Cuatro de cada diez desempleados deja de cobrar por encontrar un empleo

La mitad de los parados cobra la prestación menos de ocho meses

Fátima Báñez, ministra de Empleo y Seguridad Social.
Fátima Báñez, ministra de Empleo y Seguridad Social.

El Ministerio de Empleo y Seguridad Social calcula que el pasado año las oficinas públicas de empleo reconocieron una media de días de cobro de prestación contributiva de 538 días por beneficiario (casi un año y medio). Esta media está fundamentalmente formada por el 47% de los beneficiarios a los que se le reconoció el cobro de la prestación por el periodo máximo que permite la ley (dos años); el 30% de aquellos que tuvieron derecho a cobrar menos de un año y el 23% restante a los que se les reconocieron entre uno y dos años.

 Sin embargo, según los últimos datos publicados por Empleo, correspondientes a todo 2013, poco más de la mitad (54%) de los 2,7 millones de beneficiarios que se registraron el pasado año de media consumieron menos de ocho meses de prestación y/o subsidio por desempleo. Esto significa que la mayoría no consumió el periodo medio de cobro reconocido.

¿Por qué se produce esto? Por dos causas principales: por encontrar trabajo o por agotamiento de la ayuda a la que se tiene derecho. La estadística oficial indica que el pasado año el 42,5% de las bajas que se produjeron en el sistema de ayudas por desempleo estuvieron causadas porque el beneficiario había encontrado un empleo antes de llegar a consumir toda la ayuda que le había sido reconocida. Si bien siguieron siendo mayoría a los que se les agotó el derecho a seguir cobrando (estos representaron el 48% de las bajas del sistema).

Se agotan menos ayudas

No obstante, los parados que se dieron de baja en el sistema de ayudas tras agotar su prestación o subsidio se redujeron en diez puntos el pasado año, ya que en 2012 representaban el 58% de las bajas. Al tiempo, en 2013 aumentó tres puntos el porcentaje de parados que deja de cobrar por haber encontrado un empleo. Estos en 2012 eran el 39%.

No obstante, esta distribución aún está muy lejos de volver a reproducir el patrón que se daba antes de la crisis, en 2007, cuando el 60% de las bajas en el sistema de protección por desempleo se daban por colocación del parado, mientras que el 28% se producía por agotamiento de las ayudas.

Además de estas dos causas principales para darse de baja como beneficiario de prestaciones o subsidios hay otras motivos como las suspensiones cautelares ante una sospecha de irregularidad o por una sanción confirmada. El pasado año se registraron 245.729 bajas por esta causa, lo que representó apenas el 2,4% de los 10,1 millones de bajas que se contabilizaron el pasado ejercicio (cada beneficiario se puede dar de baja del sistema varias veces al año).

Disminuyen las sanciones

Este colectivo de parados sancionados y a los que se les suspendió o retiró definitivamente la protección descendió un 17% el pasado año.

También se incrementaron los que dejaron de cobrar la prestación o el subsidio por emigrar fuera de España. Este grupo paso de estar formado por 13.570 personas en 2008, el año que empezó la crisis, a 118.008 personas en 2013, multiplicándose por ocho. Y solo el pasado año el colectivo se incrementó un 26%.

Por el contrario, en 2013 hubo menos beneficiarios que dejaron de cobrar para jubilarse. En concreto 86.451 personas frente a 88.748 en 2012, una reducción del 2,5%. En cualquier caso solo el 0,9% de los parados que cobraban ayudas dejaron de recibirlas para jubilarse.

Pero si se analiza el peso de este grupo sobre el total de quienes accedieron en 2013 a una pensión de jubilación (314.204 personas) o de invalidez (79.481 personas) se observa que el 22% de los que se retiraron el pasado año provenía de ser perceptor de una ayuda por desempleo.

En cuanto a las principales causas que convirtieron a los parados en beneficiarios de prestaciones y subsidios el pasado año, el 46,4% había sido despedido y al 39% se le había acabado el contrato temporal.

El gasto volverá a estar bajo control este año

Tras cinco años en los que ha sido necesario aprobar créditos extraordinarios para poder hacer frente a todos los pagos de prestaciones y subsidios por desempleo, el Ministerio de Empleo calcula que en 2014 el dinero presupuestado sí será suficiente para pagar las ayudas comprometidas.

En concreto, el presupuesto inicial para el pago de prestaciones y subsidios en 2014 asciende a 29.469 millones de euros. Y todo apunta a que si el gasto sigue descendiendo entre julio y diciembre al mismo ritmo que lo ha hecho en la primera mitad del año –en la que se han gastado 12.885,7 millones– al final del ejercicio incluso sobrará dinero de la partida presupuestada inicialmente para este gasto. El pasado año, Empleo aún tuvo que pedir un crédito de 5.000 millones, aunque solo tuvo que usar 3.019.