El 10,4% de los usuarios accede a Internet a través de la red de otro usuario particular según ONTSI e INTECO

¿Debo cambiar la contraseña de mi router?

¿Debo cambiar la contraseña de mi router?

Cada vez más hogares disponen de acceso de Internet, ya en 2013 y según los datos aportados por el Instituto Nacional de Estadística en su Encuesta sobre Equipamiento y Uso de Tecnologías de Información y Comunicación en los Hogares, el 69,8% de los hogares disponen de conexión a Internet, es decir, tres puntos más que en año 2012. Y no solo eso sino que también según esta encuesta, el 53,8% de la población de entre 16 a 74 años utiliza Internet cada día. Por lo tanto, Internet está presente en gran parte de los hogares y en el día a día de las personas.

La tecnología inalámbrica (Wi-Fi) ha traído numerosas ventajas. Una de ellas es poder conectar varios dispositivos gracias a un mismo router. Pero no siempre el uso de esta tecnología por parte de otras personas es el debido. De hecho, según el Estudio sobre la Ciberseguridad y Confianza en los hogares españoles que han llevado a cabo el Observatorio Nacional de las Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información (ONTSI) junto con INTECO (Instituto Nacional de Tecnologías de la Comunicación), el 10,4% de los usuarios accede a Internet a través de la red de otro usuario particular. ¿Cómo es posible evitar intrusos en nuestra red?

Protege tu conexión

La mejor forma de evitar que otros utilicen tu red y que se conviertan en intrusos poniendo en riesgo la seguridad de tus datos es dificultando el acceso, es decir, poniendo barreras como por ejemplo cambiando la contraseña que por defecto viene con el router. Se trata de evitar que la conexión a Internet sea compartida.

¿Qué evitamos al cambiar la contraseña?

Aumenta la seguridad, ya que con una conexión privada gracias a una buena configuración de router y una contraseña de alta seguridad es más difícil que un intruso pueda robar la información que se transmite a través de la red inalámbrica. Además se impide que la velocidad de la conexión se vea reducida (dependiendo de cuántas personas hagan uso de la red, la velocidad puede reducirse notablemente e incluso impedir la conexión propia). También se impide que aquel malicioso con ciertas habilidades y con los programas adecuados pueda acceder directamente a los equipos que estén conectados a la red. Con cierto nivel de seguridad en nuestra red se evitan problemas mayores ya que el titular de la línea de banda ancha es el responsable de cualquier hecho ilícito realizado a través de nuestra conexión IP.

Para conseguir rehuir de todo esto, la Oficina de Seguridad del Internauta (de INTECO) propone que la contraseña del router Wi-Fi sea cambiada y que incluya 12 caracteres mínimo entre los que haya mayúsculas, minúsculas, números e incluso símbolos. La contraseña es recomendable que no contenga datos personales o que estén directamente relacionada con el usuario ya que eso facilita su conocimiento.

Cuanto mayor sea la encriptación del acceso, más difícil será que se sufra algún tipo de intrusión.