La iniciativa comenzó en 1999 para competir con GPS

Europa da un impulso al proyecto Galileo

La ESA lanza dos satélites y prevé otros 12 para 2015

Recreación de uno de los satélites que se enviarán al espacio.
Recreación de uno de los satélites que se enviarán al espacio.

Galileo. Un nombre que ha estado relacionado con el espacio desde hace siglos y desde hace unos años con uno de los mayores proyectos de la Agencia Espacial Europea (ESA). El anuncio ayer de un acuerdo con el consorcio espacial Arianespace, que permitirá el lanzamiento de 12 nuevos satélites, da un impulso a la iniciativa.

El despegue de estos nuevos aparatos está previsto para el año que viene y se harán en un cohete Ariane 5 ES. Estos 12 satélites se unirían a los cuatro que ya están en órbita y los otros dos cuyo despegue previsto para ayer tuvo que ser aplazado por las condiciones climatológicas en la base espacial de Kurú, en la Guayana francesa. Arianespace fue tambien la encargada de poner en órbita los primeros dispositivos.

El objetivo de este importante proyecto europeo es que la red de 30 satélites esté totalmente operativa en 2020. Para lograr esta meta de llegar al pleno rendimiento dentro de seis años, la UE destinará 7.000 millones de euros en este periodo.

Galileo es la gran apuesta europea para competir con el sistema GPS estadounidense y el Glonass ruso en el mercado de la navegación vía satélite y la geolocalización.

El programa comenzó en 1999 por iniciativa de la Comisión Europea, pero ha sufrido un retraso tras otro ligados a las decisiones políticas. A ello se han sumado la crisis económica, problemas de financiación e industriales.

Desde el arranque hasta la puesta en operación, la Comisión habrá invertido más de 13.000 millones de euros, un coste que ha ido en aumento desde que Europa alumbrara la iniciativa.

En un inicio, el programa contó con la oposición frontal de países como Reino Unido y Holanda, que consideraban que el GPS estadounidense ya era una tecnología más que suficiente sin necesidad de nuevas inversiones. Sin embargo, Francia y Alemania convencieron al resto de los países con el objetivo de ganar en independencia respecto a la primera potencia mundial.

Grandes utilidades comerciales

El lanzamiento de 14 satélites entre 2014 y 2015 permitirá que, a partir del año siguiente, se pueda dar salida a los servicios comerciales de Galileo. Este sistema proporcionará un mejor posicionamiento del usuario en espacio y tiempo y de manera mucho más fiable que los sistemas existentes. El Ejecutivo europeo habla de aplicaciones “de un enorme potencial económico” que permitirían contribuir al crecimiento y el empleo en Europa.

Bruselas tiene confianza en que el sistema de navegación será rentable. El comisario europeo de Industria, Antonio Tajani, cifró ayer en 90.000 millones de euros el impacto económico de Galileo en los próximos 20 años. “Estos sistemas ofrecerán nuevas perspectivas comerciales”, según señaló el comisario europeo.

Los avances hasta el momento han sido aprovechados para el Servicio Europeo de Navegación por Complemento Geoestacionario (Egnos), sobre todo en el mercado de la aviación para lograr aterrizajes más precisos, menos retrasos y calcular rutas más eficientes.

Aplazada la puesta en órbita de dos satélites

Las malas condiciones climatológicas de la base de Kurú, en la Guayana francesa, no permitieron el despegue de los dos satélites que la ESA preveía colocar en órbita ayer para seguir completando la red Galileo.

El lanzamiento estaba previsto para la una y media, hora española, a bordo de un lanzador Soyuz. En concreto, los satélites lanzados corresponden a la tercera pareja de aparatos tras los dos despegues previos en 2011 y 2012.

“Una nueva fecha de lanzamiento será fijada en función de la evolución de las condiciones climatológias en Kurú”, informó el operador espacial europeo en su página web.

El despegue de estos dos satélites marca el inicio operativo del sistema Galileo, que hasta ahora se sustentaba en aparatos de prueba enviados para validar órbitas y las frecuencias en las que estarán situados los dispositivos de la red.

Los aparatos que ahora van a ser enviados al espacio y que generan las señales de navegación han sido desarrolladas por Surrey Satellite Technology en el Reino Unido, y los satélites que las transportan han sido construidos por la alemana OHB. El resto de la constelación Galileo se desplegará a lo largo de los próximos años con un ritmo constante de lanzamientos, poniendo en órbita dos satélites por cada lanzamiento de Soyuz y cuatro por cada lanzamiento de una versión de Ariane 5 actualmente en desarrollo. Estos últimos son los que fueron anunciados ayer.