Beltrán de la Lastra

Un gestor de fondo

Este madrileño es el nuevo director general de inversiones de Bestinver. Ha desempeñado desde 1996 distintos cargos en Londres para el gigante estadounidense JP Morgan

Caricatura de Beltrán de la Lastra.
Caricatura de Beltrán de la Lastra.

Hay gestores de fondos de inversión de tipo Fast and Furious que prometen enormes ganancias y, además, rápido, muy rápido. Y hay otros que eligen la calma y el largo plazo. A esta segunda categoría pertenece Beltrán de la Lastra, el nuevo director general de inversiones de Bestinver.

Este madrileño, de 43 años, que forma parte del selecto grupo de ejecutivos financieros españoles en la City londinense, tiene un arduo reto por delante. Viene a sustituir a Francisco García Paramés, gestor estrella del fondo de inversiones del grupo Acciona durante 25 años.

Honestidad, sencillez, confianza, persistencia y profesionalidad son algunos de los epítomes que le dedican sus allegados. “Es extremadamente humilde”, son las primeras palabras que salen de la boca de Gonzalo Baranda, director general de la plataforma de educación digital Blinklearning. Es amigo de Lastra desde hace unos 10 años, cuando ambos trabajaban en finanzas en la capital británica.

“Es modesto, sabe escuchar y analizar las situaciones contemplando distintos puntos de vista. Es difícil encontrar estas características en un mundo donde, a veces, abunda la soberbia”, insiste este especialista educativo al que Lastra asesora en algunas ocasiones. Y es que a este padre de tres niñas le apasiona la oportunidad que las nuevas tecnologías ofrecen para la mejora de la educación infantil y la igualdad de oportunidades.

Lastra es un hombre de largo recorrido; de pensar y actuar con calma; de honduras, como las que tiene el flamenco al que es tan aficionado;alejado de filosofías cortoplacistas; con valores básicos, “rudimentarios” y muy bien asentados. Varios detalles, profesionales y personales, lo demuestran.

Es la primera vez que cambia de compañía en su trayectoria profesional. En 1996 se licenció como ingeniero industrial, con especialidad en gestión de empresas, en el ICAIde Madrid, donde, además de conocimientos técnicos, le enseñaron a pensar de forma estructurada y analítica. El último año de carrera había realizado el proyecto final en la filial de JP Morgan en Madrid. Obtuvo la calificación de sobresaliente. Esta pasantía determinó su vida profesional. Decidió que quería seguir en el gigante estadounidense de los bancos de inversión. Lleva casi dos décadas desempeñando diferentes cargos en la institución.

Recién licenciado, aterriza con 25 años en Londres, donde ya había residido durante su año de Erasmus. En sus primeros tiempos compartió piso con algunos amigos. Trabajador y estudioso, aprovechó para obtener el título de analista financiero. Su intención era residir en la capital británica uno o dos años. Todavía sigue allí. Tras su nombramiento, una de las incógnitas aún sin resolver es si continuará residiendo en esta ciudad. Bestinver abrió una oficina allí hace unos años.

Es un firme defensor del ‘value investing’, filosofía que busca ofrecer una rentabilidad consistente a lo largo del tiempo

Sus inicios en JP Morgan estuvieron ligados a la valoración de derivados exóticos de renta fija. Poco a poco y al amparo de otro español, Pablo Forero, actual director de riesgos de CaixaBank, fue ascendiendo en la compañía.

En 1999 entró en JP Morgan Asset Management. Antes de su cambio a Bestinver había llegado a ser director de área y gestionaba varios fondos con un valor de 10.500 millones de euros en activos. “Mira más allá del corto plazo. Otros gestores trabajan dos años, aprovechan la ola y cambian de empresa. Lastra no”, resume Baranda.

Quienes le conocen desde su infancia o juventud cuentan que Lastra, el quinto de seis hermanos, mantiene arraigados desde entonces unos profundos valores familiares y humanistas. “A pesar de su cargo, tiene muy claro que va a seguir siendo así toda la vida”, cuenta Rosana Vázquez, consejera del grupo empresarial Hervaz y amiga suya desde los 16 años.

Los presentó su marido, compañero de correrías infantiles del madrileño en El Puerto de Santa María. Lastra vivió de los 12 a los 14 años en esta localidad de la bahía gaditana, en la que todavía veranea. “Londres es muy impersonal. En El Puerto se reencuentra con sus raíces, con sus amigos de la infancia”, explica Vázquez, quien afirma que Lastra es de esos amigos que nunca falla. “Un fantástico consejero personal que se implica en la búsqueda de soluciones”.

Su visión de la gestión de inversiones también viene marcada por la continuidad y la perseverancia. Lastra es un firme defensor del value investing, filosofía que busca ofrecer una rentabilidad consistente a lo largo del tiempo. La misma por la que apuesta Bestinver.

Amante de la hípica desde niño, Lastra llegó incluso a competir a nivel nacional en la categoría júnior. Tuvo la fortuna de disfrutar durante años de la caballería del jinete Luis Álvarez de Cervera, el mejor español en la categoría de salto en los últimos 40 años, según él. De Cervera marcó en él una impronta: el valor de la disciplina, el trabajo duro y la constante ilusión por competir semana a semana, año tras año. La equitación no es el único deporte que practica. Cada sábado juega con un grupo de amigos una pachanga futbolística en el londinense parque de Battersea.

“Intelectualmente curioso”, a Lastra le gusta saber de “todo y en profundidad”. Dedica muchas horas a la lectura de informes de research, pero también a otras disciplinas, como la historia. Apasionado de las matemáticas, no entendió, sin embargo, por qué con 14 años ha de elegirse entre ciencias o letras. Aún hoy lo cuestiona. Defiende que las dos son fundamentales para la formación personal.

Cuando se pregunta a Baranda, que compartió con él ámbito profesional, qué puede aportar Lastra a Bestinver, lo tiene claro. “Su experiencia en una firma top, su extrema profesionalidad, su habilidad para crear equipos y gestionarlos y su capacidad de generar confianza a su alrededor”, responde tras pensarlo un segundo.