Editorial

La hoja de ruta de Telefónica

Telefónica ha cubierto otra etapa en su hoja de ruta, al cerrar un acuerdo con el grupo francés Vivendi que le refuerza notablemente en uno de los grandes mercados para el negocio de las telecomunicaciones, como es el brasileño. El grupo que preside César Alierta ha adquirido Global Village Telecom (GVT), filial brasileña de Vivendi, que fusionará con Telefónica Brasil. El precio de adquisición asciende a 7.450 millones, con un abono en efectivo de 4.663 millones, que se completa con el 12% del capital de Telefónica Brasil, tras la combinación de ésta con GVT. Con este movimiento, la multinacional española se coloca en una situación realmente privilegiada en el mercado de banda ancha en Brasil. Contará con una cuota del 30%, ligeramente por debajo de América Móvil (32%), y por delante de Oi (27%). Además, el acuerdo con Vivendi también supone de facto la salida del grupo español del capital de Telecom Italia, uno de sus grandes quebraderos de cabeza durante los últimos meses. No obstante, sería un craso error considerar esta operación de una manera estanca, aislada. En realidad es un paso más en la estrategia de Telefónica, que pasa por reforzar su posición como uno de los grandes jugadores a nivel mundial en un negocio tan vital como es el de las telecomunicaciones.