Desde la implantación del sistema, el número de fallecidos en carretera ha bajado un 65%

Con el carné por puntos ya no corro

El exceso de velocidad y el consumo de drogas se ha reducido tras la implantación del sistema

Un agente de Tráfico pide la documentación a un conductor durante un control de carretera.
Un agente de Tráfico pide la documentación a un conductor durante un control de carretera. Efe

Las personas sí cambian. Al igual que en otros países europeos, el carné por puntos ha contribuido a modificar la conducta de los españoles en la carretera y, de paso, a bajar el número de fallecidos un 65%.

No ha sido el único responsable, dicen los detractores de “este sistema de premio y castigo”, que achacan el descenso al menor número de desplazamientos registrado en los últimos años por la crisis, apuntan en Dvuelta.

Seguramente habrá sido un poco de todo. Desde 2006 este sistema ha arrebatado el permiso de conducir a más de 177.000 conductores y 5.500 reincidentes. Lo más paradójico es que actualmente el 47% de los conductores no conoce su saldo de puntos. Ahora el debate se centra en el cambio, debido al estancamiento del número de víctimas.

Los que tienen menos puntos están implicados en siniestros con víctimas

“¿En qué se diferencia un conductor español de un europeo? Ante un semáforo en ámbar, el español acelera mientras que el europeo, siempre frena”. Hasta hace muy poco, este chiste parodiaba el comportamiento de muchos españoles al volante.

Ramón Ledesma, asesor en seguridad vial de la consultora Pons y colaborador de la DGT en el diseño del carné por puntos, afirma que “esta herramienta ha servido sobre todo para corregir algunos hábitos, causantes de gran parte de los accidentes de tráfico”.

De hecho, según detalla, en 2002, el 6% de los conductores españoles circulaba a 150 kilómetros por hora frente al 0,6% actual y los positivos por alcoholemia ascendían al 5%, mientras que en estos momentos está por debajo del 1,5%.

Además, era impensable que el cinturón de seguridad pudiera llegar a ser usado por el 85% de los pasajeros que viajan en la parte trasera de los vehículos, como ocurre ahora.

Aunque el cambio de este tipo de conductas se haya producido a golpe de multas y pérdida de puntos,la modernización de las carreteras españolas y la fabricación de coches más seguros han reducido los muertos, permitiendo situar a España entre los cinco países europeos con mayor seguridad vial, por delante incluso de Francia y Alemania y, por supuesto, a la cabeza de los países latinos.

Con el carné por puntos ya no corro

El carné por puntos español es un referente para Latinoamérica, donde está siendo implantado, a imagen y semejanza, en algunos países como Chile.

“Ha cumplido su papel de concienciar a los conductores españoles”, dice Tomás Santa Cecilia, director de seguridad vial del Real Automóvil Club de España, recordando que el permiso de conducir es solo una concesión administrativa, que puede perderse.

“Ahora toca actualizarlo” y más ahora, que se está produciendo un cierto estancamiento en el número de fallecidos (1.680, en 2013), explica Ledesma.

Aumentar el número de centros (actualmente solo hay 200) para realizar los cursos de recuperación de puntos, actualizar el temario en función de la siniestralidad actual, donde el uso del móvil, las distracciones, el consumo de drogas, etc., prevalecen; introducir una parte práctica en la recuperación de puntos e incluso implantar cursos a distancia, como en Estados Unidos, o premiar a los conductores con el saldo de puntos intacto, son, a juicio de Santa Cecilia, algunas de las medidas a abordar.

El carné por puntos es como “un carburador que hay que ajustar”, recuerda Ledesma. “Es el momento de tomar nuevas medidas para que los conductores no se relajen”, asegura. En la Confederación Nacional de Autoescuelas (CNAE) también trabajan en ello en colaboración con la DGT.

A juicio de Ledesma, una de las medidas que debería ser aprobada por el Gobierno de inmediato es la rebaja de la velocidad máxima permitida, de 100 a 90 kilómetros por hora, en las carreteras convencionales, donde se produce el mayor número de accidentes de tráfico.

Sería muy eficaz reducir la velocidad de 50 a 30 kilómetros por hora en los centros urbanos, donde se produce el 25% de los fallecidos en España, al igual que ocurre en los países nórdicos.

También sería conveniente revisar a la baja la tasa de alcoholemia permitida de 0,25 a 0,20 o incluso sopesar la implantación de la tasa 0,0, teniendo en cuenta que el 47% de los fallecidos en España dan positivo en alcoholemia y el 30% en drogas, así como hacer un pequeño ajuste en los excesos de velocidad, que son la causa del 95% de las multas en España.

A la mitad de los españoles no le importa su saldo de puntos

Aunque según la Dirección General de Tráfico, actualmente casi 20 millones de conductores españoles disponen de los 15 puntos del permiso de conducir, es paradójico que casi el 47% del total de los españoles que conducen tengan un desconocimiento absoluto de su saldo real, de acuerdo con el estudio elaborado por el Comisionado Europeo del Automóvil (CEA). Este dato pone de manifiesto el gran desconocimiento de los españoles sobre la normativa del carné por puntos.

Además, el informe desvela que más del 45% de los conductores no sabe dónde puede consultar el saldo y que el 65% de los conductores que sí sabe hacerlo nunca se ha molestado en consultar su crédito.

Otra de las cuestiones que plantea este informe es el desconocimiento sobre cuál es la forma de recuperar esos puntos y dónde se imparten los cursos de recuperación, cuántos puntos se pueden recuperar y las infracciones que lleva aparejada la pérdida de los mismos.

La ley contempla 20 infracciones que conllevan merma de puntos. Entre ellas, conducir con una tasa de alcohol superior a 0,50 miligramos por litro, bajo los efectos de las drogas, de forma temeraria o usar inhibidores de radares. Estas son las infracciones más penalizadas, con la pérdida de seis puntos.

Las claves

Más de 177.000 conductores españoles han perdido su licencia de conducir por agotar su saldo de puntos desde julio de 2006. Para la DGT, el año más conflictivo fue 2010 cuando 42.000 españoles perdieron el permiso.

5.654 conductores han sido privados del carné más de dos veces y 72, en tres ocasiones. Los reincidentes son el dolor de cabeza de la DGT.

7% de los conductores con 11 puntos o menos están directamente implicados en accidentes de tráfico con víctimas, según Tráfico.

Los españoles que han perdido el carné no pueden conducir durante seis meses (tres, los profesionales) y tienen que realizar un curso de seguridad vial de 24 horas y volver a examinarse para la recuperación del permiso.

11 millones de conductores consultaron su saldo en 2013 a través de la página web de la DGT. También se puede ver en la web de Correos.