Consejo extraordinario de Ministros europeos de Agricultura

Tejerina: “Las ayudas por el veto ruso tienen que venir de la UE”

La ministra de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Isabel García Tejerina.
La ministra de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Isabel García Tejerina. EFE
Bruselas | Madrid

La ministra española de Agricultura, Isabel García Tejerina, dijo hoy que todas o la mayor parte de las ayudas para paliar los efectos del veto ruso tienen que salir de la UE, a la que solicita que amplíe si fuera necesario los 125 millones de euros para apoyar la retirada del mercado de productos afectados.

“Todas o la mayor parte de las respuestas tienen que venir dadas de la UE, y máxime cuando la propia Política Agrícola Común (PAC) tiene mecanismos para ello”, señaló Tejerina a su llegada al Consejo extraordinario de Ministros europeos de Agricultura que se celebra hoy en Bruselas por el embargo ruso a productos agroalimentarios comunitarios.

“Nosotros vamos a pedir alguna ayuda más fundamentalmente para los cítricos, el caqui y la granada”, señaló, aunque reconoció que “a fecha de hoy no hay ningún desplome en ninguno de los sectores afectados”. La ministra consideró importante, no obstante, que estos productos estén incluidos en la lista de los que recibirán ayuda si fuera necesario y que tengan la posibilidad de la retirada.

En cuanto al presupuesto para cubrir esas medidas, que por el momento asciende a 125 millones de euros, Tejerina sostuvo que si hubiera una demanda que superara ese monto, necesariamente habría que ampliarlo.

La titular española explicó que, aunque es cierto que no se ha detectado un desplome en ningún sector en España por el veto ruso, hay que mantener una “vigilancia permanente”, al tiempo que consideró que actuar con prontitud “es la mejor señal al mercado para evitar que de verdad lleguen a caer estos precios”.

“Entendemos que el hecho de que se vean reflejados (los productos españoles afectados) ya en los reglamentos es una señal al mercado para saber que existe una red de salvaguarda que evite cualquier perturbación, aunque luego si finalmente van bien los mercados no tenga que ser utilizada”, añadió.

En España, donde el impacto del veto ruso se ha cifrado en unos 338 millones de euros, el sector más afectado por el momento ha sido, según la ministra, el de los melocotones y las nectarinas, que ya vivía una situación difícil tras un mal año.

“Venimos a pedirle a la Comisión que siga actuando con prontitud, que ponga en marcha todos los mecanismos que vayan siendo necesarios, con el presupuesto que se requiera y todas las medidas del sector requiera en cada momento”, afirmó.

Los agricultores reparten 15.000 kilos de fruta en Madrid

Mientras la ministra de Agricultura llegaba a Bruselas para participar en el Consejo extraordinario de Ministros europeos de Agricultura, las organizaciones agrarias y de cooperativas repartieron hoy en el centro de Madrid más de 15.000 kilos de fruta en un acto reivindicativo para protestar por el veto de Rusia a las importaciones y animar a los consumidores a comprar productos españoles y evitar así el hundimiento del sector.

Esta actuación ha provocado largas colas de madrileños en la Plaza de Callao -unos 5.000 según los organizadores- para recoger su bolsa con frutas y hortalizas. “Pedimos a los ministros europeos (de Agricultura) que haya ayudas directas para la comercialización y para la producción directa de la fruta”, ha demandado el presidente de Cooperativas Agro-alimentarias de Aragón, José Víctor Nogués.

Nogués ha recordado que el 80 % de las frutas de Aragón y Cataluña se destinaban al mercado ruso y, aunque de momento los productos más afectados sean melocotones, nectarinas y paraguayos, “esto puede ser la punta del iceberg” y haber nuevos damnificados.

“Estamos buscando mercados alternativos” al ruso, ha añadido el presidente. Lo que no se podrá, es hacer “de hoy para mañana”. El sector ha recordado que el año pasado se pagaban en el campo 60-65 céntimos de euro por melocotones, nectarinas o ciruelas, pero que este año no alcanzan los 20 o 25 céntimos, e incluso menos en un contexto en el que, además, hay almacenes de compra cerrados.

Por su parte, el presidente de la organización agraria Asaja, Pedro Barato, ha agradecido a los consumidores madrileños y españoles las muestras de solidaridad hacia los agricultores, y les ha animado a seguir adquiriendo frutas y hortalizas nacionales.

“Si hacemos un pequeñísimo esfuerzo más; si ya consumimos tres o cuatro piezas de fruta, elevémoslas a 5 o 6, porque repercutiría en un beneficio económico y social en el sector más dinámico de toda la agricultura”, ha defendido Barato.

En un año normal, se exportaban a Rusia alimentos ahora vetados por 340 millones de euros y ahora “apenas llegan a 200”, ha indicado, tras pedir a la Unión Europea un presupuesto “que no debe ser cerrado” y que se beneficien de las medidas de apoyo todas las producciones afectadas, incluidos cítricos, caqui, granada, melón o sandía.

Barato ha planteado que las ayudas “tienen que llegar urgentemente a los agricultores y ganaderos” y “que no se pierdan en el camino”, porque “todo lo que sea enredar con mecanismos de otro tipo va a conseguir que nos cabreemos más”.

“Estamos aquí para lanzar un SOS a la opinión pública, para dejar muy claro que esta crisis no la debe pagar el sector agrario”, ha añadido el secretario general de COAG, Miguel Blanco, quien ha denunciado que las medidas de apoyo adoptadas hasta ahora son “ineficaces y cicateras”, y no responden al problema del veto ruso.

Blanco ha exigido a la ministra de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Isabel García Tejerina, “contundencia y firmeza” hoy y que se modifiquen los reglamentos aprobados “porque no van a resolver el problema de frutas, hortalizas, lácteos o cárnico”.

A su juicio, “el melocotón y la nectarina se han hundido y las medidas no han llegado a tiempo, ni eran las adecuadas”, un problema que se extiende ahora a las ciruelas, un millón de kilos, buena parte de las cuales están en árboles y almacenes “sin salida”.

Cree que “no puede ser” que el 55 % de los agricultores se queden fuera de las ayudas o que no se incluyan cítricos o patatas.

Tras calcular que el veto ruso podría costar al sector agroalimentario español unos 2.000 millones de euros (5.000 millones en toda la UE), Blanco ha apelado al consumidor para que adquiera frutas y hortalizas, lo que ayudará al campo a sortear la crisis.

“Soy productor de ciruelas; hoy estamos recogiendo en el campo y no sabemos si nos las van a pagar o no”, ha afirmado el secretario general de UPA, Lorenzo Ramos, quien ha criticado duramente a la Comisión Europea por negociar con EEUU sanciones a Rusia (por la crisis de Ucrania) sin tener diseñado “un plan de choque” para asumir las contrapartidas, como el cierre de las exportaciones.

“El Ministerio ha tenido voluntad, pero no hay eficacia en las medidas y nos encontramos todos hundidos; se está hablando de retiradas, pero al final no sabremos si los agricultores vamos a tener acceso a las ayudas”, ha añadido.

Además, ha instado a la ministra a “que hable con la distribución”, que a su juicio “están haciendo ofertas vergonzosas, aprovechándose de la situación” o coyuntural actual de mercado.

Ramos ha exigido que las ayudas -“que vendrán cuando vendrán“-, se destinen a los agricultores y “no a quienes especulan”, y lanza un mensaje al ama de casa: “Si ahora consumimos frutas españolas, estaremos echando una mano para resolver el problema”.