Tribuna

El éxito de la empresa del siglo XXI

Aquellos que con asiduidad se mueven dentro de los entornos de la alta dirección de empresas líderes en sus sectores, así como los que pertenecen al mundo de la nueva generación de empresarios exitosos, han podido observar cómo las habilidades requeridas al directivo de hoy en día están transformándose a gran velocidad. La versatilidad y amplitud de habilidades soft y hard skills que el directivo y empresario necesitan para triunfar dependen de una formación constante y una capacitación especial desarrolladas en muchos casos durante años de formación o a través de un buen MBA o máster.

Analizando artículos de revistas como Forbes, The Economist, Fortune 500, HBS-Harvard Business Review, MIT-Sloan Management Review, y otras tantas publicaciones e informes que estudian los sectores laborales llegamos a un listado de habilidades que debemos buscar a la hora de formarnos para poder alcanzar la cúspide de lo que es la dirección empresarial exitosa del futuro. Según el informe IDC, de las 12.000 habilidades identificadas en el mundo de la gestión empresarial, existen en torno a 100 habilidades específicas entre directivos de alto rendimiento. Veamos cuáles son algunas de esas habilidades de forma resumida:

1. Gran capacidad analítica y numérica. El big-data al que se están empezando a enfrentar las empresas fomentado por la actividad digital requiere una capacidad especial de análisis de ingentes cantidades de información.

2. Alto nivel ético y valores sociales con gran arraigo. El mercado, tanto inversor como de clientes, analizan cada vez más el posicionamiento ético y de RSC de las empresas dentro y fuera de ella y en todos los países en las que opera.

3. Capacidad de liderazgo tanto en entornos nacionales como internacionales. El líder de hoy en día debe saber desenvolverse muy bien entre equipos y clientes internacionales con gran sensibilidad y adaptabilidad a entornos multiculturales.

4. Agilidad en el paso del racionamiento analítico al pensamiento estratégico a la hora de tomar decisiones clave.

5. Gestión de la calidad total a nivel productivo, operativo y de gestión de la relación con los clientes. El cliente está en todos los sitios y proviene de cualquier entorno, por tanto se espera la máxima calidad que se pueda ya encontrar en otros mercados.

6. Gestión de la innovación y el cambio constante con una mentalidad altamente emprendedora. La I&D+i no es opcional, y se requieren mentes abiertas dispuestas a insuflar evolución, innovación y cambio constante a sus organizaciones.

7. Gestión del riesgo operacional, financiero y de reputación en todas sus decisiones.

8. Profunda comprensión del Marketing Digital y Relacional (Outbound y Inbound Marketing) así como el e-business y su impacto tanto en las ventas, como en el posicionamiento y desarrollo de marca de empresas y productos/servicios. No basta con entender las redes sociales o el comercio electrónico (e-commerce), sino comprender el mundo digitalizado de todos los canales de venta y comunicación bajo cualquier plataforma móvil.

9. Grandes dotes de comunicación en varios idiomas. El directivo de éxito debe dominar el arte de la comunicación escrita y oral con una buena gestión de la inteligencia emocional, tanto de forma presencial como de forma digital o en vídeo conferencias. Saber hablar en público no es opcional.

10. Comprensión general de estructuras de costes, y el impacto financiero (tanto el impacto concreto del proyecto como el global en la empresa) así como en la rentabilidad de cualquier actividad desarrollada en la empresa.

11. Capacidad de gestión y dirección de proyectos multidisciplinares e internacionales que aporten valor continuado y universalizable tanto a las empresas como a los clientes de los que dependen.

Podríamos aportar puntos importantes adicionales que hoy en día se dan por asumidos, como lo es el valor en el ejército. Así pues, podríamos citar el dominio de varios idiomas, facilidad para trabajar en equipo, o la capacidad resolutiva y de autoevaluación del individuo, entre otras, se dan por supuestas.

En base a lo anterior, y a la sazón de la gran oferta de estudios de posgrado que hoy se proponen, es recomendable valorar y tener muy presente los puntos anteriormente citados para seleccionar aquel más completo y que mejor cubra todas estas facetas, pues el futuro de nuestro éxito depende en gran medida de la adecuada selección y desarrollo de los mismos.

Edgar Barroso es profesor y director de MBA de Schiller International University y consultor del ICEX.