Abengoa sacó a Bolsa Abengoa Yield y Acciona se prepara para lanzar una sociedad similar en 2015

Las renovables prometen más dividendos

El sector apuesta por las ‘yieldco’, un nuevo vehículo inversor, para financiarse

Directivos de Abengoa, en la salida a Bolsa de ABY.
Directivos de Abengoa, en la salida a Bolsa de ABY.

Las compañías de energías renovables han encontrado un nuevo aliado para financiarse y seguir creciendo fuera, ahora que en España el horizonte a corto plazo está yermo. Su nombre es yieldco, un nuevo vehículo financiero que agrupa un porcentaje de los activos y que gana adeptos entre los inversores en EE UU al prometer elevados dividendos.

Abengoa dio el salto en junio, convirtiéndose en la primera compañía española en entrar en el índice Nasdaq con su nueva Abengoa Yield, captando 600 millones de dólares en su salida a Bolsa. El mismo camino prepara Acciona de cara a 2015, y los analistas esperan un goteo de compañías que sigan la misma senda en los próximos meses.

¿Qué ofrece una yieldco a los inversores? Suelen recurrir a esta herramienta financiera las compañías energéticas, de gas, petróleo y carbón, industrias que tradicionalmente han tenido la confianza de los inversores por registrar ingresos estables y recurrentes a largo plazo.

Algo que para las renovables, y en España, puede parecer una broma tras el goteo de cambios regulatorios que han terminado por ahogar al sector. Pero fuera, el mercado ha captado que, una vez superada la incertidumbre inicial de estas tecnologías en su desarrollo hasta que vierten electricidad a la red, son competitivas respecto a los combustibles fósiles.

“Si se retiran los incentivos, será difícil que el sector cumpla”, opinan en SelfBank

“Para los inversores, una yieldco en el sector de las renovables es una promesa de dividendo, especialmente ahora que los tipos de interés están bajos. Es un vehículo que ofrece rentabilidad”, comenta Victoria Torre, analista de la firma SelfBank.

Tres meses después de su estreno en el Nasdaq, ABY (Abengoa Yield) espera repartir un dividendo por acción de 1,04 dólares en junio de 2015 y 1,68 dólares en el mismo periodo del siguiente año.

“Las variables importantes para los inversores son el dividendo por acción y el crecimiento de ese dividendo. Actualmente, ABY cotiza a unos 38 dólares, lo cual supone una rentabilidad del 4,4%, calculado sobre el dividendo esperado en el segundo año”. El martes, la empresa cerró en 37,24 dólares por acción.

En una nota reciente, Bloomberg explicaba que “se trata de un medio cada vez más frecuente para las empresas de energías renovables de captar capital con menores costes. Estas venden sus nuevos proyectos a las yieldco, utilizándolas para financiar otras plantas. Así, los ingresos por la venta de electricidad proveen a la compañía de fondos para esta sociedad, y a su vez para adquirir más plantas y repartir dividendos a los inversores”.

Por la forma en que está estructurado este producto, La yieldco es para el sector renovable una manera más barata de financiar nuevas adquisiciones. La empresa matriz segrega parte de los activos en otra compañía, una filial que cotiza por separado al ser rentable por sí misma. Los ingresos que genera esta compañía financian a ambas.

Como explicó Abengoa en su salida a la Bolsa estadounidense, “Abengoa Yield es una compañía enfocada en la generación de dividendos, que servirá como vehículo principal a través del cual Abengoa invertirá, gestionará y adquirirá activos de energías renovables, generación convencional, líneas de transmisión eléctrica y otros activos concesionales”.

Las claves

Parque eólico de Acciona.
Parque eólico de Acciona.

38 dólares es la cotización media de Abengoa Yield, según cálculos de la compañía. Ofrece una rentabilidad mediadel 4,4%.

10 millones de dólares esla inversión del gigante Google para construirla nueva planta solarde TerraForm Power, la ‘yieldco’ de SunEdison.

33% son los activos que ha vendido la filial de renovables de Acciona al fondo de inversión KKR para preparar su salida a Bolsa como yieldco el próximo año.

