Marugal abre su nuevo establecimiento en el Palacio de Mejía Lequerica

Madrid, mercado abierto para el lujo hotelero mundial

El nuevo Urso Hotel & Spa.
El nuevo Urso Hotel & Spa.

Los hoteles de cinco estrellas vuelven a Madrid. La llegada del primer Four Seasons, la caída de los precios de los inmuebles, la recuperación del precio por habitación y la mejora de la ocupación hotelera han colocado de nuevo a Madrid en el panorama de los hoteles de lujo, que vuelve a estar bajo el foco de las grandes hoteleras.

Junto a ellas también preparan su desembarco marcas más pequeñas con hoteles boutique, que pretenden ocupar un puesto dentro del segmento premium de la ciudad. Es el caso de Marugal, firma especializada en la gestión de hoteles independientes. La compañía, que está especializada en el desarrollo de hoteles de cuatro y cinco estrellas, abre hoy las puertas del Urso Hotel & Spa, situado en la calle Mejía Lequerica.

El establecimiento se ubica en un edificio de 1915 que fue sede de la antigua compañía vizcaína Papelera Española. En 2011 inició una profunda remodelación para ser reconvertido en un hotel de la cadena NH que no logró al final ver la luz. El nuevo establecimiento, que cuenta con 78 habitaciones, ha tenido según Pablo Carrington, director general de Marugal, “una reforma muy especial –en la que han invertido cerca de cuatro millones– para crear un producto que tiene entidad propia y que ha sabido sacar mucho valor al edificio”. El hotel, con una plantilla formada por 48 trabajadores, se suma a los seis establecimientos bajo gestión que tiene Marugal en Baleares, La Rioja, País Vasco y Madrid, además de uno en París. “Estamos muy contentos con el primer anticipo de reservas y las previsiones son muy buenas”, explica Carrington, que se muestra confiado en alcanzar entre septiembre y octubre una ocupación de entre el 60% y el 70%.

El Urso no es el único cinco estrellas que va a abrir sus puertas en la capital. El Ayuntamiento de Madrid ha comenzado durante el mes de agosto las obras de rehabilitación de la Plaza Mayor, dentro de la que se incluyen los preparativos para licitar durante el otoño la concesión de un nuevo establecimiento, que contará con unos 40 habitaciones.

“Madrid ha pasado de marcar en 2013 uno de sus peores años para el sector turístico a ver en los primeros seis meses del año una mejora relativa de los ingresos por habitación disponible y una cierta recuperación de la demanda”, apunta Albert Grau, socio director de Magma TRI Hospitality Consulting, que indica que estos dos casos, dado su reducido tamaño no lastrarán la rentabilidad de otros hoteles, algo que sí podría hacerlo el futuro Four Seasons, que previsiblemente, abrirá en 2016.

El establecimiento, situado dentro del triángulo de Canalejas, propiedad del empresario Juan Miguel Villar Mir, dueño de OHL, contará con 200 habitaciones además de un número de apartamentos-suites, aún desconocido, que serán gestionados por la enseña. Para Grau, el futuro hotel “afecta a un segmento muy exclusivo, que cuenta con un posicionamiento propio y una gran marca” y podría lastrar la rentabilidad de establecimientos como el Palace o el Ritz.

 

Un otoño que vendrá cargado de operaciones

Madrid, mercado abierto para el lujo hotelero mundial

Junto a los permisos del Ayuntamiento de Madrid para convertir la Casa de la Carnicería en un hotel, el otoño vendrá cargado de nuevas operaciones y cambios en la gestión de los hoteles. “Los departamentos de expansión de las hoteleras se paran en agosto y aprovecharán septiembre para cerrar algunas de las operaciones que ya tenían sobre la mesa”, dicen desde Magma TRI Hospitality Consulting.

Así, durante el tercer trimestre se espera que haya novedades en la zona de la Plaza de España, donde la cadena VN Hoteles está a la espera de la aprobación de los trámites para iniciar las obras de reforma de un establecimiento hotelero de cinco estrellas en los números 3, 4 y 5. En otro de los laterales de la plaza, se sitúa el edificio España, adquirido en junio por el empresario chino Dalian Wanda a Santander por 265 millones de euros. En el inmueble está previsto un hotel, sin un calendario concreto, que ocupará un espacio de entre 21.000 y 22.000 metros cuadrados, espacio que hasta el vaciado del inmueble ocupaba el Hotel Crowne Plaza.

Otra de las novedades previstas para los próximos meses en el mercado hotelero madrileño es el posible cambio en la propiedad del Ritz, puesto en venta por sus actuales propietarios, la sociedad de inversión Omega Capital y la cadena hotelera de lujo Orient-Express, y sobre el que firmas como Marriot han demostrado su interés.

“Es sorprendente que Madrid no tuviera un Four Seasons, un Hyatt o un Hilton en el centro”, considera Carrington, que afirma que la llegada del Four Seasons “demuestra la madurez de Madrid como destino turístico y que hay un mercado de turistas premium interesados en la ciudad”.