Geotexan lidera el mercado nacional de geotextiles con una cuota del 60%

Suelo seguro para la obra pública

Geotexan, fabricante de tejidos sintéticos de protección para carreteras o vías de tren, se hace fuerte durante la crisis gracias al mercado exterior y a la especialización

Exterior de las instalaciones de Geotexan, donde se almacenan los rollos de tejido sintético para las distintas aplicaciones, listos para llegar al mercado de la obra pública.
Exterior de las instalaciones de Geotexan, donde se almacenan los rollos de tejido sintético para las distintas aplicaciones, listos para llegar al mercado de la obra pública.

Vivir de la obra pública y mantenerse en pie y en crecimiento a pesar del derrumbe de este sector en España es el gran logro de la firma onubense Geotexan, líder nacional en producción de geotextiles.

Se trata de mallas de tejidos sintéticos elaboradas con fibras de polipropileno que se colocan en la base de los proyectos de infraestructuras para garantizar el drenaje y la protección de los terrenos, entre otras muchas funciones, como separación de capas, filtración, refuerzo, etc.

El grueso de la obra civil, desde carreteras y vías férreas a vertederos o balsas de residuos, debe incorporar este tipo de material siguiendo los dictados de la normativa europea. Como resultado, se consigue una obra pública más resistente y segura, al tiempo que se abarata su coste de mantenimiento.

Las ventas al exterior se iniciaron en 2009 y suponen ya el 30% de los ingresos

El nacimiento de Geotexan en 2002, impulsado por una docena de constructoras andaluzas y otras empresas del sector de la construcción, aportó a este mercado la especialización en este producto. “Hasta hace 15 años solo había un tipo de geosintético poco conocido, que se compraba al peso y no tenía especialización alguna”, explica Enrique Figueroa, director general de Geotexan.

Frente a este material genérico, la firma, con instalaciones en Minas de Riotinto (Huelva), elabora un tejido sintético de distintas características técnicas para adaptarse a las necesidades requeridas en las diferentes obras: mallas que incorporan de 90 a 1.200 gramos de fibra de polipropileno por metro cuadrado según el terreno que se va a proteger y el tipo de infraestructura que se va a construir.

La empresa, que trabaja para las constructoras y para los distribuidores de materiales, incluye un servicio de asesoramiento que permite delimitar el producto más adecuado para cada proyecto desde sus orígenes.

En España, encontramos los productos de Geotexan en todos los tramos del AVE, en los aeropuertos de Málaga y Jerez, en la ampliación del puerto marítimo de Barcelona y en diferentes carreteras del territorio como la S-40.

La firma lidera el mercado nacional de obra pública en su segmento de actividad con una cuota del 60% y, gracias a que en 2008 decidió apostar por la exportación, su negocio ha caído de manera limitada durante la crisis y ya empieza a remontar.

Aislantes más resistentes al fuego

Los tejidos sintéticos de Geotexan protegen el terreno y ayudan a impermeabilizar infraestructuras como las obras hidráulicas. Es el caso de esta balsa ubicada en la provincia de Alicante.
Los tejidos sintéticos de Geotexan protegen el terreno y ayudan a impermeabilizar infraestructuras como las obras hidráulicas. Es el caso de esta balsa ubicada en la provincia de Alicante.

Geotexan también tiene en marcha, dentro de su plan de investigación, el desarrollo de un material para aislamiento acústico y térmico.

Se trata de mejorar las fibras que se utilizan como aditivo de hormigones para otorgar a este más flexibilidad y una protección mayor frente al fuego, ya que se utiliza como retardante del efecto provocado por el calor.

La terminación de grandes obras en marcha favoreció que sus ventas se mantuvieran al alza hasta 2011, cuando se alcanzó una facturación récord de 14 millones de euros. En el siguiente ejercicio, las ventas al exterior no lograron amortiguar todavía el parón del sector en España y la cifra de negocio de la compañía retrocedió un 20%.

Pero la facturación empezó a recuperarse en 2013 y la compañía estima que este año rondará el nivel de 2011 gracias a la buena marcha de las exportaciones.

