Hacienda baraja medidas para no penalizar los créditos tributarios

Respiro fiscal para las empresas que se acogieron a la actualización de balances

La rebaja de tipos en Sociedades también reduce los gastos deducibles por amortizaciones

Empresas cotizadas actualizaron sus balances y generaron ahorros fiscales a futuro que ahora mermarán

El PNV presentará una enmienda para evitar que la reducción tributaria penaliza a las compañías

El ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, Cristóbal Montoro.
El ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, Cristóbal Montoro. EFE

La reducción de tipos en el impuesto sobre sociedades que incorpora la reforma fiscal penaliza, paradójicamente, a las empresas que se acogieron al proceso extraordinario de actualización de balances que impulsó Hacienda en diciembre de 2012. Ello es así porque la rebaja tributaria también reduce los gastos deducibles por la amortización de los activos actualizados. El PNV confirmó a CincoDías que presentará en el Congreso una enmienda a la reforma fiscal para eliminar este efecto fiscal. Hacienda baraja aceptar esta propuesta o buscar soluciones alternativas.

El proceso de actualización de balances, al que se adhirieron muchas sociedades cotizadas, implica recalcular el valor contable de los activos de una compañía para corregir el efecto de la inflación y acercarlos al valor real. Se trata de una medida extraordinaria y que los sucesivos Gobiernos adoptan cada cierto tiempo. La última vez que se produjo una actualización de balances fue en 1996. Las empresas que ajustan el valor contable de sus activos asumen un coste tributario en un primer momento y generan un ahorro fiscal a futuro en el impuesto sobre sociedades.

Para el Estado, es una forma de obtener recursos a corto plazo y reducir el déficit, aunque ello sea a costa de perder ingresos en ejercicio venideros. La actualización de balances que aprobó el departamento de Cristóbal Montoro permitió a las empresas recalcular sus activos tributando al 5% y, a cambio, se aseguraron un ahorro fiscal por amortizaciones a partir de 2015 equivalente al 30% del valor ajustado. En las cuentas consolidadas de las compañías del año anterior, la operación supuso apuntar un gasto contable del 5% por el coste fiscal de la actualización e imputar un ingreso del 30%, aunque el ahorro se produzca a partir de 2015 y durante la vida útil del bien revalorizado. Ese era el esquema hasta que el Gobierno incluyó en la reforma fiscal una rebaja del 30% al 25% en el impuesto sobre sociedades, lo que implica que también se reduce en el mismo porcentaje el crédito fiscal generado.

Fijar una bonificación en la cuota como posible solución

Hacienda estudiará fórmulas para impedir que la reforma fiscal perjudique a las empresas que actualizaron sus balances. Juan Cobo de Guzmán, socio de EY Abogados, señala la posibilidad de fijar una norma transitoria que permita introducir el efecto de amortizar al 30%. “Ello podría hacerse mediante la aprobación de una deducción en la cuota del impuesto sobre sociedades”, indica.

 Fuentes empresariales alegan que el Gobierno les animó el año pasado a acogerse a la actualización bajo unas condiciones que ahora cambiarán. Ello generará un gasto en sus cuentas y reducirá el gasto deducible por amortizaciones en el futuro. Fuentes empresariales reconocen que están mediando para que la reforma fiscal que se tramita en el Congreso corrija esta situación que perjudica a las empresas que actualizaron sus balances. En este grupo se encuentran, entre muchas otras sociedades, Red Eléctrica, Repsol, Gas Natural y, especialmente, Iberdrola. La eléctrica fue, con diferencia, la compañía que hizo un uso más intensivo del proceso abierto por el Gobierno. Actualizó sus activos por un importe de 6.323 millones y abonó el 5% a Hacienda (316 millones). A cambio, se aseguraba un ahorro fiscal de 1.896 millones, que equivale al 30% del incremento del valor de sus activos.

 Con la reforma fiscal, la amortización se reduce al 25% del importe actualizado y se genera un gasto contable no previsto para las empresas. La enmienda que presentará el PNV contempla que la rebaja fiscal en el impuesto sobre sociedades del 30% al 25% incluida en la reforma fiscal no afecte a las amortizaciones de los bienes actualizados en el proceso extraordinario de Montoro.