado con esta enfermedad en EEUU. La empresa, que cotiza en el Nasdaq, ha duplicado el valor de sus acciones en lo que va de año, hasta los 1.122 millones de dólares. 

La Bolsa se sube al carro de las investigaciones en ébola e incrementa sus inversiones en las empresas afectadas. Así también es el caso de Tekmira Pharmaceuticals, que tiene en marcha el tratamiento denominado TKM-Ébola. El Departamento de Defensa de Estados Unidos ha aportado 140 millones de dólares a la financiación de esta terapia que ha servido para recuperar al estadounidense Rick Sacra.

El fármaco TKM-Ébola está todavía en Fase I, muy lejos de llegar al mercado por los plazos habituales de la investigación aunque todo apunta a que la FDA permitirá acelerar los plazos dado que ha autorizado su uso limitado. La acción se ha disparado desde mediados de julio un 200%.

El caso de BioCryst Pharmaceutical también es de éxito en la Bolsa. La empresa ha desarrollado el antiviral BCX4430, un fármaco en ensayos preclínicos para tratar otra enfermedad que comparte características con el ebola Está en Fase I de investigación y ha recibido fondos del departamento de Defensa de EEUU por valor de 16 millones de dólares. La compañía ha aumentado su valor cerca de un 49% desde enero, hasta cerca de 828 millones de dólares.

Empresa de mucha más relevancia farmacéutica también están comprometidas con encontrar la cura del ébola. En concreto, el gigante farmacéutico GlaxoSmithKline (GSK), en colaboración con el Instituto de Alergias y Enfermedades Infecciosas de EEUU, está desarrollando una vacuna cuyos ensayos ya están teniendo lugar con voluntarios sanos.

Por su parte, la división Crucell de Johnson & Johnson está desarrollando otra vacuna, también con el Instituto de Alergias y Enfermedades Infecciosas de EEUU, que empezará a probar en humanos a principios de 2015. No se espera, en ninguno de los dos casos, que los tratamientos lleguen al mercado antes del último trimestre del año que viene.

Las acciones de ambas empresas no han sufrido vaivenes en Bolsa a causa de las terapias contra el ébola que desarrollan como si ha sido el caso de las biotecnológicas más pequeñas. Sus acciones han caído un escaso 1% en la sesión de ayer.

La farmacéutica NewLink ha desarrollado una vacuna rVSV-Zebov, que ha desarrollado en colaboración con la Agencia de Salud Pública de Canadá y el Departamento de Defensa de EEUU. Ya se está aplicando pese a que aún no han concluido los ensayos con humanos. Curiosamente, los títulos de esta compañía que cotiza en el Nasdaq han caído un 27,4% desde el máximo de cotización fijado el pasado 15 de agosto.

Prospectus Biosciences está en proceso de desarrollo de una vacuna que ha obtenido muy buenos resultados en las pruebas con animales. Tiene previsto iniciar la primera fase del ensayo clínico con voluntarios sanos a finales de 2015, con lo que su producto no alcanzaría el mercado al menos hasta 2016.