Recomendaciones también para cuidar los objetivos
Consejos para el mantenimiento de tu cámara reflex digital

Consejos para el mantenimiento de tu cámara reflex digital

Las cámaras digitales son equipos cada vez más potentes y robustos, pero necesitan un cuidado y un mantenimiento básico para garantizar su seguridad. Los usuarios pueden contribuir a prolongar el rendimiento y la vida de sus cámaras con algunos sencillos consejos, que pueden ser muy útiles y no requieren de un gran trabajo.

Teniendo en cuenta que las cámaras digitales suelen suponer una gran inversión, cuidar su estado es prácticamente una obligación. En modelos digitales de gama media o alta este mantenimiento debe ser constante y lo cierto es que los pasos básicos a seguir no son complicados y pueden reportar importantes ventajas.

El primer consejo para mantener la cámara es realizar una limpieza periódica de sus componentes. La acumulación de suciedad puede afectar al correcto funcionamiento de la cámara y la aparición de manchas o polvo puede hacer que los objetivos o el sensor no puedan ofrecer todo su potencial. Ante estos riesgos, es fundamental realizar tareas de limpieza antes e incluso después de utilizar la cámara.

En cuanto al cuerpo de la cámara, la limpieza debe estar enfocada a eliminar todo rastro de polvo o suciedad visible. Hay que tener especial cuidado en las zonas de botones y en ranuras que permitan que la suciedad entre en el interior de la cámara. De la misma manera, una zona muy delicada a la hora de limpiar el cuerpo de la cámara es el espacio en donde se introduce el objetivo. Una vez retirado el objetivo, la limpieza en dicha parte debe ser delicada pero muy profunda.

En las cámaras más avanzadas también se puede limpiar el cristal que recubre su sensor, una de las piezas fundamentales de la cámara. En este caso, la delicadeza debe ser máxima puesto que es una de las piezas más sensibles de toda la cámara.

Los objetivos también requieren de un proceso de limpieza constante. En este caso, también hay que buscar la eliminación de polvo e impurezas, realizando el proceso con extrema delicadeza y sin rayar ninguna de las lentes.

Ambos procesos de limpieza son fundamentales, por lo que el siguiente consejo es contar con un kit de herramientas específico para ello. Los usuarios deben contar con accesorios como pinceles, pequeñas bombas de aire y productos químicos especiales para proceder a la limpieza de sus cámaras con garantías. Es importante que los productos y herramientas estén homologados para este fin y hay que evitar materiales que puedan ser dañiños para los distintos componentes.

En el caso concreto de la limpieza de los objetivos, la recomendación es utilizar toallitas de microfribras para la eliminación de manchas persistentes. El objetivo es no dañar las lentes y conseguir que estén en un estado óptimo.

Revisión de los componentes

En el proceso de mantenimiento de las cámaras es fundamental llevar un control periódico de sus componentes. En este sentido, la revisión afecta a distintas partes. En el caso de los objetivo, es preciso comprobar que sus distintos componentes están correctos, que no tienen arañazos y que el posible movimiento de las lentes es correcto.

En el caso del cuerpo de la cámara, las comprobaciones afectan a más partes. Por ejemplo, la batería es uno de los componentes sobre los que hay que mantener un estricto control. Realizar cargas periódicas y retirarlas para su limpieza si es posibles son medidas de prevención que deben realizarse con frecuencia para conseguir un mejor rendimiento.

Las tarjetas de memoria también requieren de una supervisión habitual. En este sentido, lo ideal es siempre contar con copias de seguridad y es bueno ir eliminando los contenidos que no se utilizan. Retirar y limpiar las tarjetas y sus ranuras también es una buena manera de prevenir problemas y mejorar el mantenimiento de las cámaras.

Una vez realizadas estas comprobaciones individuales, el siguiente consejo sería realizar pruebas de la cámara de forma periódica. En este sentido, una vez que se ha comprobado que las distintas partes presentan un aspecto y un funcionamiento correcto, lo ideal es proceder a la realización de algunas capturas para confirmar que todo está en buen estado. Estas puestas en marcha periódicas permitirán validar los trabajos anteriores y prevenir problemas antes de que se necesite la cámara.

Guardar la cámara de forma apropiada

Por último, es importante que los usuarios de cámaras digitales se conciencien sobre la necesidad de tomar precauciones a la hora de guardar sus cámaras. Ahora que se acaban las vacaciones y que posiblemente muchas cámaras vayan a dejar de ser necesarias por el momento, es importante almacenarlas tomando una serie de precauciones.

En el caso de los objetivos, el consejo es siempre utilizar sus tapas de protección. Las tapas ayudan a evitar arañazos y a que el polvo y las impurezas no puedan pasar. Dado que los objetivos son elementos delicados, es importante tomar estas precauciones para garantizar su seguridad.

El siguiente consejo es disponer de fundas y accesorios con los que proteger todas las partes de la cámara. Las carcasas protectoras y las fundas son importantes para que las cámaras estén protegidas. Normalmente las fundas y las bolsas para cámaras cuentan con materiales resistentes y con acolchados, que pueden ser fundamentales para evitar que golpes o agentes externos dañen las cámaras o sus componentes.

Por último, hay que escoger un buen lugar para guardar la cámara. En este sentido, la principal recomendación es evitar zonas húmedas y lugares en los que la cámara puede recibir golpes o caídas. Un armario o un cajón en donde haya un espacio seco pueden ser lugares óptimos para preservar las cámaras.

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