Enrique Figueroa espera que el sector de la obra pública se reactive en nuestro país a partir del próximo año con un ascenso del 8%, mientras que el mercado exterior seguirá subiendo. Este ejercicio las exportaciones crecerán un 30%.

Salir fuera de España, como es la tónica de muchas empresas, ha sido un seguro de vida para la compañía, que se ha mantenido a flote a pesar de que muchos de sus clientes e incluso algunos de sus accionistas han suspendido pagos durante la crisis. Estas dificultades, según admite Figueroa, han complicado la actividad de la empresa, sobre todo en lo que respecta al acceso a la financiación.

Geotexan, muy activa en redes sociales, también se está apoyando en las nuevas tecnologías para consolidarse. A través de su web (www.geotexan.com) ofrece, por ejemplo, contacto directo con sus clientes o cualquier persona interesada en obtener información o asesoramiento técnico sobre tejidos sintéticos.

Además, la empresa ha desarrollado un CD de cálculo en el que el programa estima el geosintético más adecuado a utilizar en función del tipo de obra, las condiciones del terreno y la aplicación que se busca.

Geotexan se creó en el año 2002 por iniciativa del grupo de constructoras GEA-21, que controla el 55% del accionariado. Se le sumó la caja de ahorros El Monte (Cajasol) con el 20% de capital, el fabricante de materiales Composan, con otro tanto, y la constructora Rafael Morales, que acaba de dejar su 5% de la firma en manos de Alibesa.

I+D para lanzar sus propios productos

Centro de control de Geotexan.
Centro de control de Geotexan.

Geotexan fabrica todo tipo de tejidos sintéticos y tiene en marcha además hasta seis proyectos de investigación, que darán como resultado productos con patente propia para diferentes aplicaciones gracias a su colaboración con universidades andaluzas.

El más avanzado de ellos es un plan que desarrolla junto a la Universidad de Huelva en el campo de la agricultura sostenible.

El proyecto consiste en la aplicación de los geotextiles al cultivo de fresas sin suelo, aprovechando que este material actúa como filtro para el agua y para los tratamientos que se aplican a estas plantaciones. Esta innovación permite ahorrar hasta un 30% de consumo de agua y hasta un 40% de fertilizantes.

Datos básicos

Vista de la línea de procesado de fibra de polipropileno en las instalaciones de Geotexan en Minas de Riotinto (Huelva). Con esta materia prima se fabrica luego el tejido sintético para las diferentes obras públicas.
Vista de la línea de procesado de fibra de polipropileno en las instalaciones de Geotexan en Minas de Riotinto (Huelva). Con esta materia prima se fabrica luego el tejido sintético para las diferentes obras públicas.

Facturación
La firma acaba de iniciar la remontada tras la crisis del sector de la obra pública en España y alcanzará este ejercicio una facturación de 13,5 millones de euros, con un crecimiento del 9% con respecto al año pasado.

Clientes
Geotexan trabaja para el sector de la construcción de obra pública preferentemente, pero también suministra sus tejidos sintéticos a la industria y a otros sectores de actividad como el forestal. Sus clientes son directamente las empresas constructoras y las firmas distribuidoras de materiales.

Exportaciones
Un tercio de las ventas de la compañía onubense procede ya del exterior, unos mercados que solo este ejercicio crecerán un 30%. Su actividad fuera de España se concentra ahora en 14 países, principalmente del ámbito europeo, como Reino Unido, Francia y Alemania. Otra prioridad es Latinoamérica, como es el caso de Chile.

Materia prima
La base de los tejidos sintéticos de Geotexan es la fibra de polipropileno, que también es fabricada por la empresa. La cantidad de fibra que lleva cada tejido determina aplicaciones como la de proteger o drenar los terrenos de la obra.

Instalaciones
La fábrica de tejidos sintéticos de Geotexan se localiza en la localidad de Minas de Riotinto, en la provincia de Huelva, unas instalaciones que acogen a una plantilla fija de 39 empleados y otros 9 trabajadores eventuales.