De los radiadores a los sanitarios

Los baños con sello español de diseño vanguardista

Roca domina desde el 2006 el mercado mundial del espacio del baño

En 1936, la firma se introdujo en el sector de la porcelana sanitaria, que tanta fama le daría

Los baños con sello español de diseño vanguardista

Hay empresas que, de tan conocidas que son, entran a formar parte de la cultura popular. “Voy a visitar al señor Roca” es una expresión tan difundida como explí­cita. E indicativa de que la firma catalana está profundamente arraigada en nuestra vida cotidiana. Pero es más que eso: Roca domina desde 2006 el mercado mundial del espacio del baño, con presencia en los cinco continentes, 75 fábricas en 18 países y una plantilla de 21.000 trabajadores. Y, a pesar de su gran crecimiento orgánico y geográfico, el capital de la compañía sigue estando controlado por el grupo familiar derivado de sus fundadores.

Conocida por sus sanitarios en todo el país, la empresa que fundaron los hermanos Roca empezó su andadura como fabricante de radiadores de hierro fundido para la calefacción doméstica. La firma nació en 1917 como Compañía Roca Radiadores y a partir de una factoría localizada en Gavà, Barcelona. La rápida penetración de los nuevos productos en el mercado y una decidida voluntad de expan­sión llevaron a la empresa a ampliar las áreas de negocio. Como consecuencia de ello, en 1925 se fabricaron las primeras calderas de fundición y en 1929 se inició la producción de bañeras de hierro fundido, habituales en la época.

En 1936, Roca se introdujo en el sector de la porcelana sanitaria, que tanta fama le daría a lo largo y ancho del país. En 1954 empezó a fabricar también grifería, por lo que para entonces ya producía todos los elementos que componen un cuarto de baño.

Cronología

1917. Se funda la Compañía Roca Radiadores, dedicada en un principio a la fabricación en Gavà (Barcelona) de radiadores de hierro fundido para la calefacción doméstica.

1925. La firma empieza a diversificar sus actividades empresariales, apostando por la fabricación de calderas de fundición.

1929. Roca inicia la producción de bañeras de hierro fundido.

1936. La empresa hace su primera incursión en la porcelana sanitaria, sector con el que cosecharía un gran éxito comercial con el paso de los años.

1954. La grifería entra en la cartera de productos de Roca, que de esta forma pasa a producir todos los elementos que necesita un cuarto de baño.

1963. Con la puesta en marcha de una planta –la tercera– en Sabadell (Barcelona), Roca se dedica a la producción de aparatos de aire acondicionado.

1989. La compañía adquiere en Portugal una fábrica de material sanitario.

Una segunda fábrica de porcelana se inauguró en Alcalá de Henares (Madrid) en 1962. Un año después, la compañía pone en marcha una planta en Sabadell (Barcelona) dedicada a la producción de aparatos de aire acondicionado, convirtiéndose en una de las primeras empresas españolas en entrar en el naciente mercado de la climatización. Más tarde, en 1968, se puso en marcha la tercera fábrica de porcelana, en Alcalá de Guadaíra (Sevilla), y en 1974 se inauguró otra de bañeras de acero.

Durante las décadas de los ochenta y los noventa llega la expansión internacional del grupo. Roca abre filiales comerciales en otros países y consolida acuerdos con empresas líderes en sus mercados, al tiempo que se materializan adquisiciones como la portuguesa BLB Industrias Metalúrgicas y joint ventures con compañías como la italiana Loreto Metalli o la turca Kalevit.

En enero de 2002, Compañía Roca Radiadores inicia un proceso de reestructuración societaria del grupo con el ánimo de ordenar las diferentes áreas de negocio en empresas independientes. El proceso culminó en 2005 con la venta de los negocios de calefacción y aire acondicionado. Se había tomado la decisión de concentrar los esfuerzos de la corporación exclusivamente en el espacio de baño, segmento cuyo liderazgo mundial se alcanzó en los primeros meses de 2006.

Culto al diseño

El siglo XXI ha supuesto para Roca la inmersión en el diseño más puntero, una de las apuestas más firmes de la compañía. En 2005 se redefine el Roca Design Center, centrado en la in­ves­ti­ga­ción de las tendencias en el campo del diseño a partir de una aproximación multicultural y en la búsqueda y la coor­di­nación de proveedores tecnológicos. Algunos de los estudios de arquitec­tura más prestigiosos del mundo, como Chipper­field, Herzog & De Meuron, Moneo o Ferrater, han colaborado con Roca. Como también lo han hecho, entre otros, los gabinetes de diseño Giugiaro, Schmidt & Lackner y Benedito Design.

El cuidado puesto en el estilo de sus productos se ha visto recompensado con varios premios nacionales e internacionales, como el DME’08 (Design Management Europe Award), que reconoce la mejor gestión del diseño en la categoría de gran empresa.

La compañía presentó en 2010 su alianza con el grupo Armani para desarrollar conjuntamente una línea de productos dirigidos al espacio de baño. El resultado, presentado en el Salón Internacional del Mueble de Milán de ese mismo año, se caracteriza por su diseño, lujo no ostentoso y soluciones tecnológicas, como un falso techo que puede iluminarse y que permite disfrutar de cromoterapia mientras el usuario se da un baño. Ideas vanguardistas de una empresa centenaria.

La innovación, un pilar de desarrollo de la empresa

En la espectacular Roca London Gallery se exhiben los diseños más innovadores del grupo.
En la espectacular Roca London Gallery se exhiben los diseños más innovadores del grupo.

La compañía creó en 2007 el Roca Innovation Lab, un grupo de trabajo autónomo centrado en las actividades de investigación e innovación que permite diseñar y desarrollar nuevos productos y conceptos independientes de los del equipo de ingenieros de Roca. El centro funciona como un vivero de ideas: analiza constantemente el encaje de nuevos materiales e investiga aplicaciones tecnológicas que puedan resultar de utilidad.

Entre los resultados más reconocidos de la actividad del centro se cuenta el W+W, diseñado por Gabriele y Oscar Buratti. Se trata de un inodoro y un lavabo en una misma pieza que permite ahorrar espacio y agua gracias a un sistema que filtra el líquido del lavamanos para reutilizarlo en la descarga de la cisterna. Una solución tan ingeniosa como estética.