Tras los cambios de cartera en el Gobierno

Hollande da prioridad a la reducción de déficit para crecer

El presidente de Francia, Francois Hollande, en el Palacio del Elíseo en París, Francia.
El presidente de Francia, Francois Hollande, en el Palacio del Elíseo en París, Francia.

Tras los substanciales cambios en el gobierno que el primer ministro francés ofreció a François Hollande el pasado martes, el presidente de la república francesa ha puesto en marcha con el nuevo equipo, la estrategia para conseguir el crecimiento económico.

 "Europa debe dar prioridad a la batalla del crecimiento y del empleo”, ha asegurado Hollande. En esta lucha por la recuperación, el presidente se marca el objetivo de la reducción del déficit que según él “debe ser compatible con los objetivos de crecimiento y la situación de cada país”.

Además, el presidente francés ha dado un toque de atención al Banco Central Europeo (BCE), al que retó a “asumir sus responsabilidades”, como consecuencia de que el euro tiene una cotización demasiado elevada y los canales de financiación de inversión no funcionan porque “los bancos no disponen de suficiente liquidez”. También ha planteado la importancia de tener una política presupuestaria para los miembros de la moneda única ya que “los países que tienen un crecimiento más fuerte tienen una política monetaria”.

De este modo, lo que pretende el jefe del Estado francés es la reestructuración y el cambio de estrategia de muchas políticas comunes en Europa. “Hemos de cambiar y cuestionar algunas políticas, clarificar su organización y sobre todo ganar la batalla del crecimiento y del empleo”, ha vuelto a insistir Hollande, que también ha reclamado la realización de una cumbre de la zona euro “en el plazo más breve”, debido a que “está en cuestión su lugar en la economía mundial”.

Por su parte, el nuevo ministro francés de economía, Emmanuel Macrón, ha reabierto hoy el debate sobre la posibilidad de cambiar la semana laboral de 35 horas. “Podríamos autorizar a las empresas y a los sectores, en el marco de acuerdos mayoritarios, a derogar las reglas de tiempo de trabajo y remuneración”, ha anunciado Macrón. La supresión de este horario ya se ha hecho efectiva en empresas con dificultades económicas. “¿Por qué no extenderlo a todas las empresas, a condición de que haya un acuerdo mayoritario con los asalariados?, propuso el ministro.

Esta medida podría contribuir, según el ministro, a “salir de esa trampa donde la acumulación de derechos dados a los trabajadores se transforma en el mismo número de obstáculos para los que no trabajan”.

Sin embargo, Macrón rha reconocido que la propuesta es difícil de llevar a cabo por lo que supone para los trabajadores suprimir las 35 horas a la semana que llevan vigentes en Francia desde el año 2000.