El Ibex se deja un 1,06% tras denunciar Kiev una “incursión” rusa

El temor a un conflicto abierto entre Ucrania y Rusia tiñe las Bolsas de rojo

El presidente ruso, Vladimir Putin.
El presidente ruso, Vladimir Putin. EFE

La “incursión de tropas rusas en Ucrania” denunciada este jueves por el presidente ucraniano, Petró Poroshenko, que ha decidido cancelar el viaje oficial a Turquía que tenía previsto, han teñido de rojo los parqués a ambos lados del Atlántico.

Poroshenko ha reclamado apoyo de la ONU y la Unión Europea ante un “despliegue militar” de soldados y carros blindados que ha sido confirmado por un portavoz de la OTAN; organismo que ha convocado una reunión urgente del Consejo de Seguridad para tratar el tema esta misma tarde. El presidente francés, François Hollande, ya se ha pronunciado. “Rusia debe respetar la soberanía de Ucrania”, ha advertido.

“Hemos dicho claramente que Rusia, con la excepción de diez soldados de frontera, no tiene ningunas tropas en el Este de Ucrania”, ha asegurado por su parte Andrej Kelin, embajador ruso ante la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) mientras los enfrentamientos entre las tropas ucranianas y los rebeldes prorrusos se endurecen en varios frentes al este del país.

La reacción de los mercados ha sido inmediata. El moderado clima de ventas con el que ya parecía amanecer Europa se ha visto fuertemente agravado tras la noticia doblando el ritmo de caídas en las principales plazas europeas.

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Tras alcanzar descensos cercanos al 1,3% el Ibex ha terminado la sesión con una rebaja del 1,06% que lo sitúa en los 10.722,20 puntos. Solo FCC (+0,52%) logra cerrar en positivo la sesión entre los 35 del índice español. La sesión tampoco ha sido buena para el Dax alemán (-1,12), dada la fuerte exposición de las empresas germanas a la economía rusa.

También han cedido Londres (-0,36%), París (-0,66%) y Milán (-2,03), cuya caída, de hecho, ha vuelto a colocar al Ibex como el selectivo europeo con mejor desempeño en el año, posición que la Bolsa italiana había logrado arrebatar a la española este miércoles.

Ni siquiera el buen dato de la actividad económica estadounidense, cuyo PIB creció un 4,2% anual en el segundo trimestre del año –por encima del 4% previsto- ha logrado animar a los inversores, que también han recibido a la baja la apertura de Wall Street.

Peores han sido los datos macroeconómicos a este lado del Atlántico. La cifra de desempleo alemán sigue en el 6,7% mientras que los índices sectoriales de confianza elaborados por la Comisión Europa registraban un nuevo deterioro en el clima empresarial de región.

El indicador de actividad económica de la zona euro, a su vez, ha caído en agosto hasta los 100,6 puntos, un nivel peor del esperado y, de hecho, su cota más baja en ocho meses. La confianza industrial queda en los -5.3 puntos, mínimo en 11 meses y la del sector servicios cae hasta los 3,1 puntos, su nivel más bajo en siete meses.

La escalada de tensión en Ucrania ha desplazado como timón de la jornada a las expectativas depositadas sobre las posibles actuaciones del Banco Central Europeo (BCE), que en su cita de la próxima semana podría anunciar medidas excepcionales.

De momento, el IPC conocido en España, que revela un descenso interanual de los precios del 0,5% hasta agosto, es un termómetro que da pistas de lo que puede ocurrir mañana, cuando se publiquen los datos de la inflación en la zona euro. El dato será crucial para saber que hará Mario Draghi.

Cuanto más se acerque al cero el índice de precios en la zona euro, más probable será que se ponga en marcha la artillería monetaria. En todo caso, una información de la agencia Reuters apuntaba ayer que salvo riesgo claro de deflación el BCE no se embarcará en una gran compra de activos.

Entretanto, el mercado de divisas el euro se mantiene por debajo de los 1,32 dólares con nuevos descensos frente a la moneda norteamericana. La inquietud, aunque sea levemente, se traslada al mercado de deuda. El bono español a 10 años repunta hasta el 2,2% cuando desde el 2,1% de comienzos de sesión mientras su homólogo alemán vuelve a actuar como refugio y se coloca por debajo incluso del 0,9%.