10 compañías energéticas estadounidenses y europeas han sacado parte de sus activos al mercado con este nuevo producto.

Desde el grupo apuntan que “una yieldco permite tener un vehículo con un coste de capital adecuado para retener la propiedad a largo plazo de proyectos concesionales de bajo riesgo”.

Para Victoria Torre, de SelfBank, “es lógico que la compañía se haya movido, por todas las dificultades del mercado, de ahí la idea de separar sus negocios para generar flujos positivos. Lo que están haciendo es reestructurar sus activos, intentando separar los más volátiles y penalizados por la incertidumbre”.

Aunque aún sea un producto reciente, gigantes de la energía como la estadounidense Nextera han lanzado sus propias spin-offs a través de este producto. La nueva compañía empezó a cotizar a finales de junio, un paso que también han dado una decena de empresas estadounidenses y europeas.

NRG Yield es la nueva cotizada del grupo eléctrico NRG. Por su parte, TerraForm Power nació el pasado julio de la mano de SunEdison, otro gigante de la energía solar en el que Google –gran interesado por las renovables– ha invertido este mes 10 millones de dólares para levantar The Regulus, una planta solar en California. La nueva planta se construirá este año y tendrá 82 megavatios de potencia instalada.

En España, Acciona también prepara la salida a Bolsa de su propia yieldco. La compañía de los Entrecanales selló antes del verano un acuerdo con el fondo de capital riesgo KKR por el que esta compañía comprará un tercio de la filial de renovables de Acciona. Uno de los objetivos de la operación es preparar la oferta pública de los activos renovables internacionales de la firma española a través de esta herramienta.

Ambos socios están trabajando con diversos bancos para determinar el paquete de activos que se ofertará en 2015, cuando está previsto que empiece a cotizar la nueva compañía. Aún queda por decidir en qué mercado.

Como ha explicado la empresa sobre su elección de este producto, “las ventajas de la yieldco son que permite consolidar el valor adicional de los activos de Acciona Energía Internacional, proporciona fondos para crecer a un coste de capital atractivo y mejora el potencial de la compañía para crecer a través de nuevas adquisiciones”.

A pesar de las buenas perspectivas, despierta algunas dudas entre los analistas. Podrían dejar de interesar a los inversores si los tipos de interés suben. Pesa el fantasma del apoyo político a estas tecnologías. Para la firma SelfBank, “si se retiran los incentivos, será difícil que la industria renovable cumpla”. En Beka Finance recuerdan que “a mayor riesgo, mayor retorno y, por tanto, mayor dividendo en proyectos que son a largo plazo”.

Como si fueran fondos inmobiliarios

Sede del Nasdaq, la bolsa de empresas tecnológicas de Nueva York.
Sede del Nasdaq, la bolsa de empresas tecnológicas de Nueva York. Reuters

Es frecuente la comparación entre la nueva herramienta de financiación que ofrece la yieldco y los fondos de inversiones inmobiliarios o RSIT (real state investment trust, en sus siglas en inglés), una herramienta similar, al tratarse de un vehículo inversor, también cotizado, por el que se saca a Bolsa solo una parte de un edificio, normalmente de oficinas, o un hotel.

Estas sociedades de inversión son propietarias de activos inmobiliarios cuyos ingresos proceden de los alquileres, en general de edificios de oficinas. Su atractivo para los accionistas tradicionalmente ha sido que, al cotizar en Bolsa de la misma forma que las yieldco, deben destinar el grueso de sus ingresos a repartir dividendo entre sus accionistas.

El interés, además, es que estos pueden adquirir únicamente partes del inmueble, una forma de dar liquidez y transparencia permanentemente al mercado, una señal de precio. Para los inversores, este mismo funcionamiento es ventajoso porque permite cotizar únicamente en activos que resulten interesantes.

En España, la legislación sobre este tipo de bienes, regulados en las sociedades anónimas cotizadas de inversión en el mercado inmobiliario (Socimi), prevé un capital social mínimo de 15 millones de euros. Estas compañías pueden contar con financiación ajena mientras esta no supere el 70% de los activos de la sociedad.